Sánchez defiende la diversidad ideológica en la Cumbre Iberoamericana: “Creemos en el valor de este foro multilateral”

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho una defensa férrea de las cumbres iberoamericanas y de su valor como espacio de diálogo en un mundo convulso. “Creemos en el valor de este foro multilateral”, ha expresado este jueves al término de la cita en Madrid.

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 El presidente del Gobierno destaca la adopción de una declaración conjunta que logra reflejar un “mínimo común denominador” entre los 22 países  

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho una defensa férrea de las cumbres iberoamericanas y de su valor como espacio de diálogo en un mundo convulso. “Creemos en el valor de este foro multilateral”, ha expresado este jueves al término de la cita en Madrid.

En una comparecencia junto al secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, y Nasry Juan Asfura, presidente de Honduras, país que recibe de España la presidencia pro tempore de la organización, Sánchez ha defendido el éxito de esta XXX edición, tras haber tocado fondo en la anterior cumbre en Ecuador (2024). “España de nuevo siempre da lo mejor de sí en este tipo de eventos internacionales”, ha expresado.

El presidente ha ensalzado el logro de resultados concretos, como la puesta en marcha de una red de reducción de los desastres naturales, la alianza para la inteligencia artificial, la carta de movilidad académica (una especie de embrión de Erasmus iberoamericano) y otra de cuidados, que trata de situar este sector en el centro de las políticas públicas de la región. “Estamos hablando de acuerdos sustantivos que reflejan lo que somos: una comunidad […] de valores compartidos”, ha resaltado.

El jefe del Ejecutivo ha reconocido la heterogeneidad de una organización con 22 países: “Por encima de las diferencias ideológicas que tenemos, lógicamente, porque somos una comunidad diversa, también desde el punto de vista ideológico, y de las legítimas diferencias que se puedan tener entre naciones, creo que a nuestra comunidad le mueve la voluntad de construir un mundo mejor”.

En la sesión plenaria, celebrada a lo largo de la mañana en la galería de Colecciones Reales, junto al Palacio Real, las delegaciones han logrado también dar el visto bueno a una declaración conjunta, un hito considerable si se tiene en cuenta que las fracturas entre países provocaron que en 2024 se cerrara la cumbre sin texto común por primera vez desde la primera cita en 1991. Es cierto que ha sido en esta ocasión un comunicado de mínimos, que ha requerido trabajo de orfebrería para lograr el consenso y que, por ejemplo, condena el bloqueo estadounidense a Cuba, aunque sin citar al país caribeño expresamente. Además, hasta cuatro países (Argentina, Colombia, Costa Rica y Paraguay) se han “disociado” de este párrafo concreto. Pero ha recibido luz verde.

“Es una declaración que refleja la diversidad de opiniones y de posicionamientos que tiene hoy el sistema iberoamericano”, ha dicho Sánchez sobre unas divergencias que no son nuevas. “Siempre ha habido un esfuerzo por tratar de encontrar ese mínimo común denominador y en este caso se ha logrado y creo que es el resultado óptimo”. Sobre el voto de disenso a la postura general sobre Cuba, ha agregado: “Es absolutamente normal que, existiendo consenso respecto del núcleo fundamental de la declaración, algunos países quieran expresar un punto de vista particular”.

También ha restado importancia a las ausencias de líderes de máximo nivel como Luiz Inácio Lula da Silva, recién reelegido para otro mandato de cuatro años en Brasil, y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, los dos países más grandes y con las principales economías de Latinoamérica, además de bastiones de la izquierda y aliados de Sánchez.

No ha entrado a valorar los motivos de su ausencia. “Todos los países han estado representados”, ha afirmado en cambio. “Y me gustaría en primer lugar agradecer de corazón, porque sé que todos tenemos agendas muy difíciles, muy intensas, que la política doméstica, pues al final es la principal tarea que tiene todo gobernante, el esfuerzo de tomar un avión, de venir a Madrid”, ha dicho en referencia a quienes sí han viajado.

Allamand también ha incidido en la importancia de un foro como el iberoamericano en tiempos de fracturas globales. “Esta cumbre se efectúa en un momento de un orden mundial convulso, en reconfiguración, lleno de incertidumbre, pero donde hay un embate muy firme al multilateralismo”, ha asegurado. Esta cumbre, ha insistido, reafirma la importancia de esa diversidad de visiones. “Que haya aquí 22 países, que esté aquí el secretario general de Naciones Unidas [António Guterres], el presidente del Consejo Europeo [António Costa] y que se reafirme este concepto de que el multilateralismo sí funciona […] es muy importante”. Y ha asegurado que la comunidad tiene muy buenas expectativas de futuro tras lo que ha llamado “la cumbre de la reafirmación”.

En la comparecencia, Sánchez también se ha visto obligado a responder, de manera inevitable, sobre su cara a cara, y el brevísimo apretón de manos, con el presidente argentino, Javier Milei. Ha sido uno de los focos de la cumbre. Ambos se veían después de un historial de choques, y tras la ristra de insultos que le lanzó el argentino durante su reciente visita a España, hace solo dos semanas. Durante su intervención en el plenario, Milei ha homologado el socialismo con el fascismo, pero ha esquivado un nuevo ataque personal contra Sánchez.

El presidente español le ha agradecido a su homólogo argentino su participación y asistencia, y ha agregado: “Los presidentes estamos para unir, especialmente cuando estamos en cumbres internacionales […] El insulto no forma parte de mi forma de entender y hacer política”.

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