Esta vez el ultimátum lo lanzaron los ucranianos desde las plazas. El presidente Zelenski, finalmente, escuchó y las demandas se cumplieron. Al menos en parte. Las Fuerzas Armadas de Ucrania tienen desde este miércoles un nuevo comandante en jefe, el tercero desde el inicio de la guerra a gran escala. Mijailo Drapati, general de división de 43 años y curtido en batalla, releva a Oleksandr Sirski, tras casi dos años y medio en el cargo. Se cierra así un cambio de liderazgo militar convulso exigido por civiles, militares y políticos tras la salida del ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, el pasado miércoles.El anuncio de Zelenski llegó el martes por la noche tras seis días de protestas. Es un movimiento con el que el mandatario ucraniano trata de cauterizar una de las mayores crisis políticas en tiempos de guerra. Pero todavía queda otra cuestión por resolver: el destino de Fedorov.Uno de los organizadores de las manifestaciones de Kiev, el veterano de guerra Dmytro Koziatynski, llama a mantener la presión en las calles. «Bueno, chicos, prepárense para el viernes: todavía tenemos que traer de vuelta a Fedorov», escribió en redes sociales. El 24 de julio es la fecha que marcaron los manifestantes a su Gobierno. Si el joven ministro no retorna, habrá una protesta general e indefinida, subrayó Koziatynski.El termómetro político se desbocó hace una semana tras la destitución de Fedorov. Un cambio que pocos comprendieron, incluso, dentro del Parlamento. El presidente justificó su decisión apelando a la mala relación entre su ministro y el ya exjefe del Ejército . Un hecho reconocido por el propio Fedorov, que acusó públicamente al Estado Mayor de bloquear todas sus iniciativas. Según él, Sirski dio un ultimátum a Zelenski que concluyó con su despido.El líder del país en guerra trata de buscar un encaje para que Fedorov siga en el equipo presidencial y restaurar la unidad en Ucrania. Sin embargo, la única opción que este aceptaría, según varias fuentes, es su restitución en Defensa.En una semana política frenética, con declaraciones desde todos los ámbitos sociales, Mijailo Drapati se posicionó también al lado de Fedorov en un raro comunicado público. «Las Fuerzas Armadas necesitan un cambio pero, sin justicia, ningún cambio tendrá sentido para las personas que cargan con esta guerra sobre sus hombros todos los días», subrayaba el pasado jueves.Ferodov había levantado la moral del paísCon apenas seis meses en el cargo, el extitular de Defensa había levantado la moral del país. Fedorov logró que Elon Musk dejase ciego al Ejército ruso. Las conexiones de satélite Starlink se apagaron para los invasores cuando apenas llevaba tres semanas en el cargo. Además, bajo su liderazgo los ataques en el interior de Rusia y en Crimea se volvieron sistemáticos.Al exministro de 35 años se le presume un plan claro para poner fin a la guerra. Una encuesta de opinión de Rating Group publicada este miércoles afirma que la popularidad de Fedorov casi se ha duplicado durante la última semana, del 35 al 65% de aprobación. Además de encauzar la polémica movilización de tropas, su receta de éxito consiste en suministrar más drones al Ejército y acabar con la corrupción con una revisión exhaustiva de las compras de su Ministerio. En una rueda de prensa tras su salida del Gobierno, Fedorov dijo que no había más opción que cambiar al jefe del Ejército, «si queremos derrotar al enemigo de forma asimétrica y con mínimas pérdidas».A medida que se conocían los entresijos de la destitución de Fedorov, el conjunto de la sociedad civil y varias voces militares comenzaron a pedir también el relevo del comandante en jefe. Apodado como ‘El Carnicero’, las principales críticas a Sirski protestan por el alto número de bajas en la tropa a fuerza de mantener posiciones en el frente. Y su gestión se basa en la centralización en la toma de decisiones en un estilo que muchos definen como la herencia de la escuela soviética.Otra visión de la guerraDrapati ya había llamado la atención sobre la problemática interna en las Fuerzas Armadas. «Un Ejército en el que los comandantes son personalmente responsables de la vida de las personas está vivo. Un Ejército donde nadie es responsable de las pérdidas está muriendo desde dentro», escribió el alto oficial en su carta de dimisión como mando de las fuerzas terrestres en junio de 2025. Drapati asumió en aquel momento toda la responsabilidad por los ataques rusos contra los centros de entrenamiento militar. Un gesto que afianzó el respeto que este militar se ha ganado entre los soldados y civiles. Al frente del Ministerio de Defensa, Fedorov procede del mundo de la tecnología y abogaba por el uso de drones, en contra de la opinión de SirskiFedorov describió el cambio como «un soplo de aire fresco y una nueva esperanza». La reestructuración del mando militar se completó con el nombramiento de Ihor Skybiuk como el nuevo jefe del Estado Mayor.En la memoria colectiva del país todavía palpita un famoso vídeo de 2014 en el que un blindado ucraniano del batallón de Drapati atraviesa una de las barricadas levantadas por los separatistas en Mariupol. Entre sus logros destacan haber frenado a los rusos en Krivoy Rog durante 2022 y participar en la liberación de Jersón. Bajo su responsabilidad también se estabilizó el frente norte de Járkov tras la ofensiva enemiga de 2024 y después en la región de Donetsk. La iniciativa de la Línea de Drones surgió cuando lideraba las fuerzas terrestres y Fedorov estaba a cargo del Ministerio de Transformación Digital.La movilización: asignatura pendiente en Ucrania Una de las principales misiones de Mijailo Drapati al frente del Ejército es reclutar más efectivos. En Ucrania faltan soldados para defender las líneas de un frente de más de mil kilómetros. Por ello, una de las prioridades mencionadas por Zelenski en esta nueva etapa es apuntalar «un proceso de movilización práctico y eficaz» con el objetivo de «garantizar que las Fuerzas Armadas de Ucrania tengan la capacidad real de llevar a cabo sus misiones de defensa». A pesar de la efectividad de drones y robots terrestres en el frente, los soldados siguen siendo una parte básica de la defensa del país. El problema podría volverse más acuciante si Rusia decide lanzar una movilización forzosa en el mes de septiembre, tras las elecciones parlamentarias a la Duma.Drapati representa a una nueva generación de oficiales que apuesta por la robótica, los drones, y por una cultura diferente en la gestión y las relaciones entre el personal militar. Sus subordinados destacan que «en lugar de simplemente dar órdenes, escuchaba sus opiniones, acogía los comentarios y les preguntaba cómo podía apoyarlos. Una crítica común de las brigadas a lo largo de la guerra es que el Estado Mayor no apoya adecuadamente a las unidades que sostienen la línea del frente», explica el analista estadounidense Rob Lee en sus redes sociales.El exoficial de las fuerzas ucranianas Tatarigami, que dirige un grupo analítico sobre la guerra, ha mostrado también su satisfacción con el cambio. «Le deseo la mejor de las suertes, ya que los desafíos son grandes y las expectativas son altas: fuerzas rusas cerca de Sloviansk y Kramatorsk, un invierno difícil por delante, y problemas de movilización». Esta vez el ultimátum lo lanzaron los ucranianos desde las plazas. El presidente Zelenski, finalmente, escuchó y las demandas se cumplieron. Al menos en parte. Las Fuerzas Armadas de Ucrania tienen desde este miércoles un nuevo comandante en jefe, el tercero desde el inicio de la guerra a gran escala. Mijailo Drapati, general de división de 43 años y curtido en batalla, releva a Oleksandr Sirski, tras casi dos años y medio en el cargo. Se cierra así un cambio de liderazgo militar convulso exigido por civiles, militares y políticos tras la salida del ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, el pasado miércoles.El anuncio de Zelenski llegó el martes por la noche tras seis días de protestas. Es un movimiento con el que el mandatario ucraniano trata de cauterizar una de las mayores crisis políticas en tiempos de guerra. Pero todavía queda otra cuestión por resolver: el destino de Fedorov.Uno de los organizadores de las manifestaciones de Kiev, el veterano de guerra Dmytro Koziatynski, llama a mantener la presión en las calles. «Bueno, chicos, prepárense para el viernes: todavía tenemos que traer de vuelta a Fedorov», escribió en redes sociales. El 24 de julio es la fecha que marcaron los manifestantes a su Gobierno. Si el joven ministro no retorna, habrá una protesta general e indefinida, subrayó Koziatynski.El termómetro político se desbocó hace una semana tras la destitución de Fedorov. Un cambio que pocos comprendieron, incluso, dentro del Parlamento. El presidente justificó su decisión apelando a la mala relación entre su ministro y el ya exjefe del Ejército . Un hecho reconocido por el propio Fedorov, que acusó públicamente al Estado Mayor de bloquear todas sus iniciativas. Según él, Sirski dio un ultimátum a Zelenski que concluyó con su despido.El líder del país en guerra trata de buscar un encaje para que Fedorov siga en el equipo presidencial y restaurar la unidad en Ucrania. Sin embargo, la única opción que este aceptaría, según varias fuentes, es su restitución en Defensa.En una semana política frenética, con declaraciones desde todos los ámbitos sociales, Mijailo Drapati se posicionó también al lado de Fedorov en un raro comunicado público. «Las Fuerzas Armadas necesitan un cambio pero, sin justicia, ningún cambio tendrá sentido para las personas que cargan con esta guerra sobre sus hombros todos los días», subrayaba el pasado jueves.Ferodov había levantado la moral del paísCon apenas seis meses en el cargo, el extitular de Defensa había levantado la moral del país. Fedorov logró que Elon Musk dejase ciego al Ejército ruso. Las conexiones de satélite Starlink se apagaron para los invasores cuando apenas llevaba tres semanas en el cargo. Además, bajo su liderazgo los ataques en el interior de Rusia y en Crimea se volvieron sistemáticos.Al exministro de 35 años se le presume un plan claro para poner fin a la guerra. Una encuesta de opinión de Rating Group publicada este miércoles afirma que la popularidad de Fedorov casi se ha duplicado durante la última semana, del 35 al 65% de aprobación. Además de encauzar la polémica movilización de tropas, su receta de éxito consiste en suministrar más drones al Ejército y acabar con la corrupción con una revisión exhaustiva de las compras de su Ministerio. En una rueda de prensa tras su salida del Gobierno, Fedorov dijo que no había más opción que cambiar al jefe del Ejército, «si queremos derrotar al enemigo de forma asimétrica y con mínimas pérdidas».A medida que se conocían los entresijos de la destitución de Fedorov, el conjunto de la sociedad civil y varias voces militares comenzaron a pedir también el relevo del comandante en jefe. Apodado como ‘El Carnicero’, las principales críticas a Sirski protestan por el alto número de bajas en la tropa a fuerza de mantener posiciones en el frente. Y su gestión se basa en la centralización en la toma de decisiones en un estilo que muchos definen como la herencia de la escuela soviética.Otra visión de la guerraDrapati ya había llamado la atención sobre la problemática interna en las Fuerzas Armadas. «Un Ejército en el que los comandantes son personalmente responsables de la vida de las personas está vivo. Un Ejército donde nadie es responsable de las pérdidas está muriendo desde dentro», escribió el alto oficial en su carta de dimisión como mando de las fuerzas terrestres en junio de 2025. Drapati asumió en aquel momento toda la responsabilidad por los ataques rusos contra los centros de entrenamiento militar. Un gesto que afianzó el respeto que este militar se ha ganado entre los soldados y civiles. Al frente del Ministerio de Defensa, Fedorov procede del mundo de la tecnología y abogaba por el uso de drones, en contra de la opinión de SirskiFedorov describió el cambio como «un soplo de aire fresco y una nueva esperanza». La reestructuración del mando militar se completó con el nombramiento de Ihor Skybiuk como el nuevo jefe del Estado Mayor.En la memoria colectiva del país todavía palpita un famoso vídeo de 2014 en el que un blindado ucraniano del batallón de Drapati atraviesa una de las barricadas levantadas por los separatistas en Mariupol. Entre sus logros destacan haber frenado a los rusos en Krivoy Rog durante 2022 y participar en la liberación de Jersón. Bajo su responsabilidad también se estabilizó el frente norte de Járkov tras la ofensiva enemiga de 2024 y después en la región de Donetsk. La iniciativa de la Línea de Drones surgió cuando lideraba las fuerzas terrestres y Fedorov estaba a cargo del Ministerio de Transformación Digital.La movilización: asignatura pendiente en Ucrania Una de las principales misiones de Mijailo Drapati al frente del Ejército es reclutar más efectivos. En Ucrania faltan soldados para defender las líneas de un frente de más de mil kilómetros. Por ello, una de las prioridades mencionadas por Zelenski en esta nueva etapa es apuntalar «un proceso de movilización práctico y eficaz» con el objetivo de «garantizar que las Fuerzas Armadas de Ucrania tengan la capacidad real de llevar a cabo sus misiones de defensa». A pesar de la efectividad de drones y robots terrestres en el frente, los soldados siguen siendo una parte básica de la defensa del país. El problema podría volverse más acuciante si Rusia decide lanzar una movilización forzosa en el mes de septiembre, tras las elecciones parlamentarias a la Duma.Drapati representa a una nueva generación de oficiales que apuesta por la robótica, los drones, y por una cultura diferente en la gestión y las relaciones entre el personal militar. Sus subordinados destacan que «en lugar de simplemente dar órdenes, escuchaba sus opiniones, acogía los comentarios y les preguntaba cómo podía apoyarlos. Una crítica común de las brigadas a lo largo de la guerra es que el Estado Mayor no apoya adecuadamente a las unidades que sostienen la línea del frente», explica el analista estadounidense Rob Lee en sus redes sociales.El exoficial de las fuerzas ucranianas Tatarigami, que dirige un grupo analítico sobre la guerra, ha mostrado también su satisfacción con el cambio. «Le deseo la mejor de las suertes, ya que los desafíos son grandes y las expectativas son altas: fuerzas rusas cerca de Sloviansk y Kramatorsk, un invierno difícil por delante, y problemas de movilización».
Esta vez el ultimátum era de los ucranianos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cumplió este martes una parte de las demandas. Falta todavía la decisión sobre el ex ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, destituido hace solo una semana. El veterano de guerra, Dmytro Koziatynski, … uno de los organizadores de las manifestaciones, advirtió de una protesta general indefinida si el poder político no escucha a la sociedad.
Los manifestantes pedían la salida de Sirski y el retorno de Fedorov. El presidente, finalmente, escuchó. Al menos en parte. Mijailo Drapati toma el relevo a Oleksandr Sirski como jefe del Ejército ucraniano. El nombre de este general era coreado por los ucranianos que salieron a la calle durante seis días seguidos. «Servir a Ucrania siempre ha sido un honor para mí, y durante la guerra de independencia significa una responsabilidad absoluta», manifestó Drapati en su cuenta de Facebook tras su nombramiento.
A pesar de tener un perfil mediático discreto, los logros de Drapati son bien conocidos por los ucranianos; civiles y militares. Destaca especialmente que el nuevo jefe del Ejército se posicionó al lado de Fedorov, en un raro comunicado público tras la salida del joven ministro. «Las fuerzas armadas necesitan un cambio, pero sin justicia, ningún cambio tendrá sentido para las personas que cargan con esta guerra sobre sus hombros todos los días», subrayaba Drapati el pasado 16 de julio.
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A medida que se conocían los entresijos de la destitución de Fedorov, cada vez más voces dentro del ámbito civil, en los medios de comunicación y también desde la tropa ponían el foco en Oleksandr Sirski. Algunos de los soldados han afirmado en sus redes sociales presiones y amenazas por mostrar su rechazo público al alto militar. Serhi Filimonov, uno de los comandantes del 108.º Batallón de Asalto Independiente ‘Lobos Da Vinci’, reveló en sus redes sociales: «Ayer recibí una reprimenda de Sirski. Sirvo a la nación ucraniana».
Los señalamientos públicos aumentaron tras las declaraciones del propio exministro de Defensa. Según Fedorov, Sirski dio un ultimátum a Zelenski que concluyó con su despido. El presidente ucraniano ha tratado de buscar un encaje para que Fedorov siga en el equipo presidencial. Pero la única opción que aceptaría, según varias fuentes, es su restitución en Defensa.
Al frente del Ministerio de Defensa, Fedorov procede del mundo de la tecnología y abogaba por el uso de drones, en contra de la opinión de Sirski
Fedorov fue uno de los artífices del salto tecnológico en materia de drones y robots terrestres. Poco menos de un mes de estar al frente del Ministerio más importante de Ucrania, logró que Elon Musk dejase ciego al Ejército ruso. Las conexiones de satélite Starlink se apagaron para los invasores, momento en el que las fuerzas de Ucrania aprovecharon para arrebatar kilómetros de territorio a las tropas del Kremlin. Los últimos ataques sistemáticos con aparatos no tripulados en la profundidad de Rusia renovaron las esperanzas de un país que acumula casi cinco años de guerra.
Fueron siete días frenéticos en Ucrania. La agenda política de Zelenski lo llevó a reunirse hasta en dos ocasiones con Drapati. Además de conversaciones en el propio Gabinete presidencial con los comandantes de las unidades más importantes y efectivas del país.
Diferencia entre Drapati y Sirski
Mijailo Drapati pertenece a una generación de militares con una visión casi opuesta a Sirski. Mientras el segundo apuesta por la verticalidad del poder al estilo soviético, Drapati entiende la guerra de otra manera y la relación con los subordinados. «En lugar de simplemente dar órdenes, escuchaba sus opiniones, acogía el ‘feedback’ y les preguntaba cómo podía apoyarlos. Una crítica común de las brigadas a lo largo de la guerra es que el Estado Mayor no apoya adecuadamente a las unidades que sostienen la línea del frente», explica el analista estadounidense Rob Lee en sus redes sociales.
En la memoria colectiva del país todavía palpita un famoso vídeo de 2014 en el que un blindando ucraniano del batallón de Drapati atraviesa una de las barricadas levantadas por los separatistas. Desde entonces pasado por diversos cargos, entre los que destaca jefe de las Fuerzas Terrestres de Ucrania en 2024.
El exoficial de las fuerzas ucranianas Tatarigami, que dirige un grupo analítico sobre la guerra, ha mostrado también su satisfacción con el cambio en el alto mando militar. Pero recuerda todas las dificultades que Drapati deberá resolver. «Le deseo la mejor de las suertes, ya que los desafíos son grandes y las expectativas son altas: fuerzas rusas cerca de Sloviansk y Kramatorsk, un invierno difícil por delante, y problemas de movilización».
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