Una operación encubierta del Ejército de EE.UU. reabre en parte el tráfico de petróleo en Ormuz

En los últimos días, Donald Trump insiste en que el estrecho de Ormuz está «abierto» y que EE.UU. lo controla . En parte, es cierto: una operación cubierta del ejército de EE.UU. está logrando que el decisivo paso marítimo, por donde circula una quinta parte del petróleo y del gas globales, cerrado desde el comienzo de la guerra de Irán, haya recuperado parte de su tráfico.El control de Ormuz es una pieza clave de la guerra, una de las pocas cartas con las que cuenta Irán frente a EE.UU. La orilla norte del estrecho es iraní y el régimen de Teherán lo utilizó como resorte ante la inferioridad militar frente a EE.UU. e Israel: provocar una sacudida económica en todo el planeta -en especial, en los precios energéticos- cerrando el paso marítimo a base de ataques contra los petroleros y cargueros que lo cruzan todos los días.Aunque EE.UU. no depende del petróleo que circula en Ormuz -en esencia, de Irán y de los países del Golfo-, los estadounidenses han visto cómo el precio de la gasolina se ha disparado desde el comienzo de la guerra. Es un asunto de gran sensibilidad política, en especial a pocos meses de que los votantes de EE.UU. acudan a las urnas para renovar el Congreso, donde los republicanos, los aliados de Trump, tienen mayorías en ambas Cámaras.Los esfuerzos diplomáticos de Trump para reabrir Ormuz han fracasado. El acuerdo alcanzado en junio con Irán se desvaneció en pocos días, con el paso marítimo como principal razón: el régimen de Teherán exigió mantener un control total e imponer peajes.En estas circunstancias, Trump está logrando rebajar el problema de Ormuz con esa operación encubierta. Cada noche, desde el pasado mayo, el Ejército de EE.UU. da asistencia a barcos comerciales para que crucen el estrecho, según han revelado medios como ‘The New York Times’ y ‘Axios’. Esto no ha evitado que la gasolina siga en precios altos -en EE.UU. ha vuelto a superar el umbral de los cuatro dólares por galón-, pero rebaja la fortaleza de la principal arma negociadora de Irán.Los cruces del estrecho se producen de noche y por la orilla sur de Ormuz, la que está en la costa de Omán. La decena de barcos de guerra -incluidos dos portaaviones- que EE.UU. ha desplegado en el golfo de Omán se encarga de proteger la caravana de petroleros.Los operadores de estos navíos dan aviso a las autoridades militares estadounidenses, que asignan horas específicas para que una caravana de barcos salga en línea de Ormuz transportando petróleo y otras horas para otra línea de barcos que entran para recoger nuevos suministros en los puertos del Golfo Pérsico. Los barcos quitan sus transpondedores para que sea más difícil detectarlos.Cinco millones de barriles cada nocheNo es una operación sin peligros. Irán sigue tratando de atacar esos barcos para que nadie se atreva a cruzar Ormuz, como ocurría al principio de la guerra. Desde junio, quince barcos han sido atacados, con un resultado de 16 heridos y dos muertos. Solo en la última semana, las defensas estadounidenses, desde barcos y desde cazas de combate, han derribado ocho drones y dos misiles.Pese a ello, ya están cruzando Ormuz cada noche entre 15 y 20 petroleros. Eso implica la salida de millones de barriles de crudo. Según ‘The New York Times’, circulan cinco millones cada noche. ‘Axios’ eleva la cifra a diez millones.La capacidad creciente de EE.UU. para escoltar barcos en Ormuz tiene relación con la incapacidad de Irán para atacarlos. «Atacan a ciegas», dijo una fuente militar, en referencia a la escasez de sistemas de radares y sistema de vigilancia de Irán, después de que EE.UU. los haya bombardeado con intensidad. Irán sigue controlando su orilla norte de Ormuz, pero allí tiene otro problema: el bloqueo naval de EE.UU., que le impide que entren y salgan barcos de sus costas. En los últimos días, Donald Trump insiste en que el estrecho de Ormuz está «abierto» y que EE.UU. lo controla . En parte, es cierto: una operación cubierta del ejército de EE.UU. está logrando que el decisivo paso marítimo, por donde circula una quinta parte del petróleo y del gas globales, cerrado desde el comienzo de la guerra de Irán, haya recuperado parte de su tráfico.El control de Ormuz es una pieza clave de la guerra, una de las pocas cartas con las que cuenta Irán frente a EE.UU. La orilla norte del estrecho es iraní y el régimen de Teherán lo utilizó como resorte ante la inferioridad militar frente a EE.UU. e Israel: provocar una sacudida económica en todo el planeta -en especial, en los precios energéticos- cerrando el paso marítimo a base de ataques contra los petroleros y cargueros que lo cruzan todos los días.Aunque EE.UU. no depende del petróleo que circula en Ormuz -en esencia, de Irán y de los países del Golfo-, los estadounidenses han visto cómo el precio de la gasolina se ha disparado desde el comienzo de la guerra. Es un asunto de gran sensibilidad política, en especial a pocos meses de que los votantes de EE.UU. acudan a las urnas para renovar el Congreso, donde los republicanos, los aliados de Trump, tienen mayorías en ambas Cámaras.Los esfuerzos diplomáticos de Trump para reabrir Ormuz han fracasado. El acuerdo alcanzado en junio con Irán se desvaneció en pocos días, con el paso marítimo como principal razón: el régimen de Teherán exigió mantener un control total e imponer peajes.En estas circunstancias, Trump está logrando rebajar el problema de Ormuz con esa operación encubierta. Cada noche, desde el pasado mayo, el Ejército de EE.UU. da asistencia a barcos comerciales para que crucen el estrecho, según han revelado medios como ‘The New York Times’ y ‘Axios’. Esto no ha evitado que la gasolina siga en precios altos -en EE.UU. ha vuelto a superar el umbral de los cuatro dólares por galón-, pero rebaja la fortaleza de la principal arma negociadora de Irán.Los cruces del estrecho se producen de noche y por la orilla sur de Ormuz, la que está en la costa de Omán. La decena de barcos de guerra -incluidos dos portaaviones- que EE.UU. ha desplegado en el golfo de Omán se encarga de proteger la caravana de petroleros.Los operadores de estos navíos dan aviso a las autoridades militares estadounidenses, que asignan horas específicas para que una caravana de barcos salga en línea de Ormuz transportando petróleo y otras horas para otra línea de barcos que entran para recoger nuevos suministros en los puertos del Golfo Pérsico. Los barcos quitan sus transpondedores para que sea más difícil detectarlos.Cinco millones de barriles cada nocheNo es una operación sin peligros. Irán sigue tratando de atacar esos barcos para que nadie se atreva a cruzar Ormuz, como ocurría al principio de la guerra. Desde junio, quince barcos han sido atacados, con un resultado de 16 heridos y dos muertos. Solo en la última semana, las defensas estadounidenses, desde barcos y desde cazas de combate, han derribado ocho drones y dos misiles.Pese a ello, ya están cruzando Ormuz cada noche entre 15 y 20 petroleros. Eso implica la salida de millones de barriles de crudo. Según ‘The New York Times’, circulan cinco millones cada noche. ‘Axios’ eleva la cifra a diez millones.La capacidad creciente de EE.UU. para escoltar barcos en Ormuz tiene relación con la incapacidad de Irán para atacarlos. «Atacan a ciegas», dijo una fuente militar, en referencia a la escasez de sistemas de radares y sistema de vigilancia de Irán, después de que EE.UU. los haya bombardeado con intensidad. Irán sigue controlando su orilla norte de Ormuz, pero allí tiene otro problema: el bloqueo naval de EE.UU., que le impide que entren y salgan barcos de sus costas.  

Mientras la guerra en Oriente Próximo continúa estacanda sin visos de alcanzar una paz definitiva, la situación adquiere tintes cada vez más cinematográficos con la creación por parte del Ejército estadounidense de un corredor secreto en el estrecho de Ormuz para sacar millones … de barriles de petróleo cada día y tratar de mitigar, así, la escasez provocada por el conflicto desde hace meses.

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