Rafael Cubero, albañil en Suiza: “No existe un sueldo base nacional, sino mínimos fijados por convenio”

El trabajador cuenta las diferentes cualificaciones en el sector de la construcción así como la competencia existente.Más información: David Jiménez: “Los bienes adquiridos por herencia como una casa o un coche no tributan en el IRPF” El trabajador cuenta las diferentes cualificaciones en el sector de la construcción así como la competencia existente.Más información: David Jiménez: “Los bienes adquiridos por herencia como una casa o un coche no tributan en el IRPF”  

Las claves

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En Suiza no existe un sueldo base nacional, sino mínimos fijados por convenio según la profesión y la experiencia.

El sector de la construcción es uno de los que más demanda de mano de obra tiene en el país, atrayendo a muchos trabajadores extranjeros.

Los salarios varían según la cualificación: un peón (letra C) cobra entre 32 y 35 euros por hora, mientras que un trabajador cualificado (letra Q) puede llegar a 45 euros la hora.

Conseguir un empleo en la construcción suiza es difícil para temporeros sin idioma ni experiencia, y normalmente realizan los trabajos más duros y pesados.

Para aquellas personas que deciden dar el salto a otro país en busca de un empleo, o de mejores condiciones laborales y salariales, Suiza es uno de los países más atractivos.

No en vano estamos hablando de la quinta economía más grande del mundo, con un PIB per cápita de 96.020 euros.

Y uno de los sectores con más demanda de mano de obra es el de la construcción. Ahí trabaja desde hace 12 años el español Rafael Cubero, un albañil originario de Córdoba.

Salario

Cubero explica en un vídeo de YouTube cómo funcionan las remuneraciones en el sector de la construcción en el país alpino. “No existe un salario mínimo como tal, son salarios mínimos por profesión”, explica.

Así, el sistema suizo clasifica a los trabajadores mediante una serie de letras según sea su experiencia. “La letra C es alguien que no tiene ni idea, un peón que va a tener el salario más bajo”, indica.

Y añade: “Cualquier español que fuera a Suiza con algo de experiencia a trabajar digamos que empezaría por ahí, por el C o por el B”.

¿Y cuál sería la letra que definiría al personal altamente cualificado? La Q. Y la brecha salarial entre ambos extremos es notable. “El mínimo para la Q es de 45 euros y para la C entre 32 y 35 euros”, aclara. Por lo tanto, algo más de diez euros la hora.

“Yo, por ejemplo, estoy en 45 euros ahora mismo. Trabajo 8 horas al día, 9 horas en verano y los meses de más invierno solo trabajas 7 horas. Con ello, te puedes sacar unos 8.000 euros al mes”, especifica.

En otro vídeo, Cubero también explica que las empresas rara vez ofrecen trabajos fijos a trabajadores temporales no cualificados.

“Tened en cuenta que las temporeras tienen entre 100 y 300 currículos de estos perfiles. Ya veis lo complicado que es conseguir un puesto de trabajo. Y ya os digo, a través de empresa directamente, muy difícil”, subraya.

Y continúa relatando que este tipo de trabajadores lo que hacen es el trabajo sucio o el más pesado.

“Estoy harto de verlo. Chavales que vienen trabajan tres días, trabajan una semana, trabajan un mes, trabajan dos meses, trabajan un día incluso, sólo para sacar faena de carga pesada. O sea, que sólo vienen para hacer el trabajo sucio”, enfatiza.

Al manejar tantos currículums para el mismo puesto, conseguir un trabajo no es tarea fácil. Más bien, todo lo contrario. Sobre todo para los peones que, además, no se desenvuelven con el idioma.

“Este tipo de perfil, muy trabajadores, pero sin idioma y sin experiencia en la construcción, de estos hay muchísimos”, concluye Rafael Cubero.

 El Español – Sociedad

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