«Es la mejor propuesta que se ha hecho en la democracia. Habrá más recursos y se repartirán de manera más justa entre todas las comunidades». El entusiasmo que mostraba hace apenas dos meses el nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, en una entrevista en el diario alicantino ‘Información’ cuando aún era secretario de Estado de Política Territorial del Gobierno de España, respecto a la propuesta de reforma de la financiación autonómica acordada de forma bilateral entre Hacienda y ERC, le será de mucha utilidad en la ardua tarea que tiene por delante y que constituye su principal objetivo: armar una mayoría suficiente que legitime un proyecto que a día de hoy solo apoyan el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña.Su condición de ex conseller de Hacienda de la Generalitat Valenciana añade dificultades a un reto ya de por sí enrevesado. El gobierno de Ximo Puig, del que formó parte, armó no hace tanto tiempo una alianza estratégica con Andalucía, Región de Murcia y Castilla-La Mancha, las comunidades autónomas más perjudicadas por el actual modelo de financiación, para reclamar un trato más justo e igualitario entre comunidades autónomas y para exigir un fondo transitorio que les compensara por la infrafinanciación que vienen sufriendo desde 2009. Todas ellas en bloque han rechazado el modelo planteado por el Gobierno, que ahora le tocará defender, aunque excluyó explícitamente la posibilidad de ese fondo de compensación que durante años han reclamado.Legitimar una reforma muy criticada Arcadi España conoció de primera mano el rechazo general de las comunidades autónomas a la reforma de la financiación autonómica planteada por el Gobierno, pero entiende que hay márgenes para aumentar el respaldo a la propuesta entre las comunidades autónomas, un reto que aparece como clave para poder sacar adelante el proyecto.Casi más complicada es su posición respecto al proceso de absorción de deuda autonómica por parte del Estado. La solución ideada por María Jesús Montero atendió más a las necesidades de la Generalitat de Cataluña que a las de la Generalitat Valenciana, que en la etapa de Ximo Puig identificó una deuda impropia cercana a los 10.000 millones de euros y solo ligeramente inferior a la de Cataluña. En el modelo planteado por Hacienda a Cataluña se le condonan 6.000 millones más que a la Comunidad Valenciana y a esta no se le reconoce ni un euro por infrafinanciación.Noticia relacionada No No Todas las CC.AA. salvo Cataluña rechazan en bloque la propuesta de financiación de Montero Bruno PérezFuentes del Ministerio de Hacienda admiten que sacar adelante la reforma de la financiación autonómica es la absoluta prioridad de lo que queda de legislatura . Pero el camino no será fácil. El punto de partida no podría ser más exigente. En el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, órgano del que España formaba parte como secretario de Estado de Política Territorial, se puso de manifiesto que el rechazo al modelo pactado con ERC no es exclusivo de las comunidades autónomas del PP sino que se extiende a las gobernadas por el PSOE, Castilla-La Mancha y Asturias, que además utilizan los mismos argumentos: modelo pensado solo para Cataluña y que discrimina al resto de regiones del régimen común. En la misma entrevista, Arcadi España dijo que veía margen para matizar el modelo y conseguir el apoyo de alguna región más. Veremos.Gestionar la frustración con los PresupuestosEl otro gran reto es sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Se trata de una exigencia constitucional y de un objetivo político fundamental para un Gobierno que no ha sido capaz de sacar adelante ni un solo presupuesto en toda la legislatura, pero tanto en La Moncloa como en Hacienda se ve más como una formalidad que como una cuestión existencial . Al contrario de lo que sucede con la financiación autonómica, que observan como la llave para ganar respaldo social en Cataluña y desbloquear alguna que otra iniciativa política relevante antes de que los ciudadanos vayan a las urnas, los Presupuestos se ven casi más como un quebradero de cabeza que como una solución política con recorrido.Unos presupuestos que se dan por perdidos Nadie confía ya en que el Gobierno cumpla su compromiso, varias veces incumplido, de presentar los Presupuestos Generales del Estado. Montero aprovechó el decreto de la guerra para introducir la enésima alteración de las normas presupuestarias para facilitar la gestión del Gobierno sin nuevos presupuestos y ese parece ser el plan.Antes de irse, María Jesús Montero se ocupó de colar en el decreto de la guerra una nueva alteración de la legislación presupuestaria ordinaria para disponer de más margen administrativo para gastar sin necesidad de pasar por el Parlamento en 2026. Toda una declaración de intenciones respecto al proyecto de Presupuestos para este año. Si no sale adelante, Arcadi España dispondrá de las herramientas normativas necesarias para atender las necesidades que se le dicten desde La Moncloa.Recuperar la moral de la tropaArcadi España tendrá que afrontar otros retos. Montero dejó el Ministerio presumiendo de que un año más el déficit público se situaría dentro del objetivo pactado con Bruselas, que era del 2,5% del PIB para 2025. Sin embargo, a España ya no se le mide por esa métrica sino por el ajuste de sus gastos netos de medidas de ingresos a una senda pactada en 2024 y que según la Autoridad Fiscal incumplirá en 2025. Y no solo eso, España corre el riesgo de volver a encontrarse con los hombres de negro , según ha advertido el Consejo Fiscal Europeo en su último informe, en el que sitúa al país entre los que corren riesgo de ser incluidos en el Procedimiento de Déficit Excesivo. La ex presidenta de la Airef también advirtió hace solo unos días de que la magnitud del paquete de respuesta a la guerra, del que el Gobierno ha presumido como el más importante de Europa, hará que España agote este mismo año todo el colchón fiscal para imprevistos que Bruselas le había proporcionado hasta 2028.Frustración entre los cuadros del Ministerio La guardia pretoriana configurada por Montero, procedente en su mayoría de la Junta de Andalucía y ajena al funcionariado del Ministerio de Hacienda, ha generado una creciente sensación de desafecto entre el alto funcionariado del departamento, agravado además por los presuntos casos de corrupción y abuso que se han suscitado en torno a algunas de las personas de confianza de la vicepresidenta. Los nombramiento de Arcadi España, si los hace, se mirarán con lupa.El nuevo titular de Hacienda, un economista ajeno a la alta dirección pública del Ministerio, tendrá una relevante tarea de orden interno. La gestión de Montero y su decisión de rodearse de una guardia pretoriana procedente de la Junta de Andalucía y ajena en la mayoría de los casos al alto funcionariado del Ministerio ha creado una sensación de desafección y frustración que ha enrarecido el clima del departamento. Sus nombramientos se vigilarán con lupa para ver si vuelve a dar cancha a la tradicional nobleza funcionarial del Ministerio. «Es la mejor propuesta que se ha hecho en la democracia. Habrá más recursos y se repartirán de manera más justa entre todas las comunidades». El entusiasmo que mostraba hace apenas dos meses el nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, en una entrevista en el diario alicantino ‘Información’ cuando aún era secretario de Estado de Política Territorial del Gobierno de España, respecto a la propuesta de reforma de la financiación autonómica acordada de forma bilateral entre Hacienda y ERC, le será de mucha utilidad en la ardua tarea que tiene por delante y que constituye su principal objetivo: armar una mayoría suficiente que legitime un proyecto que a día de hoy solo apoyan el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña.Su condición de ex conseller de Hacienda de la Generalitat Valenciana añade dificultades a un reto ya de por sí enrevesado. El gobierno de Ximo Puig, del que formó parte, armó no hace tanto tiempo una alianza estratégica con Andalucía, Región de Murcia y Castilla-La Mancha, las comunidades autónomas más perjudicadas por el actual modelo de financiación, para reclamar un trato más justo e igualitario entre comunidades autónomas y para exigir un fondo transitorio que les compensara por la infrafinanciación que vienen sufriendo desde 2009. Todas ellas en bloque han rechazado el modelo planteado por el Gobierno, que ahora le tocará defender, aunque excluyó explícitamente la posibilidad de ese fondo de compensación que durante años han reclamado.Legitimar una reforma muy criticada Arcadi España conoció de primera mano el rechazo general de las comunidades autónomas a la reforma de la financiación autonómica planteada por el Gobierno, pero entiende que hay márgenes para aumentar el respaldo a la propuesta entre las comunidades autónomas, un reto que aparece como clave para poder sacar adelante el proyecto.Casi más complicada es su posición respecto al proceso de absorción de deuda autonómica por parte del Estado. La solución ideada por María Jesús Montero atendió más a las necesidades de la Generalitat de Cataluña que a las de la Generalitat Valenciana, que en la etapa de Ximo Puig identificó una deuda impropia cercana a los 10.000 millones de euros y solo ligeramente inferior a la de Cataluña. En el modelo planteado por Hacienda a Cataluña se le condonan 6.000 millones más que a la Comunidad Valenciana y a esta no se le reconoce ni un euro por infrafinanciación.Noticia relacionada No No Todas las CC.AA. salvo Cataluña rechazan en bloque la propuesta de financiación de Montero Bruno PérezFuentes del Ministerio de Hacienda admiten que sacar adelante la reforma de la financiación autonómica es la absoluta prioridad de lo que queda de legislatura . Pero el camino no será fácil. El punto de partida no podría ser más exigente. En el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, órgano del que España formaba parte como secretario de Estado de Política Territorial, se puso de manifiesto que el rechazo al modelo pactado con ERC no es exclusivo de las comunidades autónomas del PP sino que se extiende a las gobernadas por el PSOE, Castilla-La Mancha y Asturias, que además utilizan los mismos argumentos: modelo pensado solo para Cataluña y que discrimina al resto de regiones del régimen común. En la misma entrevista, Arcadi España dijo que veía margen para matizar el modelo y conseguir el apoyo de alguna región más. Veremos.Gestionar la frustración con los PresupuestosEl otro gran reto es sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Se trata de una exigencia constitucional y de un objetivo político fundamental para un Gobierno que no ha sido capaz de sacar adelante ni un solo presupuesto en toda la legislatura, pero tanto en La Moncloa como en Hacienda se ve más como una formalidad que como una cuestión existencial . Al contrario de lo que sucede con la financiación autonómica, que observan como la llave para ganar respaldo social en Cataluña y desbloquear alguna que otra iniciativa política relevante antes de que los ciudadanos vayan a las urnas, los Presupuestos se ven casi más como un quebradero de cabeza que como una solución política con recorrido.Unos presupuestos que se dan por perdidos Nadie confía ya en que el Gobierno cumpla su compromiso, varias veces incumplido, de presentar los Presupuestos Generales del Estado. Montero aprovechó el decreto de la guerra para introducir la enésima alteración de las normas presupuestarias para facilitar la gestión del Gobierno sin nuevos presupuestos y ese parece ser el plan.Antes de irse, María Jesús Montero se ocupó de colar en el decreto de la guerra una nueva alteración de la legislación presupuestaria ordinaria para disponer de más margen administrativo para gastar sin necesidad de pasar por el Parlamento en 2026. Toda una declaración de intenciones respecto al proyecto de Presupuestos para este año. Si no sale adelante, Arcadi España dispondrá de las herramientas normativas necesarias para atender las necesidades que se le dicten desde La Moncloa.Recuperar la moral de la tropaArcadi España tendrá que afrontar otros retos. Montero dejó el Ministerio presumiendo de que un año más el déficit público se situaría dentro del objetivo pactado con Bruselas, que era del 2,5% del PIB para 2025. Sin embargo, a España ya no se le mide por esa métrica sino por el ajuste de sus gastos netos de medidas de ingresos a una senda pactada en 2024 y que según la Autoridad Fiscal incumplirá en 2025. Y no solo eso, España corre el riesgo de volver a encontrarse con los hombres de negro , según ha advertido el Consejo Fiscal Europeo en su último informe, en el que sitúa al país entre los que corren riesgo de ser incluidos en el Procedimiento de Déficit Excesivo. La ex presidenta de la Airef también advirtió hace solo unos días de que la magnitud del paquete de respuesta a la guerra, del que el Gobierno ha presumido como el más importante de Europa, hará que España agote este mismo año todo el colchón fiscal para imprevistos que Bruselas le había proporcionado hasta 2028.Frustración entre los cuadros del Ministerio La guardia pretoriana configurada por Montero, procedente en su mayoría de la Junta de Andalucía y ajena al funcionariado del Ministerio de Hacienda, ha generado una creciente sensación de desafecto entre el alto funcionariado del departamento, agravado además por los presuntos casos de corrupción y abuso que se han suscitado en torno a algunas de las personas de confianza de la vicepresidenta. Los nombramiento de Arcadi España, si los hace, se mirarán con lupa.El nuevo titular de Hacienda, un economista ajeno a la alta dirección pública del Ministerio, tendrá una relevante tarea de orden interno. La gestión de Montero y su decisión de rodearse de una guardia pretoriana procedente de la Junta de Andalucía y ajena en la mayoría de los casos al alto funcionariado del Ministerio ha creado una sensación de desafección y frustración que ha enrarecido el clima del departamento. Sus nombramientos se vigilarán con lupa para ver si vuelve a dar cancha a la tradicional nobleza funcionarial del Ministerio.
«Es la mejor propuesta que se ha hecho en la democracia. Habrá más recursos y se repartirán de manera más justa entre todas las comunidades». El entusiasmo que mostraba hace apenas dos meses el nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, en una entrevista en … el diario alicantino ‘Información’ cuando aún era secretario de Estado de Política Territorial del Gobierno de España, respecto a la propuesta de reforma de la financiación autonómica acordada de forma bilateral entre Hacienda y ERC, le será de mucha utilidad en la ardua tarea que tiene por delante y que constituye su principal objetivo: armar una mayoría suficiente que legitime un proyecto que a día de hoy solo apoyan el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña.
Su condición de ex conseller de Hacienda de la Generalitat Valenciana añade dificultades a un reto ya de por sí enrevesado. El gobierno de Ximo Puig, del que formó parte, armó no hace tanto tiempo una alianza estratégica con Andalucía, Región de Murcia y Castilla-La Mancha, las comunidades autónomas más perjudicadas por el actual modelo de financiación, para reclamar un trato más justo e igualitario entre comunidades autónomas y para exigir un fondo transitorio que les compensara por la infrafinanciación que vienen sufriendo desde 2009. Todas ellas en bloque han rechazado el modelo planteado por el Gobierno, que ahora le tocará defender, aunque excluyó explícitamente la posibilidad de ese fondo de compensación que durante años han reclamado.
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Legitimar una reforma muy criticada
Arcadi España conoció de primera mano el rechazo general de las comunidades autónomas a la reforma de la financiación autonómica planteada por el Gobierno, pero entiende que hay márgenes para aumentar el respaldo a la propuesta entre las comunidades autónomas, un reto que aparece como clave para poder sacar adelante el proyecto.
Casi más complicada es su posición respecto al proceso de absorción de deuda autonómica por parte del Estado. La solución ideada por María Jesús Montero atendió más a las necesidades de la Generalitat de Cataluña que a las de la Generalitat Valenciana, que en la etapa de Ximo Puig identificó una deuda impropia cercana a los 10.000 millones de euros y solo ligeramente inferior a la de Cataluña. En el modelo planteado por Hacienda a Cataluña se le condonan 6.000 millones más que a la Comunidad Valenciana y a esta no se le reconoce ni un euro por infrafinanciación.
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Bruno Pérez
Fuentes del Ministerio de Hacienda admiten que sacar adelante la reforma de la financiación autonómica es la absoluta prioridad de lo que queda de legislatura. Pero el camino no será fácil. El punto de partida no podría ser más exigente. En el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, órgano del que España formaba parte como secretario de Estado de Política Territorial, se puso de manifiesto que el rechazo al modelo pactado con ERC no es exclusivo de las comunidades autónomas del PP sino que se extiende a las gobernadas por el PSOE, Castilla-La Mancha y Asturias, que además utilizan los mismos argumentos: modelo pensado solo para Cataluña y que discrimina al resto de regiones del régimen común. En la misma entrevista, Arcadi España dijo que veía margen para matizar el modelo y conseguir el apoyo de alguna región más. Veremos.
Gestionar la frustración con los Presupuestos
El otro gran reto es sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Se trata de una exigencia constitucional y de un objetivo político fundamental para un Gobierno que no ha sido capaz de sacar adelante ni un solo presupuesto en toda la legislatura, pero tanto en La Moncloa como en Hacienda se ve más como una formalidad que como una cuestión existencial. Al contrario de lo que sucede con la financiación autonómica, que observan como la llave para ganar respaldo social en Cataluña y desbloquear alguna que otra iniciativa política relevante antes de que los ciudadanos vayan a las urnas, los Presupuestos se ven casi más como un quebradero de cabeza que como una solución política con recorrido.
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Unos presupuestos que se dan por perdidos
Nadie confía ya en que el Gobierno cumpla su compromiso, varias veces incumplido, de presentar los Presupuestos Generales del Estado. Montero aprovechó el decreto de la guerra para introducir la enésima alteración de las normas presupuestarias para facilitar la gestión del Gobierno sin nuevos presupuestos y ese parece ser el plan.
Antes de irse, María Jesús Montero se ocupó de colar en el decreto de la guerra una nueva alteración de la legislación presupuestaria ordinaria para disponer de más margen administrativo para gastar sin necesidad de pasar por el Parlamento en 2026. Toda una declaración de intenciones respecto al proyecto de Presupuestos para este año. Si no sale adelante, Arcadi España dispondrá de las herramientas normativas necesarias para atender las necesidades que se le dicten desde La Moncloa.
Recuperar la moral de la tropa
Arcadi España tendrá que afrontar otros retos. Montero dejó el Ministerio presumiendo de que un año más el déficit público se situaría dentro del objetivo pactado con Bruselas, que era del 2,5% del PIB para 2025. Sin embargo, a España ya no se le mide por esa métrica sino por el ajuste de sus gastos netos de medidas de ingresos a una senda pactada en 2024 y que según la Autoridad Fiscal incumplirá en 2025. Y no solo eso, España corre el riesgo de volver a encontrarse con los hombres de negro, según ha advertido el Consejo Fiscal Europeo en su último informe, en el que sitúa al país entre los que corren riesgo de ser incluidos en el Procedimiento de Déficit Excesivo. La ex presidenta de la Airef también advirtió hace solo unos días de que la magnitud del paquete de respuesta a la guerra, del que el Gobierno ha presumido como el más importante de Europa, hará que España agote este mismo año todo el colchón fiscal para imprevistos que Bruselas le había proporcionado hasta 2028.
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Frustración entre los cuadros del Ministerio
La guardia pretoriana configurada por Montero, procedente en su mayoría de la Junta de Andalucía y ajena al funcionariado del Ministerio de Hacienda, ha generado una creciente sensación de desafecto entre el alto funcionariado del departamento, agravado además por los presuntos casos de corrupción y abuso que se han suscitado en torno a algunas de las personas de confianza de la vicepresidenta. Los nombramiento de Arcadi España, si los hace, se mirarán con lupa.
El nuevo titular de Hacienda, un economista ajeno a la alta dirección pública del Ministerio, tendrá una relevante tarea de orden interno. La gestión de Montero y su decisión de rodearse de una guardia pretoriana procedente de la Junta de Andalucía y ajena en la mayoría de los casos al alto funcionariado del Ministerio ha creado una sensación de desafección y frustración que ha enrarecido el clima del departamento. Sus nombramientos se vigilarán con lupa para ver si vuelve a dar cancha a la tradicional nobleza funcionarial del Ministerio.
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