Un informe policial de hace 26 años podría desvelar el misterio de Banksy: ¿es este su verdadero nombre?

<p>Es, posiblemente, uno de los mayores misterios del arte contemporáneo. Todo el mundo alrededor del globo sabe quién es Banksy, reconocería una obra suya en el último rincón del planeta. La paradoja es que, en realidad, muy poca gente conoce en realidad la verdadera identidad del artista urbano más influyente de todos los tiempos. <strong>Quizá, hasta ahora…</strong></p>

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 Una investigación de la agencia Reuters asegura que el célebre artista urbano se llama Robin Gunningham. Él ni confima ni desmiente  

Es, posiblemente, uno de los mayores misterios del arte contemporáneo. Todo el mundo alrededor del globo sabe quién es Banksy, reconocería una obra suya en el último rincón del planeta. La paradoja es que, en realidad, muy poca gente conoce en realidad la verdadera identidad del artista urbano más influyente de todos los tiempos. Quizá, hasta ahora…

Una investigación de la agencia de noticias Reuters afirma haber conseguido poner nombre a Banksy. Todo comenzó con un mural en un edificio destruido en Ucrania, a finales de 2022: un hombre barbudo se frotaba la espalda en una bañera, entre los escombros. Fue la primera de varias obras de Banksy en Horenka, un pueblo menos de ocho kilómetros al este de Bucha, donde las fuerzas rusas habían dejado al menos 300 civiles muertos siete meses antes.

Tres periodistas de Reuters se pusieron manos a la obra para tirar del hilo y tratar de desvelar el misterio. ¿Quién es realmente Banksy?

Uno de los reporteros se desplazó a Horenka con fotos de las posibles identidades que se han atribuido a Banksy a lo largo de los años, para ver si alguien lo reconocía, si alguien había visto algo. Así era. Los vecinos habían visto a tres hombres salir de una ambulancia para pintar el grafiti. Una llevaba una sudadera gris con capucha; otro, una gorra de béisbol. Ambos tenían el rostro cubierto por una mascarilla. El tercero era más fácil de identificar: no llevaba mascarilla y tenía un brazo y dos piernas protésicas.

Una vecina relató, incluso, cómo preparó café a los artistas, y reconoció en una de las fotografías a Robert Del Naja, miembro del colectivo de Bristol Wild Bunch y miembro fundador de la banda Massive Attack, con la que sigue girando por el mundo. Los medios británicos siempre han relacionado al músico con Banksy, incluso, han llegado a especular con que él mismo estuviera tras la máscara del artista. Las autoridades de inmigración ucranianas confirmaron que Del Naja estuvo efectivamente en Ucrania en esas fechas y que entró y salió del país acompañado de un tal David Jones, uno de los nombres británicos más comunes.

El hombre de las prótesis fue fácil de identificar. Giles Duley, fotógrafo documental, perdió sus extremidades en Afganistán en 2011. Su fundación, Legacy of War Foundation, dona ambulancias a ONG locales en Ucrania. Tras pintar los murales en Ucrania, Banksy agradeció públicamente a Duley que le prestara uno de sus vehículos para moverse por el territorio sin llamar la atención. Pero Duley, además, firmaba las fotos que habían servido de identidad visual en los conciertos de Massive Attack durante años.

¿Quién era, entonces, el tercer hombre, el tal David Jones?

Durante años, Robin Gunningham ha sido una de las posibles identidades más sonadas en los medios británicos, desde que The Mail on Sunday le pusiera nombre en 2008. El tabloide británico afirmó que su investigación, que duró un año, se había acercado «como nadie antes» a la verdad. El representante del artista negó entonces que Gunningham fuera, efectivamente Bansky, pero los reporteros de Reuters no aceptaron aquella negativa y reabrieron ese caso.

Rastrearon la biografía de Banksy en busca de coincidencias hasta que dieron con una anécdota relatada por el fotógrafo Steve Lazarides, durante muchos años representante de Banksy, que se remonta al año 2000. En septiembre de aquel año, la policía de Nueva York detuvo a Banksy en plena vandalización de una valla publicitaria de Marc Jacobs, sobre un hotel. Reuters consiguió identificar el edificio y llegar hasta los informes policiales. Ahí estaba la sorpresa: entre los documentos se encontraba la confesión manuscrita del detenido. Sí, estaba firmada por Robin Gunningham.

Quedaba relacionar a Robin Gunningham con David Jones, el hombre que entró y salió de Ucrania en las fechas investigadas. De nuevo, la posible respuesta estaba en las memorias de Lazarides. Tras la revelación de The Mail on Sunday, en 2008, que el representante de Banksy negó, artista y manager decidieron separar sus caminos. Pero el griego acometería aún un último trabajo para él: cambiarle legalmente el nombre y el apellido. Jamás reveló la identidad final, pero los reporteros de Reuters trabajan con la hipótesis de que el nuevo nombre de Banksy fue un discreto David Jones.

Cuando los reporteros enviaron sus conclusiones al abogado del artista, Mark Stephens, éste les trasladó que Banksy «no acepta que muchos de los detalles que aparecen en su texto sean correctos», sin dar más detalles. Sobre todo, sin confirmar ni desmentir que Banksy sea Robin Gunningham. ¿Misterio resuelto?

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