La Casa Blanca apunta contra el Vaticano. En un inédito mensaje en su red social, el presidente de Estados Unidos ha dicho que el Papa es «débil» y, como respuesta, el Pontífice ha asegurado que «no tiene miedo» a Trump y que «no hace política». Pero los insultos de Donald Trump han contribuido a difundir exponencialmente la petición de León XIV de que se busque una salida diplomática a los conflictos, en lugar de intentar resolverlos con guerras. Tampoco a George Bush le gustaba la política de Juan Pablo II sobre Irán, ni al primer Donald Trump las palabras de Francisco contra la construcción de un muro en la frontera entre México y EE.UU., pero no fueron tan lejos. Para encontrar precedentes similares de jefes de Estado que insulten a un obispo de Roma en estos términos habría que remontarse a 1935, cuando Stalin. Ante las peticiones del ministro de Exteriores de Francia de que evitara «presiones» contra los católicos, el caudillo soviético preguntó irónicamente «cuántas divisiones (militares) tiene el Papa». O incluso a finales del siglo XVII, cuando Napoleón Bonaparte ridiculizó a Pío VI y Pío VII y llegó a arrestarlos. Este último conflicto comenzó hace una semana, cuando el Papa aseguró que la amenaza de Trump de aniquilar Irán «no es aceptable» e invitó «a los ciudadanos de todos los países implicados a ponerse en contacto con las autoridades, los líderes políticos y los congresistas para pedirles, decirles que trabajen por la paz y que rechacen la guerra armada». El Papa apelaba al derecho internacional y a las «cuestiones morales en juego». Noticia relacionada general No No Oportunidad perdida para Renfe Un tren de Iryo, el elegido para el viaje del Papa de Madrid a Barcelona David Sánchez de CastroLa respuesta del presidente se ha cocinado lentamente y Trump le ha respondido con una letanía de insultos en su red Truth Social. Ha usado un tono más agresivo de lo habitual, cuestionado la autoridad moral del pontífice, desacreditado su liderazgo religioso e insinuado que lo eligieron para gestionar mejor la relación con él.«No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear», a pesar de que al respecto León ha pedido repetidamente detener la proliferación del armamento nuclear. Dice además que León XIV es «débil con el crimen» y «terrible en política exterior». También critica al Papa por su posición sobre Venezuela y le lanza un ataque personal, pues se decanta por su hermano Louis Prevost, que es MAGA.Este lunes, durante el vuelo que le ha llevado a Argelia, donde ha comenzado su primer viaje a África, un periodista de la NBC ha preguntado al Papa si tiene «miedo a la Administración Trump», después de este mensaje. «No le tengo miedo ni a la Administración Trump ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí, para lo que la Iglesia está aquí. No somos políticos. No abordamos la política exterior desde la misma perspectiva en que él podría entenderla, pero sí creo en el mensaje del Evangelio, como artífice de la paz».Al Papa le preocupa la instrumentalización de las ideas cristianas para fines políticos en la Casa Blanca. De hecho, tras insultar al Papa, Trump publicó una foto con inteligencia artificial en la que se presenta a sí mismo con las facciones de Cristo. «No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio como algunos están haciendo», ha dicho el Papa. «Sigo alzando la voz contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor», ha añadido.Durante la jornada, el Papa ha recibido mensajes de solidaridad del presidente de Italia, Sergio Mattarella, y exponentes políticos cercanos a Donald Trump como la primera ministra Giorgia Meloni e incluso de Matteo Salvini, quien dijo que «no considero inútil ni inteligente atacar al Papa, con todo lo que está haciendo por la paz».De viaje por ÁfricaDe camino hacia su primer viaje a África, el Papa ha dicho que allí desea «promover la paz, la reconciliación, el respeto y la consideración por todos los pueblos». Una periodista española le recordó que su próximo viaje será a España y le regaló unos fragmentos de cayucos con los que migrantes han llegado a El Hierro, en las Canarias. Pensando en su próxima visita a Barcelona, le han entregado una reproducción de la aguja de la torre de San Bernabé de la Sagrada Familia, la única construida en vida por Antoni Gaudí, y que es el modelo para las demás torres.«Yo estoy muy contento de mi visita (a España), tengo grandes recuerdos del tiempo que he estado en España, la fe, la alegría y siempre muy contento por la hospitalidad de los españoles», ha explicado. Y, sobre la Sagrada Familia de Barcelona, ha asegurado que «es realmente una joya cultural y religiosa para todos». La Casa Blanca apunta contra el Vaticano. En un inédito mensaje en su red social, el presidente de Estados Unidos ha dicho que el Papa es «débil» y, como respuesta, el Pontífice ha asegurado que «no tiene miedo» a Trump y que «no hace política». Pero los insultos de Donald Trump han contribuido a difundir exponencialmente la petición de León XIV de que se busque una salida diplomática a los conflictos, en lugar de intentar resolverlos con guerras. Tampoco a George Bush le gustaba la política de Juan Pablo II sobre Irán, ni al primer Donald Trump las palabras de Francisco contra la construcción de un muro en la frontera entre México y EE.UU., pero no fueron tan lejos. Para encontrar precedentes similares de jefes de Estado que insulten a un obispo de Roma en estos términos habría que remontarse a 1935, cuando Stalin. Ante las peticiones del ministro de Exteriores de Francia de que evitara «presiones» contra los católicos, el caudillo soviético preguntó irónicamente «cuántas divisiones (militares) tiene el Papa». O incluso a finales del siglo XVII, cuando Napoleón Bonaparte ridiculizó a Pío VI y Pío VII y llegó a arrestarlos. Este último conflicto comenzó hace una semana, cuando el Papa aseguró que la amenaza de Trump de aniquilar Irán «no es aceptable» e invitó «a los ciudadanos de todos los países implicados a ponerse en contacto con las autoridades, los líderes políticos y los congresistas para pedirles, decirles que trabajen por la paz y que rechacen la guerra armada». El Papa apelaba al derecho internacional y a las «cuestiones morales en juego». Noticia relacionada general No No Oportunidad perdida para Renfe Un tren de Iryo, el elegido para el viaje del Papa de Madrid a Barcelona David Sánchez de CastroLa respuesta del presidente se ha cocinado lentamente y Trump le ha respondido con una letanía de insultos en su red Truth Social. Ha usado un tono más agresivo de lo habitual, cuestionado la autoridad moral del pontífice, desacreditado su liderazgo religioso e insinuado que lo eligieron para gestionar mejor la relación con él.«No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear», a pesar de que al respecto León ha pedido repetidamente detener la proliferación del armamento nuclear. Dice además que León XIV es «débil con el crimen» y «terrible en política exterior». También critica al Papa por su posición sobre Venezuela y le lanza un ataque personal, pues se decanta por su hermano Louis Prevost, que es MAGA.Este lunes, durante el vuelo que le ha llevado a Argelia, donde ha comenzado su primer viaje a África, un periodista de la NBC ha preguntado al Papa si tiene «miedo a la Administración Trump», después de este mensaje. «No le tengo miedo ni a la Administración Trump ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí, para lo que la Iglesia está aquí. No somos políticos. No abordamos la política exterior desde la misma perspectiva en que él podría entenderla, pero sí creo en el mensaje del Evangelio, como artífice de la paz».Al Papa le preocupa la instrumentalización de las ideas cristianas para fines políticos en la Casa Blanca. De hecho, tras insultar al Papa, Trump publicó una foto con inteligencia artificial en la que se presenta a sí mismo con las facciones de Cristo. «No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio como algunos están haciendo», ha dicho el Papa. «Sigo alzando la voz contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor», ha añadido.Durante la jornada, el Papa ha recibido mensajes de solidaridad del presidente de Italia, Sergio Mattarella, y exponentes políticos cercanos a Donald Trump como la primera ministra Giorgia Meloni e incluso de Matteo Salvini, quien dijo que «no considero inútil ni inteligente atacar al Papa, con todo lo que está haciendo por la paz».De viaje por ÁfricaDe camino hacia su primer viaje a África, el Papa ha dicho que allí desea «promover la paz, la reconciliación, el respeto y la consideración por todos los pueblos». Una periodista española le recordó que su próximo viaje será a España y le regaló unos fragmentos de cayucos con los que migrantes han llegado a El Hierro, en las Canarias. Pensando en su próxima visita a Barcelona, le han entregado una reproducción de la aguja de la torre de San Bernabé de la Sagrada Familia, la única construida en vida por Antoni Gaudí, y que es el modelo para las demás torres.«Yo estoy muy contento de mi visita (a España), tengo grandes recuerdos del tiempo que he estado en España, la fe, la alegría y siempre muy contento por la hospitalidad de los españoles», ha explicado. Y, sobre la Sagrada Familia de Barcelona, ha asegurado que «es realmente una joya cultural y religiosa para todos».
La Casa Blanca apunta contra el Vaticano. En un inédito mensaje en su red social, el presidente de Estados Unidos ha dicho que el Papa es «débil» y, como respuesta, el Pontífice ha asegurado que «no tiene miedo» a Trump y que «no hace … política». Pero los insultos de Donald Trump han contribuido a difundir exponencialmente la petición de León XIV de que se busque una salida diplomática a los conflictos, en lugar de intentar resolverlos con guerras.
Tampoco a George Bush le gustaba la política de Juan Pablo II sobre Irán, ni al primer Donald Trump las palabras de Francisco contra la construcción de un muro en la frontera entre México y EE.UU., pero no fueron tan lejos. Para encontrar precedentes similares de jefes de Estado que insulten a un obispo de Roma en estos términos habría que remontarse a 1935, cuando Stalin. Ante las peticiones del ministro de Exteriores de Francia de que evitara «presiones» contra los católicos, el caudillo soviético preguntó irónicamente «cuántas divisiones (militares) tiene el Papa». O incluso a finales del siglo XVII, cuando Napoleón Bonaparte ridiculizó a Pío VI y Pío VII y llegó a arrestarlos.
Este último conflicto comenzó hace una semana, cuando el Papa aseguró que la amenaza de Trump de aniquilar Irán «no es aceptable» e invitó «a los ciudadanos de todos los países implicados a ponerse en contacto con las autoridades, los líderes políticos y los congresistas para pedirles, decirles que trabajen por la paz y que rechacen la guerra armada». El Papa apelaba al derecho internacional y a las «cuestiones morales en juego».
Noticia relacionada
-
Oportunidad perdida para Renfe
David Sánchez de Castro
La respuesta del presidente se ha cocinado lentamente y Trump le ha respondido con una letanía de insultos en su red Truth Social. Ha usado un tono más agresivo de lo habitual, cuestionado la autoridad moral del pontífice, desacreditado su liderazgo religioso e insinuado que lo eligieron para gestionar mejor la relación con él.
«No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear», a pesar de que al respecto León ha pedido repetidamente detener la proliferación del armamento nuclear. Dice además que León XIV es «débil con el crimen» y «terrible en política exterior». También critica al Papa por su posición sobre Venezuela y le lanza un ataque personal, pues se decanta por su hermano Louis Prevost, que es MAGA.
Este lunes, durante el vuelo que le ha llevado a Argelia, donde ha comenzado su primer viaje a África, un periodista de la NBC ha preguntado al Papa si tiene «miedo a la Administración Trump», después de este mensaje. «No le tengo miedo ni a la Administración Trump ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí, para lo que la Iglesia está aquí. No somos políticos. No abordamos la política exterior desde la misma perspectiva en que él podría entenderla, pero sí creo en el mensaje del Evangelio, como artífice de la paz».
Al Papa le preocupa la instrumentalización de las ideas cristianas para fines políticos en la Casa Blanca. De hecho, tras insultar al Papa, Trump publicó una foto con inteligencia artificial en la que se presenta a sí mismo con las facciones de Cristo. «No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio como algunos están haciendo», ha dicho el Papa. «Sigo alzando la voz contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor», ha añadido.
Durante la jornada, el Papa ha recibido mensajes de solidaridad del presidente de Italia, Sergio Mattarella, y exponentes políticos cercanos a Donald Trump como la primera ministra Giorgia Meloni e incluso de Matteo Salvini, quien dijo que «no considero inútil ni inteligente atacar al Papa, con todo lo que está haciendo por la paz».
De viaje por África
De camino hacia su primer viaje a África, el Papa ha dicho que allí desea «promover la paz, la reconciliación, el respeto y la consideración por todos los pueblos». Una periodista española le recordó que su próximo viaje será a España y le regaló unos fragmentos de cayucos con los que migrantes han llegado a El Hierro, en las Canarias. Pensando en su próxima visita a Barcelona, le han entregado una reproducción de la aguja de la torre de San Bernabé de la Sagrada Familia, la única construida en vida por Antoni Gaudí, y que es el modelo para las demás torres.
«Yo estoy muy contento de mi visita (a España), tengo grandes recuerdos del tiempo que he estado en España, la fe, la alegría y siempre muy contento por la hospitalidad de los españoles», ha explicado. Y, sobre la Sagrada Familia de Barcelona, ha asegurado que «es realmente una joya cultural y religiosa para todos».
RSS de noticias de internacional

