El trabajador de la construcción confesó las dificultades que vive el sector para encontrar trabajadores cualificados.Más información: Edu Saz, arquitecto: «La vida útil de un edificio de viviendas debe ser de al menos 50 años y la media está cerca a los 43 años» El trabajador de la construcción confesó las dificultades que vive el sector para encontrar trabajadores cualificados.Más información: Edu Saz, arquitecto: «La vida útil de un edificio de viviendas debe ser de al menos 50 años y la media está cerca a los 43 años»
Las claves
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La falta de mano de obra es uno de los grandes problemas que afronta actualmente el sector de la construcción en España.
Empresas y autónomos coinciden en señalar las dificultades para encontrar trabajadores cualificados, especialmente jóvenes dispuestos a incorporarse a un oficio que durante décadas fue una importante vía de acceso al mercado laboral.
Sin embargo, detrás de esa escasez existe otra realidad menos conocida: el miedo a contratar. A pesar de ello, se estima que en España faltan alrededor de 700.000 albañiles y trabajadores de la construcción para poder cubrir la demanda actual.
La vida de un albañil
Diego Martí, albañil valenciano con 15 años de experiencia en el sector, asegura que muchos profesionales se muestran reticentes a ampliar sus plantillas por el riesgo económico que puede suponer una contratación fallida.
«Si te sale rana, te puedes hundir prácticamente la vida solo por el coste de mantener a la persona esa», afirma.
Según relata, el problema no radica únicamente en la dificultad para encontrar candidatos, sino en las consecuencias que puede tener para pequeñas empresas y autónomos asumir determinados costes laborales cuando un trabajador no responde a las expectativas.
«Te toca trabajar el doble para sacar su jornal y el tuyo«, explica. A su juicio, este temor está detrás de que numerosos empresarios se quejen de la falta de personal mientras, al mismo tiempo, dudan a la hora de incorporar nuevos empleados.
La trayectoria de Diego refleja una relación temprana con el mundo de la construcción. Comenzó a trabajar con apenas 15 años en la pequeña empresa familiar de su padre.
Él mismo reconoce que nunca se sintió cómodo en el sistema educativo y que tomó la decisión de abandonar los estudios para dedicarse plenamente al oficio. «Ya no valía para estudiar», recuerda.
Tras pasar tres años en el ejército, hoy gestiona obras y reformas, colaborando incluso con empresas de mayor tamaño. Para el albañil, la formación práctica sigue siendo insustituible. «Los problemas que te encuentras en una obra no te los van a enseñar a resolver», sostiene.
Para él, el oficio se aprende enfrentándose a imprevistos y encontrando soluciones sobre el terreno.
¿Cuánto cobra un albañil en España?
Resulta complicado determinar un sueldo exacto dado que las remuneraciones que percibe un albañil dependen de su puesto, experiencia, hora de trabajo y de la obra en concreto en la que desempeñe su labor.
Sin embargo, el Boletín Oficial del Estado ayuda a hacerse una idea gracias al VII Convenio General del Sector de la Construcción, el cual fija una remuneración mínima bruta anual de acuerdo con el nivel profesional asignado a cada persona trabajadora.
Así, la clasificación del convenio encuadra un Nivel VIII para los oficiales de primera de oficio, un Nivel IX para los oficiales de segunda de oficio y un Nivel X para los ayudantes de oficio.
De ese modo, los oficiales de primera cobran un salario mínimo de 20.128,45 euros anuales, los oficiales de segunda de 19.830,99 euros y los ayudantes de 19.537,92 euros. No obstante, según Indeed, el sueldo base promedio se sitúa en 1.689 euros al mes.
Asimismo, las dietas en 2026 se encuentran a 61,83 euros diarios para la dieta completa y 14,50 euros diarios para la media dieta. Por otro lado, si la persona trabajadora usa su propio vehículo para desplazamientos ordenados por la empresa, se le compensará a 0,26 euros por kilómetro.
El Español – Sociedad
