«España seguirá liderando el crecimiento económico entre los principales países de la zona euro en 2026 con un avance del PIB del 2,1% pese al impacto de la guerra de Irán. El diferencial con nuestros socios europeos según el escenario central de las previsiones sigue siendo amplio». El Gobierno se apresuró este martes a subrayar la posición de liderazgo de España en términos de crecimiento económico dentro de su entorno más inmediato, la zona euro, en cuanto se conocieron las nuevas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que descuentan ya el primer impacto del conflicto en Irán. Para la economía española, en efecto, los analistas del fondo proyectan un crecimiento del 2,1% para este año, que si bien es inferior al 2,3% pronosticado en enero, cuando la principal preocupación eran los aranceles de Trump y no una guerra en Oriente Medio, se sitúa holgadamente por encima del avance de PIB que se espera tanto en el conjunto de la zona euro (1,1%) como en las grandes economías europeas: Alemania (0,8%), Francia (0,9%) e Italia (0,5%). Un diferencial positivo que se mantendría en 2027, en el que España crecería un 1,8%, una décima menos de lo que se previó en enero, por encima del 1,2% que se augura para el conjunto de la zona euro y Alemania, y también de las expectativas para Francia e Italia.Noticia relacionada general No No El Banco de España ve la inflación cerca del 6% si la guerra de Irán se prolonga José María CamareroEsa fotografía en positivo que el Gobierno de España se ha encargado de destacar este martes como una prueba de la fortaleza de la economía española y de su «mejor comportamiento relativo frente al resto de la zona euro en un entorno de elevada incertidumbre global» tiene, sin embargo, un anverso. Es el que se aprecia en los datos de crecimiento por habitante que el Fondo Monetario también ha actualizado y que ofrecen una imagen distinta y sin duda menos entusiasta.Cuando los analistas del FMI detraen al crecimiento español la aportación por agregación al PIB bruto de los nuevos habitantes previstos en España para 2026 y 2027 lo que resulta es que el crecimiento por habitante de la economía española perderá ya este año el diferencial positivo respecto al conjunto de la zona euro que venía presentando de manera ininterrumpida desde el año 2022 y pasará a situarse por debajo de la media en 2027.Puesto en cifras, a partir de la paridad de poder adquisitivo con referencia a dólares de 2021, que es la metodología que utiliza el FMI, el crecimiento por habitante de España pasará de situarse por encima de la media de la zona euro en 2025, un 1,4% frente a un 1,1% -una distancia bastante más reducida que la que se aprecia en los datos brutos que no detraen la aportación del incremento de la población-; a converger en 2026, en el que el avance será del 0,9% en ambos casos; y a situarse ya por debajo en 2027, en el que avance de la economía española será del 0,8% por habitante mientras que el de la Europa del euro será del 1%. Para Alemania se espera un crecimiento per cápita del 1,2% en el ejercicio. La comparativa con la zona euro trazada por el Gobierno tampoco le resulta especialmente positiva a la economía española en términos de inflación. España será el único gran país del euro al que la presión de los precios energéticos empujará de nuevo a niveles del 3% de inflación en 2026 y también uno de los que tendrá una inflación más alta cuando se cierre 2027, de cumplirse las proyecciones del FMI, con un 2,3%. También será uno de los pocos países europeos que según el Fondo no conseguirá rebajar su tasa de desempleo entre 2026 y 2027, en la que se quedará estancada en el 9,8%. «España seguirá liderando el crecimiento económico entre los principales países de la zona euro en 2026 con un avance del PIB del 2,1% pese al impacto de la guerra de Irán. El diferencial con nuestros socios europeos según el escenario central de las previsiones sigue siendo amplio». El Gobierno se apresuró este martes a subrayar la posición de liderazgo de España en términos de crecimiento económico dentro de su entorno más inmediato, la zona euro, en cuanto se conocieron las nuevas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que descuentan ya el primer impacto del conflicto en Irán. Para la economía española, en efecto, los analistas del fondo proyectan un crecimiento del 2,1% para este año, que si bien es inferior al 2,3% pronosticado en enero, cuando la principal preocupación eran los aranceles de Trump y no una guerra en Oriente Medio, se sitúa holgadamente por encima del avance de PIB que se espera tanto en el conjunto de la zona euro (1,1%) como en las grandes economías europeas: Alemania (0,8%), Francia (0,9%) e Italia (0,5%). Un diferencial positivo que se mantendría en 2027, en el que España crecería un 1,8%, una décima menos de lo que se previó en enero, por encima del 1,2% que se augura para el conjunto de la zona euro y Alemania, y también de las expectativas para Francia e Italia.Noticia relacionada general No No El Banco de España ve la inflación cerca del 6% si la guerra de Irán se prolonga José María CamareroEsa fotografía en positivo que el Gobierno de España se ha encargado de destacar este martes como una prueba de la fortaleza de la economía española y de su «mejor comportamiento relativo frente al resto de la zona euro en un entorno de elevada incertidumbre global» tiene, sin embargo, un anverso. Es el que se aprecia en los datos de crecimiento por habitante que el Fondo Monetario también ha actualizado y que ofrecen una imagen distinta y sin duda menos entusiasta.Cuando los analistas del FMI detraen al crecimiento español la aportación por agregación al PIB bruto de los nuevos habitantes previstos en España para 2026 y 2027 lo que resulta es que el crecimiento por habitante de la economía española perderá ya este año el diferencial positivo respecto al conjunto de la zona euro que venía presentando de manera ininterrumpida desde el año 2022 y pasará a situarse por debajo de la media en 2027.Puesto en cifras, a partir de la paridad de poder adquisitivo con referencia a dólares de 2021, que es la metodología que utiliza el FMI, el crecimiento por habitante de España pasará de situarse por encima de la media de la zona euro en 2025, un 1,4% frente a un 1,1% -una distancia bastante más reducida que la que se aprecia en los datos brutos que no detraen la aportación del incremento de la población-; a converger en 2026, en el que el avance será del 0,9% en ambos casos; y a situarse ya por debajo en 2027, en el que avance de la economía española será del 0,8% por habitante mientras que el de la Europa del euro será del 1%. Para Alemania se espera un crecimiento per cápita del 1,2% en el ejercicio. La comparativa con la zona euro trazada por el Gobierno tampoco le resulta especialmente positiva a la economía española en términos de inflación. España será el único gran país del euro al que la presión de los precios energéticos empujará de nuevo a niveles del 3% de inflación en 2026 y también uno de los que tendrá una inflación más alta cuando se cierre 2027, de cumplirse las proyecciones del FMI, con un 2,3%. También será uno de los pocos países europeos que según el Fondo no conseguirá rebajar su tasa de desempleo entre 2026 y 2027, en la que se quedará estancada en el 9,8%.
«España seguirá liderando el crecimiento económico entre los principales países de la zona euro en 2026 con un avance del PIB del 2,1% pese al impacto de la guerra de Irán. El diferencial con nuestros socios europeos según el escenario central de … las previsiones sigue siendo amplio». El Gobierno se apresuró este martes a subrayar la posición de liderazgo de España en términos de crecimiento económico dentro de su entorno más inmediato, la zona euro, en cuanto se conocieron las nuevas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que descuentan ya el primer impacto del conflicto en Irán.
Para la economía española, en efecto, los analistas del fondo proyectan un crecimiento del 2,1% para este año, que si bien es inferior al 2,3% pronosticado en enero, cuando la principal preocupación eran los aranceles de Trump y no una guerra en Oriente Medio, se sitúa holgadamente por encima del avance de PIB que se espera tanto en el conjunto de la zona euro (1,1%) como en las grandes economías europeas: Alemania (0,8%), Francia (0,9%) e Italia (0,5%). Un diferencial positivo que se mantendría en 2027, en el que España crecería un 1,8%, una décima menos de lo que se previó en enero, por encima del 1,2% que se augura para el conjunto de la zona euro y Alemania, y también de las expectativas para Francia e Italia.
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José María Camarero
Esa fotografía en positivo que el Gobierno de España se ha encargado de destacar este martes como una prueba de la fortaleza de la economía española y de su «mejor comportamiento relativo frente al resto de la zona euro en un entorno de elevada incertidumbre global» tiene, sin embargo, un anverso. Es el que se aprecia en los datos de crecimiento por habitante que el Fondo Monetario también ha actualizado y que ofrecen una imagen distinta y sin duda menos entusiasta.
Cuando los analistas del FMI detraen al crecimiento español la aportación por agregación al PIB bruto de los nuevos habitantes previstos en España para 2026 y 2027 lo que resulta es que el crecimiento por habitante de la economía española perderá ya este año el diferencial positivo respecto al conjunto de la zona euro que venía presentando de manera ininterrumpida desde el año 2022 y pasará a situarse por debajo de la media en 2027.
Puesto en cifras, a partir de la paridad de poder adquisitivo con referencia a dólares de 2021, que es la metodología que utiliza el FMI, el crecimiento por habitante de España pasará de situarse por encima de la media de la zona euro en 2025, un 1,4% frente a un 1,1% -una distancia bastante más reducida que la que se aprecia en los datos brutos que no detraen la aportación del incremento de la población-; a converger en 2026, en el que el avance será del 0,9% en ambos casos; y a situarse ya por debajo en 2027, en el que avance de la economía española será del 0,8% por habitante mientras que el de la Europa del euro será del 1%. Para Alemania se espera un crecimiento per cápita del 1,2% en el ejercicio.
La comparativa con la zona euro trazada por el Gobierno tampoco le resulta especialmente positiva a la economía española en términos de inflación. España será el único gran país del euro al que la presión de los precios energéticos empujará de nuevo a niveles del 3% de inflación en 2026 y también uno de los que tendrá una inflación más alta cuando se cierre 2027, de cumplirse las proyecciones del FMI, con un 2,3%. También será uno de los pocos países europeos que según el Fondo no conseguirá rebajar su tasa de desempleo entre 2026 y 2027, en la que se quedará estancada en el 9,8%.
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