Un agricultor de un pueblo de Ciudad Real: “Producimos 3 millones de kilos de sandías y se venden todas”

Te contamos cómo funciona este negocio familiar que Julián gestiona junto a su mujer y ofrece trucos para saber que está en su punto.Más información: Entró en vigor: no se puede trabajar de noche, entre las 22.00 y las 6.00 horas, «más de dos semanas seguidas» Te contamos cómo funciona este negocio familiar que Julián gestiona junto a su mujer y ofrece trucos para saber que está en su punto.Más información: Entró en vigor: no se puede trabajar de noche, entre las 22.00 y las 6.00 horas, «más de dos semanas seguidas»  

Las claves

Generado con IA

Una explotación familiar en Cinco Casas (Ciudad Real) produce tres millones de kilos de sandía cada temporada, vendiéndose toda la producción.

La plantación utiliza técnicas como el uso de plástico para evitar hierbas y sistemas de riego por goteo para optimizar el agua.

Las plantas llegan germinadas e injertadas desde invernaderos; cultivan tanto sandías con pepitas como sin pepitas.

El agricultor explica que para saber si una sandía está lista hay que fijarse en una hojilla pequeña y en el rabillo seco.

Durante el verano, en las tiendas de alimentación aparecen dos de los productos reyes de la temporada: el melón y la sandía. Si ponemos el foco en esta última, son muchos los lugares de España en los que se cultiva como Castilla-La Mancha.

Uno de esos lugares es la localidad de Cinco Casas, en Ciudad Real. Allí, y tal como lo define su propietario, Julián, hay una “explotación familiar que produce tres millones de kilos de sandías que se venden todas”.

Así lo explicó en un programa de Cope donde desarrolló su día a día, las características de su negocio familiar (lo gestiona junto a su mujer), y los detalles que hacen que la plantación sea un éxito.

Todo a punto

Todo arranca a primera hora de la mañana. Aunque sus empleados llegan a las siete, él ya ha estado preparando la maquinaria necesaria “para poner plástico”. ¿Plástico, para qué? “Para que no salga hierba”.

Además, explica que “el goteo va por debajo para aprovechar el máximo de agua posible”.

Otro detalle sobre el que el agricultor ciudadrealeño pone énfasis es el relativo al método de siembra ya que él, y sus empleados, no ponen directamente la semilla.

Lo que hacen es recibir de los invernaderos la planta ya germinada e injertada. Plantas que no son todas iguales, ya que las hay con pepitas y sin pepitas.

Llegados a este punto, la pregunta del millón que se hacen los consumidores: ¿Cómo saber que una sandía está en su punto para poder recolectarla?

Como cada maestrillo tiene su librillo, el de Julián es el siguiente: “La sandía tiene dos señas: una hojilla pequeña que es una lengua de pájaro y el rabo de gorrino, como le llamamos, que debe estar seco”.

Cuando se cumplen ambas condiciones, y con cierto sentido del humor, dice que “la sandía está en su estado más rojo que la roja de España” [en referencia a la selección española de fútbol, reciente ganadora del Mundial].

Y otra pregunta que también se plantean los consumidores es por qué hay sandía en otras épocas del año que no tienen que ver con el verano. Ello es debido a importaciones de países como Brasil y Senegal.

En España, las primeras sandías que suelen verse en los mercados suelen proceder de Almería, para luego dar paso a aquellas otras originarias de Córdoba y Sevilla. Por último, llegan a los estantes las de Castilla-La Mancha.

 El Español – Sociedad

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