Tiene 82 años pero un físico de 30: el secreto de Juan para conservar el 77% de su masa muscular que estudia la ciencia

A sus 82 años, ha ganado maratones y establecido récords mundiales, dejando sorprendidos a científicos y atletas que buscan descubrir cómo se mantiene.
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Las claves

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Juan López García, de 82 años, conserva el 77% de su masa muscular, una cifra similar a la de una persona de 30 años.

Comenzó a correr a los 66 años tras jubilarse y ahora es campeón mundial de maratón en su categoría y ostenta el récord mundial de ultramaratón de 50 km.

Entrena seis días a la semana, recorre hasta 120 km cada semana y sigue una alimentación consciente y saludable.

Investigadores estudian su caso, ya que su capacidad física y pulmonar supera ampliamente la media de hombres mucho más jóvenes.

Juan López García es un ejemplo para todos aquellos que justifican su envejecimiento para abandonar el deporte.

A sus 82 años, entrena cada día, corre maratones y conserva el 77% de su masa muscular, algo característico de alguien de 30 años.

En 2024 se proclamó campeón mundial de maratón en su categoría de edad y ostenta el récord mundial en la ultramaratón de 50 kilómetros, despertando el interés de universidades e investigadores que buscan entender cómo logra mantener su físico.

La primera vez que Juan se propuso correr una milla fue a los 66 años. Tras jubilarse como mecánico de coches en Toledo, aquel deporte se convirtió en su nuevo estilo de vida.

Ahora lo conocen como «Super López», y no es para menos. Su capacidad aeróbica es superior a la del 80% de hombres con 50 años menos que él. Para un hombre de su edad, casi triplica la capacidad pulmonar de una persona normal.

«Un poco es genética, y otro mucho es entrenamiento», ha explicado Juan en el programa de «Y ahora Sonsoles».

Según el catedrático en ciencias del deporte de la Universidad de Salamanca, Ignacio Ara, «no existe en la literatura científica un caso como este en todo el mundo», explicaba en el programa.

Captura de pantalla al vídeo de YouTube en el que sale Juan López corriendo.

Captura de pantalla al vídeo de YouTube en el que sale Juan López corriendo.

Fissac

López no fue atleta toda su vida. Pasó de dar simples paseos a hacer ultramaratones, pero no fue un camino fácil: «Cuando empecé a correr me asfixiaba, no podía, pero me aconsejaron que poquito a poco», recuerda.

Lejos de depender de rutinas extremas o dietas milagrosas, López combina su entrenamiento con una alimentación consciente y saludable, y asegura que el deporte se ha convertido en su vía para mantener la salud y la autonomía.

En su caso, la clave no tiene misterio, pero sí mucho mérito: entrena seis días a la semana y recorre hasta 120 kilómetros cada siete días. Al año, devora 3.500 kilómetros sobre el asfalto; lo mismo que separa Madrid de Moscú.

Juan utiliza su antigua profesión para explicar por qué, a su edad, sigue pulverizando marcas. Su teoría es tan lógica como fascinante: al haber empezado tarde, sus «piezas» no están tan castigadas como las de los corredores de élite que llevan décadas de impacto.

Captura de pantalla de la prueba respiratoria realizada a Juan López

Captura de pantalla de la prueba respiratoria realizada a Juan López

Fissac

Y la ciencia le da la razón. Los datos de laboratorio, aún inéditos, revelan un fenómeno asombroso: lejos de la decadencia esperada por la edad, Juan mantiene o incluso mejora su forma física en cada revisión.

Es la prueba viviente de que el ejercicio regular no es solo salud; es el antídoto real contra el envejecimiento.

 El Español – Sociedad

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