La mujer compartió las condiciones laborales que afronta en el sector de limpieza en España.Más información: Una limpiadora española en Suiza: «Cobro 30 € la hora, gano más limpiando casas en Suiza que un ingeniero en España» La mujer compartió las condiciones laborales que afronta en el sector de limpieza en España.Más información: Una limpiadora española en Suiza: «Cobro 30 € la hora, gano más limpiando casas en Suiza que un ingeniero en España»
Las claves
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Encontrar profesionales de confianza para las tareas domésticas se ha convertido en una prioridad para muchos hogares españoles.
La falta de tiempo y la necesidad de mantener la vivienda en buenas condiciones han impulsado la demanda de servicios de limpieza, un sector en el que las tarifas pueden variar considerablemente dependiendo del tipo de trabajo, las horas necesarias o el desplazamiento.
Dayana Garrido, una trabajadora colombiana residente en España, ha compartido a través de las redes sociales cuánto cobró por uno de sus últimos servicios.
En esta ocasión, se trataba de una limpieza de mantenimiento para una clienta habitual, con una petición muy concreta: eliminar la mayor cantidad posible de pelos de gato de la vivienda.
«Cobré 13 euros la hora por esta limpieza», explica Dayana en sus redes sociales (@soydaykaa). El servicio tuvo una duración de dos horas y, según relata, no se trataba de una limpieza profunda, sino de poner la casa al día y ocuparse de las tareas habituales
Trabajando como limpiadora en España
Entre estas funciones se encontraba quitar el polvo, limpiar el baño, la cocina y los espejos. Sin embargo, la principal preocupación de la propietaria era otra. «Sobre todo, dejar todo lo más libre posible de pelos de gato, que era lo que más le preocupaba a mi clienta en esta ocasión», asegura.
Así, aunque el servicio tenía una duración limitada, Dayana sabía que debía aprovechar bien el tiempo. Su clienta ya conocía su forma de trabajar y había contratado sus servicios anteriormente, por lo que existía una confianza previa, pero también unas expectativas elevadas.
«Ella es de las personas que se fijan en cada detalle y le gusta que su casa quede realmente bien«, explica la limpiadora. Por este motivo, decidió concentrarse especialmente en el objetivo que le había marcado la clienta: conseguir que la vivienda quedara libre de pelos de mascota.
El precio final acordado fue de 13 euros por hora. Dayana asegura que no usa una tarifa única para todos sus trabajos, sino que adapta el coste en función de las características de cada servicio y de las necesidades concretas de cada vivienda.
«Yo manejo diferentes tarifas dependiendo del tipo de limpieza y lo que realmente necesite cada casa», afirma. En este caso, también se tuvo en cuenta la distancia que debía recorrer para llegar hasta el domicilio, ya que la clienta sabía que Dayana vive lejos.
La trabajadora destaca, además, la importancia de conseguir clientes recurrentes: «La verdad es muy bonito cuando tus clientes vuelven a llamarte porque confían en cómo trabajas».
Tras finalizar las dos horas de trabajo, Dayana mostró el resultado y se mostró satisfecha con el servicio realizado. «Les puedo asegurar que quedó sin un pelo«, concluye.
El Español – Sociedad
