Sylvester Stallone rechaza ser el embajador de Donald Trump en Hollywood: «No me considero un animal político»

Se enteró del nombramiento gubernamental una noche cualquiera, mientras miraba la televisión. «En un momento determinado escucho: ‘bueno, Stallone, Mel Gibson y Jon Voight serán…’. Y yo pensé: ‘¿Qué? ¿Perdón? ¿En serio?'», relató un todavía incrédulo Sylvester Stallone en una reciente entrevista concedida a The Sunday Times, al recordar cómo conoció la intención de Donald Trump de convertirlo a él y a sus dos colegas en «sus embajadores especiales en Hollywood», tal como anunció el mandatario estadounidense en enero de 2025.

 Pese a mantener su respaldo personal al mandatario, la estrella descarta intermediar ante los grandes estudios cinematográficos al considerarse «un ateo en política» y ver el proyecto completamente inviable  

Se enteró del nombramiento gubernamental una noche cualquiera, mientras miraba la televisión. «En un momento determinado escucho: ‘bueno, Stallone, Mel Gibson y Jon Voight serán…’. Y yo pensé: ‘¿Qué? ¿Perdón? ¿En serio?'», relató un todavía incrédulo Sylvester Stallone en una reciente entrevista concedida a The Sunday Times, al recordar cómo conoció la intención de Donald Trump de convertirlo a él y a sus dos colegas en «sus embajadores especiales en Hollywood», tal como anunció el mandatario estadounidense en enero de 2025.

El problema radicó en que nadie le preguntó a la estrella de Rocky y Rambo si tenía el menor interés en el asunto, ni le explicó qué funciones concretas debía desempeñar en un puesto con límites tan difusos. «Si me lo hubiesen consultado desde el principio, habría respondido: ‘No es posible'», continuó Stallone, «porque Hollywood es como un conjunto de estados feudales donde cada quien tiene su propio reino. No puedes presentarte allí y decirle a seis grandes estudios cinematográficos cómo tienen que trabajar. Además, Mel Gibson, Jon Voight y yo somos de los que van por libre. No, no habría funcionado».

Eso mismo fue lo que le argumentó al propio Trump para justificar su negativa a asumir el encargo. «Le dije ‘gracias y ciao’, porque es inviable», añadió el veterano intérprete de 80 años, recurriendo expresamente a la palabra italiana «ciao» durante la conversación. «Hollywood opera bajo sus propias reglas y está condenado a evolucionar. Es un conglomerado de corporaciones, y los dueños de esas empresas no van a tolerar que alguien como yo venga a hablarles de finanzas».

A pesar de insistir en que no se considera «un animal político» y definirse más bien como «casi un ateo en política», Stallone mantiene una excelente valoración de Trump: lo ha respaldado en reiteradas ocasiones públicas e incluso actuó como su maestro de ceremonias en una velada en Mar-a-Lago tras su reelección en 2024.

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