Madrugada de jaleo en el río Guadalquivir. Cinco narcolanchas suben río arriba, así que una patrullera de la Guardia Civil inicia una persecución contra una de ellas. Chocan, la goma escapa y se interna en los caños de Doñana, donde acaba embarrancada. Huyen dos ocupantes, pero en el interior queda un tercero tan malherido que muere poco después. Ocurrió en noviembre de 2024 y podría haber sido un accidente más de la especialmente luctuosa lista de ese año —saldado con dos guardias civiles y cuatro ocupantes de narcolanchas fallecidos— si no fuese porque un poderoso capo de la cocaína ofreció 12 millones de euros a la familia del difunto como “pago de silencio”.
La Policía desarticula una banda de más de 100 integrantes que proporcionaba logística de alto nivel y fletaba cargamentos de droga desde el Atlántico
Madrugada de jaleo en el río Guadalquivir. Cinco narcolanchas suben río arriba, así que una patrullera de la Guardia Civil inicia una persecución contra una de ellas. Chocan, la goma escapa y se interna en los caños de Doñana, donde acaba embarrancada. Huyen dos ocupantes, pero en el interior queda un tercero tan malherido que muere poco después. Ocurrió en noviembre de 2024 y podría haber sido un accidente más de la especialmente luctuosa lista de ese año —saldado con dos guardias civiles y cuatro ocupantes de narcolanchas fallecidos— si no fuese porque un poderoso capo de la cocaína ofreció 12 millones de euros a la familia del difunto como “pago de silencio”.
Así lo revela uno de los investigadores que ha participado en el desmantelamiento de una poderosa organización del Estrecho que proporcionaba logística de alto nivel a los narcos y que era capaz de fletar viajes de cocaína, procedente de Colombia y Brasil, para introducirla en la península a bordo de narcolanchas y un semisumergible. La Policía Nacional cree que los 105 detenidos (la mitad de ellos, en prisión provisional) habían sido capaces de introducir en Europa 57.000 kilos de cocaína, de los que los investigadores han recuperado 10.400 kilos. Detrás de todos ellos, y en la cúspide de la organización, está un poderoso narcotraficante que se mueve “entre Dubai y Marruecos”, según apuntan fuentes cercanas al caso, al que aún no se le ha conseguido detener.
Sin embargo, el golpe asestado a la banda es tan duro que la jefa de la Sección Cuarta de la Udyco Central, María Dolores González, da por satisfecha la principal ambición del despliegue: “Interrumpir las capacidades de la organización, desestabilizarla”. Entre el centenar de detenidos figuran los coordinadores de las operaciones marítimas, de las salidas de abastecimiento o del operativo en tierra, desplegado principalmente en Cádiz y Canarias, pero con ramificaciones en Galicia, Portugal, Málaga, Almería, Ceuta o Girona. La operación, denominada Sombra Negra, ha llevado más de un año de trabajo —desde noviembre de 2024 hasta finales del año pasado— y se ha presentado este lunes en la Delegación del Gobierno en Andalucía, en Sevilla.
El poderío de la mafia radicaba en su capacidad para asumir alijos de cocaína a más de 1.000 millas de las costas españolas. En esos alejados puntos del Atlántico, la organización llegaba a bordo de potentes narcolanchas de tres o cuatro motores y eran capaces de mantenerse a la espera del mejor momento para el trasvase de droga durante “un mes”, como ha precisado González. El buque nodriza que traía la droga procedente de Colombia o Brasil solía ser un barco pesquero. De ahí la droga pasaba a las narcolanchas que viajaban hasta la costa del sur de España o de Portugal para introducirla a través de ríos o calas. Fue así como los agentes recuperaron 6,6 toneladas de cocaína que viajaban en un semisumergible que llegó a las costas del sur portugués.

La operación, dirigida por el Juzgado Central Número 3 de la Audiencia Nacional, se ha saldado en dos fases diferenciadas. La primera, en junio de 2025, acabó con 48 personas detenidas entre Lanzarote, Gran Canaria y Fuerteventura. En aquel operativo, la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional constató el poder de la mafia para surtir de logística de alto nivel al narcotráfico de cocaína. El segundo despliegue, el pasado mes de noviembre, destapó que el grueso de la banda se movía desde el Campo de Gibraltar, donde se han detenido a 57 personas, entre las localidades de Algeciras, La Línea de la Concepción o Jerez.
Uno de los epicentros de esta fase resultó estar en una pequeña tienda de La Línea que ocultaba sus actividades ilícitas a través de una apariencia legal, aunque sospechosa. El local vendía la curiosa combinación de dispositivos móviles y suministros náuticos, entre ellos, ropa de agua como la que suelen usar los tripulantes de las narcolanchas. “Se vendían como el lugar en el que equiparte para tu aventura náutica. En realidad, facturaban cientos de miles de euros”, explica uno de los investigadores responsables.

La fuerza logística con la que respondía la organización queda patente en el numeroso material incautado: 70 vehículos, 30 embarcaciones, tres armas de fuego, más de 800.000 euros, dos hexacópteros (un tipo de dron), múltiples cuentas bancarias, más de 150 teléfonos móviles, diverso material náutico y numerosos dispositivos electrónicos de última generación destinados al tráfico marítimo valorado en 2.500.000 euros, como inhibidores de frecuencia, amplificadores wifi o conexiones satelitales. Ese despliegue les daba una ventaja competitiva con respecto a otras mafias y los propios agentes. “Eran capaces de hacer navegaciones nocturnas”, ha explicado Pedro Fernández, el delegado del Gobierno en Andalucía.
Las pesquisas de la policía se centran ahora en completar la lista de detenidos, que no descarta que pueda crecer. Entre sus objetivos está dar con el capo máximo de la organización, del que prefiere no aportar más detalles por ahora. El máximo responsable actuaba como un inversor de solvencia económica tan potente como para que su banda fuese capaz de ofrecer 12 millones de euros a los familiares de ese piloto fallecido en un accidente en el Guadalquivir en noviembre de 2024. Lo hizo como mero pago de silencio, como sostienen desde la investigación.
El despliegue policial ha contado con la colaboración de instituciones internacionales especializadas en la lucha contra el narco como la inglesa NCA, la americana DEA, la marroquí DGSN, Europol y autoridades de Francia, Portugal, Colombia y Cabo Verde. A eso se suma el apoyo directo del CNI español. La operación ha estado cofinanciada además con Fondos Europeos del Fondo de Seguridad Interior y se enmarca dentro del cerco del narco que aplica el Gobierno desde mediados de 2018. Desde entonces —momento en el que se aprobó el Plan Especial para el Campo de Gibraltar que, posteriormente, se amplió a más provincias—, se han desarrollado 37.400 operaciones contra el narco que suman 30.400 detenidos y más de 2.200 toneladas de droga recuperadas.
Feed MRSS-S Noticias
