PP y Vox aprueban un máximo del 2% de alojamientos turísticos en barrios, distritos y manzanas de Valencia

El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado, con los votos de PP y Vox y el rechazo de Compromís y PSPV, la nueva normativa que regulará los alojamientos turísticos —pisos, hoteles y hostales— en la ciudad. El consistorio establece que los apartamentos turísticos solo podrán ubicarse en bajos o primeras plantas en edificios de uso mixto, siempre y cuando en el mismo rellano no existan viviendas residenciales, y deberán disponer en todo caso de acceso independiente desde la calle, separado del de los vecinos. Este uso solo se permitirá en los barrios o distritos que no hayan alcanzado los niveles máximos que introduce la nueva regulación, concretamente un 2%. “Hemos regulado el máximo de plazas turísticas que va a tener la ciudad”, ha precisado la alcaldesa María José Catalá, quien ha subrayado que es la ordenación más restrictiva de España.

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 Los vecinos consideran que la propuesta de regulación está “llena de vacíos y excepciones” y recuerdan los 9.000 pisos turísticos fuera de la ley  

El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado, con los votos de PP y Vox y el rechazo de Compromís y PSPV, la nueva normativa que regulará los alojamientos turísticos —pisos, hoteles y hostales— en la ciudad. El consistorio establece que los apartamentos turísticos solo podrán ubicarse en bajos o primeras plantas en edificios de uso mixto, siempre y cuando en el mismo rellano no existan viviendas residenciales, y deberán disponer en todo caso de acceso independiente desde la calle, separado del de los vecinos. Este uso solo se permitirá en los barrios o distritos que no hayan alcanzado los niveles máximos que introduce la nueva regulación, concretamente un 2%. “Hemos regulado el máximo de plazas turísticas que va a tener la ciudad”, ha precisado la alcaldesa María José Catalá, quien ha subrayado que es la ordenación más restrictiva de España.

El texto inicial fue aprobado por el pleno del Ayuntamiento de Valencia, con los votos de PP y Vox, en abril de 2025, cuando se acordó someterla a exposición pública durante 45 días. Transcurrido el proceso de información y alegaciones, el equipo de Gobierno ha llevado este martes al pleno el texto definitivo para su aprobación y entrada en vigor, lo que pondrá fin a la moratoria para la concesión de licencias que ha estado vigente casi dos años.

La norma fija unos límites que operarán como candados administrativos en todos los barrios, distritos y manzanas de la ciudad a excepción de Ciutat Vella, que ya dispone de una regulación específica mediante su Plan Especial, de manera que la creación de nuevas plazas turísticas de cualquier tipo –no solo apartamentos– quedará bloqueada cuando se alcance uno de esos topes.

Los tres candados no actúan de forma alternativa sino simultánea: cualquier nueva implantación de alojamiento turístico deberá cumplir los tres filtros a la vez. Basta con que se supere cualquiera de los tres umbrales para que la actividad quede bloqueada en esa zona concreta —barrio, distrito o manzana—, con independencia de los valores que arrojen los otros dos indicadores. Esta lógica acumulativa es la que, en la práctica, convierte en casi inviable la apertura de nuevos apartamentos turísticos en Valencia, según el gobierno municipal.

Uno de los topes previstos en la modificación de las normas urbanísticas del PGOU para estos usos establece que el número de plazas turísticas totales, ya sean de hoteles, apartamentos o viviendas turísticas (VUT), nunca podrá superar el equivalente al 8% de los habitantes empadronados en todos y cada uno de los barrios y distritos de la ciudad. “Rebasado ese umbral, la creación de plazas turísticas quedará bloqueada para mantener el equilibrio entre la capacidad alojativa y los vecinos”, explicó hace unos días el concejal de Urbanismo, Juan Giner.

Un segundo umbral de bloqueo, encaminado a proteger el uso residencial de las viviendas, garantiza que solo un máximo del 2% del total de viviendas de cada barrio y distrito pueda destinarse a uso turístico, ya sea como apartamento o como bloque de apartamentos. Por debajo de ese límite, solo se permitirán en bajos y primeras plantas y siempre por debajo del uso residencial, de manera que nunca podrán coexistir con viviendas al mismo nivel.

La normativa les obliga también a disponer de acceso propio desde la vía pública independiente del de los vecinos, además de contar con la preceptiva autorización por mayoría cualificada de la comunidad de propietarios.

Antes de comenzar el debate de este punto del orden del día ha intervenido, en representación de la Federació d’Associacions de Veïnals de València (FAAVV), Paco Guardeño, para indicar que aunque la nueva normativa “recoge algunos aspectos” que las asociaciones vecinales han reclamado “insistentemente para poner límites al crecimiento turístico” es una propuesta de regulación “llena de vacíos y excepciones”.

Guardeño ha señalado que el documento da cuenta de cómo los apartamentos turísticos están creciendo “en los últimos diez años a costa de la vivienda residencial y, muy especialmente, de la destinada al alquiler”. “Celebramos que por fin se reconozca (administrativamente hablando) que el crecimiento del turismo y, particularmente del alojamiento turístico, es un problema. Celebramos igualmente la teoría de los candados, que establecen unos límites máximos por distrito, barrio o manzana, poco más podemos celebrar” porque “sigue habiendo más de 9.000 apartamentos turísticos fuera de la ley”, ha expuesto.

El representante vecinal ha destacado así que “la principal oferta de alojamiento turístico de la ciudad –casi el doble que el alojamiento en hoteles– se mueve en la ilegalidad” y ha subrayado que ese es “el problema” que la normativa planteada y aprobada por el gobierno municipal “no resuelve”, por lo que ha expresado el desacuerdo de la FAAVV y con la que no podemos estar de acuerdo. Hará mas ingobernable, si cabe, el problema», ha apuntado.

“Esta regulación no es restrictiva porque no concreta medios ni instrumentos para perseguir y sancionar los incumplimientos”, ha agregado Paco Guardeño, que ha censurado que “no hace públicos los censos de los apartamentos legales ni aproximadamente los supuestamente cerrados o sancionados”. Del mismo modo, ha apuntado que “habilita el alquiler vacacional en todos los edificios sin posibilidad de queja o denuncia” y ha dicho que “sigue manteniendo la barra libre que hay habilitada en Ciutat Vella”.

“La normativa que plantean es que se continúen abriendo más apartamentos turísticos y que haya más plazas hoteleras”, ha lamentado la portavoz municipal de Compromís, Papi Robles. “Lo que están haciendo es dejar barra libre a la especulación”. “Se ha de hacer una suspensión indefinida de más licencias turísticas” y “cumplirlas de verdad”, no la moratoria que tenemos. Hemos de tender a la eliminación progresiva, tenemos más de las que podemos soportar», ha destacado.

El portavoz socialista Borja Sanjuán ha lamentado que la regulación aprobada en el pleno “no solamente no va a cerrar ni un solo apartamento turístico de aquellas zonas que ya están saturadas, sino que la propuesta es que se sigan abriendo en aquellos barrios que el Ayuntamiento considera que aún no están saturados”, ha expuesto.

Ha explicado que los candados son “una tomadura de pelo” porque “como no se cruzan datos con la Generalitat ni con las empresas certificadoras, habrá privadas que van a poder dar licencias sin aplicar los candados del Ayuntamiento”. “Lo que están haciendo, permitiendo 5.400 apartamentos turísticos más, es amnistiar los que con el registro único del Gobierno de España se vendrían ilegales. No tienen ningún interés en cerrar, tienen interés en que se abran también en los barrios de los trabajadores”, ha denun.ciado Sanjuán

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