Sevilla afronta el calor extremo sin una red de refugios climáticos

Una mujer se protege del calor al salir del Puente de Triana y dirigirse al centro de Sevilla durante un episodio de temperaturas extremas este mes.

Mientras ciudades como Barcelona o Bilbao, con olas de calor menos frecuentes e intensas que Sevilla, disponen de una red de refugios climáticos, la capital andaluza afronta las temperaturas extremas del verano sin este recurso que puede salvar vidas. Los refugios climáticos son espacios interiores o exteriores, como bibliotecas, centros cívicos, parques o escuelas, señalizados y de acceso libre para proteger a la población, especialmente a la más vulnerable. Ciudades como Phoenix (Arizona) disponen de centenares, mientras Sevilla, de ninguno oficial y los que se usan como tales, sin señalizar ni localizables con el móvil. Salvo en el centro, están a más de cinco minutos a pie o, simplemente, no existen en el entorno cercano, como en los barrios más alejados del casco histórico.

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El centro Las Columnas de Sevilla, de acceso gratuito y potencial refugio climático municipal, muestra a la entrada el horario de verano: de 8.30 a 14.30. La capital andaluza carece de un entramado oficial de espacios públicos, gratuitos y accesibles a la sombra  

Mientras ciudades como Barcelona o Bilbao, con olas de calor menos frecuentes e intensas que Sevilla, disponen de una red de refugios climáticos, la capital andaluza afronta las temperaturas extremas del verano sin este recurso que puede salvar vidas. Los refugios climáticos son espacios interiores o exteriores, como bibliotecas, centros cívicos, parques o escuelas, señalizados y de acceso libre para proteger a la población, especialmente a la más vulnerable. Ciudades como Phoenix (Arizona) disponen de centenares, mientras Sevilla, de ninguno oficial y los que se usan como tales, sin señalizar ni localizables con el móvil. Salvo en el centro, están a más de 10 minutos a pie o, simplemente, no existen en el entorno cercano, como en los barrios más alejados del casco histórico.

Andar por Sevilla estos días es un entrenamiento para hacerlo por el desierto. Salvo en zonas muy limitadas, hay itinerarios donde no es posible encontrar un lugar público con temperaturas soportables y evitar así un golpe de calor o donde estos refugios se encuentran a más de 10 minutos caminando. El 58% de la población (más de 300.000 habitantes) soporta estas últimas circunstancias.

Pese a las reiteradas reclamaciones de la oposición de Sevilla durante años y la existencia de informes técnicos alertando sobre esta grave deficiencia, uno de ellos elaborado por el ambientólogo de Coamba Germán Pablo Miñón y la Universidad Pablo de Olavide, el Ayuntamiento de Sevilla no ha presentado aún una red de refugios climáticos, ha sido incapaz de dotar de sombra a espacios de gran tránsito, como la Avenida de la Constitución o los puentes, y no ha respondido ni a la oposición ni a este medio sobre los planes para crear este recurso común en otras ciudades con menos olas de calor.

Además de la ausencia de la red y la inexistencia de recursos fuera del casco histórico, especialmente en barrios desfavorecidos, Pablo Miñón resalta la falta de estudios sobre las infraestructuras necesarias frente a los efectos del calor en una de las zonas más vulnerables al cambio climático. “Todas las proyecciones advierten del aumento en la intensidad y frecuencia de olas de calor y noches tropicales o tórridas [cuando la temperatura nocturna se mantiene por encima de los 20º o los 25º]. Al cuerpo le cuesta mucho recuperarse y esto agrava las condiciones”.

El experto subraya también las “desigualdades y vulnerabilidades sociales de la propia ciudad”, también en cuanto a recursos frente al calor. “A nivel de microescala hay diferencias muy notorias, incluso entre calles”, advierte.

Pablo Miñón se sorprende de esta realidad, pese a que señala que los recursos están disponibles. “Hay infraestructura y una red potencial que nosotros tenemos identificada”, lamenta. Se refiere a bibliotecas, escuelas, museos, centros públicos, espacios ajardinados e incluso centros comerciales. “Ahí se puede encontrar sombra y agua”, señala. “Me consta que se está estudiando, pero no hay, de momento, una red oficial trabajada, comunicada y robusta como en otras ciudades”, añade.

No es caro ni difícil. Un refugio climático es cualquier espacio donde se alcancen temperaturas confortables, gratuito, con espacios de descanso, disponibilidad de agua y que sea accesible. Pero se pueden hacer mejores y convertirlos al mismo tiempo, según señala el investigador, en zonas de “cohesión e integración social”. Podría ser el caso de los mercados o las bibliotecas, pero muchas de ellas ni siquiera están operativas o abren en horarios ineficaces para funcionar como refugios.

Es el caso del centro cívico de la calle Pureza, en el barrio de Triana, donde se refleja a la entrada que es de acceso gratuito de 8.30 a 14.30 en verano. Durante las horas de más calor, permanece cerrado. Otro ejemplo es la biblioteca y el centro cívico de Su Eminencia, una infraestructura que debía servir a una zona desfavorecida y alejada del casco histórico de Sevilla y que, según denuncia Carmen Petit, en representación de varias asociaciones vecinales de la zona, “cierran total o parcialmente cuando es más necesario”.

Petit le ha expuesto esta grave deficiencia al delegado municipal José Lugo, que no le ha dado respuesta a esta demanda ni a ninguna otra. Tampoco respondió a este periódico y remitió cualquier comentario a los servicios municipales, que tampoco han aportado información. “Queremos hablar con los responsables de las áreas porque ya se han recogido centenares de firmas contra la mala gestión de la biblioteca y el centro cívico, así como de otras actividades”, lamenta Petit. La representante vecinal se refiere a eventos fundamentales para la cohesión social de este barrio, como el festival de música Pepe Suero o la Velá, la segunda más antigua después de la de Triana, o la escuela social, encuentros de debate sobre la actualidad que han sido relegados por cursos de costura.

Del primero de los eventos, Petit teme que no se realice porque ya debería haberse organizado y celebrado, pero no hay dotación presupuestaria específica. Solo sobre este festival Pepe Suero respondió el Ayuntamiento, que alegó que el plan de viabilidad del instituto responsable (Icas) no se aprobó hasta junio, de lo que responsabiliza a la oposición, y “no ha dado tiempo a tramitarlo”.

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