La ola de críticas que despertó la publicación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su red social Truth al compartir su imagen, creada por inteligencia artificial (IA), representando a Jesucristo le ha llevado a rectificar y borrar el mensaje. Pocas veces el republicano ha dado marcha atrás en sus contenidos en los medios sociales, pero este lunes ha tenido que sofocar la ira de la derecha religiosa borrando la polémica estampa.El mandatario llegó a justificarse horas después del post: «Sí, lo publiqué, y pensé que se trataba de mí como médico, y que tenía que ver con la Cruz Roja, como trabajador de la Cruz Roja, a la que apoyamos», confesó a los medios de comunicación a las puertas de la Casa Blanca sin asumir su error. Y fue más allá alegando que se trataba de una «noticia falsa» que quisiera representar a Jesucristo: «Se supone que soy yo, como médico, curando a la gente, y de hecho, curo a la gente», insistió para luego reconocer que la quitó porque la gente se estaba confundiendo. El archivo visual, que ya no aparece en el perfil de Trump en Truth Social, era una imagen del republicano simulando ser Jesucristo curando una persona enferma y rodeado de personal militar, una enfermera, una mujer rezando y varios edificios simbólicos como el Capitolio o la Estatua de la Libertad con fuegos artificiales y figuras en el cielo cubiertas por un halo de luz celestial. También sale representado el águila calva, un emblema de la nación desde 1782, que aparece en escudos oficiales, monedas, billetes y en el Gran Sello del presidente. Las reacciones no pararon de suceder por el mensaje de Trump, que además se produjo después de criticar la postura del Papa León XIV sobre la guerra de Irán, muy distante a la adoptada por Estados Unidos. Sus seguidores católicos y cristianos evangélicos han reconocido su estupefacción: «Estamos un poco desconcertados», confesó John Yep, director ejecutivo Católicos por Católicos, la organización sin ánimo de lucro que organizó eventos religiosos en la propiedad de Mar-a-Lago de Trump. La fe, una línea roja para los seguidores religiosos de TrumpPara muchos líderes cristianos la publicación de Trump y las críticas al Papa han supuesto una línea roja . Muchos votantes han constituido una parte fundamental de la base política de Trump y con estos últimos mensajes se han sentido ofendidos. El obispo Robert Barron, miembro de una comisión de libertad religiosa creada por Trump, aseguró en la red social X que el presidente debía una disculpa al Papa por sus declaraciones «inapropiadas».«Me entristece que el presidente haya optado por escribir palabras tan despectivas sobre el Santo Padre», rezaba la declaración del Arzobispo Paul S. Coakley, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB). «El Papa León XIV no es su rival, ni es un político. Es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio y por el cuidado de las almas».Las voces más críticas han sido las de Brilyn Hollyhand y Riley Gaines y del Arzobispo Paul S. Coakley. El ex copresidente del Consejo Asesor Juvenil del Comité Nacional Republicano subrayó que constituía una «blasfemia flagrante»: «La fe no es un accesorio. No es necesario presentarse como un salvador cuando la trayectoria profesional habla por sí sola», escribió. Por su parte, la exnadadora universitaria, Riley Gaines, que acompañó al presidente en mítines, afirmó que no entendía el contenido compartido: «Un poco de humildad le vendría bien. Dios no debe ser burlado», aseveró. El intento de asesinato a Trump en julio de 2024 le llevó a ser considerado por los evangélicos como una persona bendecida por Dios. La ola de críticas que despertó la publicación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su red social Truth al compartir su imagen, creada por inteligencia artificial (IA), representando a Jesucristo le ha llevado a rectificar y borrar el mensaje. Pocas veces el republicano ha dado marcha atrás en sus contenidos en los medios sociales, pero este lunes ha tenido que sofocar la ira de la derecha religiosa borrando la polémica estampa.El mandatario llegó a justificarse horas después del post: «Sí, lo publiqué, y pensé que se trataba de mí como médico, y que tenía que ver con la Cruz Roja, como trabajador de la Cruz Roja, a la que apoyamos», confesó a los medios de comunicación a las puertas de la Casa Blanca sin asumir su error. Y fue más allá alegando que se trataba de una «noticia falsa» que quisiera representar a Jesucristo: «Se supone que soy yo, como médico, curando a la gente, y de hecho, curo a la gente», insistió para luego reconocer que la quitó porque la gente se estaba confundiendo. El archivo visual, que ya no aparece en el perfil de Trump en Truth Social, era una imagen del republicano simulando ser Jesucristo curando una persona enferma y rodeado de personal militar, una enfermera, una mujer rezando y varios edificios simbólicos como el Capitolio o la Estatua de la Libertad con fuegos artificiales y figuras en el cielo cubiertas por un halo de luz celestial. También sale representado el águila calva, un emblema de la nación desde 1782, que aparece en escudos oficiales, monedas, billetes y en el Gran Sello del presidente. Las reacciones no pararon de suceder por el mensaje de Trump, que además se produjo después de criticar la postura del Papa León XIV sobre la guerra de Irán, muy distante a la adoptada por Estados Unidos. Sus seguidores católicos y cristianos evangélicos han reconocido su estupefacción: «Estamos un poco desconcertados», confesó John Yep, director ejecutivo Católicos por Católicos, la organización sin ánimo de lucro que organizó eventos religiosos en la propiedad de Mar-a-Lago de Trump. La fe, una línea roja para los seguidores religiosos de TrumpPara muchos líderes cristianos la publicación de Trump y las críticas al Papa han supuesto una línea roja . Muchos votantes han constituido una parte fundamental de la base política de Trump y con estos últimos mensajes se han sentido ofendidos. El obispo Robert Barron, miembro de una comisión de libertad religiosa creada por Trump, aseguró en la red social X que el presidente debía una disculpa al Papa por sus declaraciones «inapropiadas».«Me entristece que el presidente haya optado por escribir palabras tan despectivas sobre el Santo Padre», rezaba la declaración del Arzobispo Paul S. Coakley, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB). «El Papa León XIV no es su rival, ni es un político. Es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio y por el cuidado de las almas».Las voces más críticas han sido las de Brilyn Hollyhand y Riley Gaines y del Arzobispo Paul S. Coakley. El ex copresidente del Consejo Asesor Juvenil del Comité Nacional Republicano subrayó que constituía una «blasfemia flagrante»: «La fe no es un accesorio. No es necesario presentarse como un salvador cuando la trayectoria profesional habla por sí sola», escribió. Por su parte, la exnadadora universitaria, Riley Gaines, que acompañó al presidente en mítines, afirmó que no entendía el contenido compartido: «Un poco de humildad le vendría bien. Dios no debe ser burlado», aseveró. El intento de asesinato a Trump en julio de 2024 le llevó a ser considerado por los evangélicos como una persona bendecida por Dios.
La ola de críticas que despertó la publicación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su red social Truth al compartir su imagen, creada por inteligencia artificial (IA), representando a Jesucristo le ha llevado a rectificar y borrar el mensaje. Pocas veces el … republicano ha dado marcha atrás en sus contenidos en los medios sociales, pero este lunes ha tenido que sofocar la ira de la derecha religiosa borrando la polémica estampa.
El mandatario llegó a justificarse horas después del post: «Sí, lo publiqué, y pensé que se trataba de mí como médico, y que tenía que ver con la Cruz Roja, como trabajador de la Cruz Roja, a la que apoyamos», confesó a los medios de comunicación a las puertas de la Casa Blanca sin asumir su error. Y fue más allá alegando que se trataba de una «noticia falsa» que quisiera representar a Jesucristo: «Se supone que soy yo, como médico, curando a la gente, y de hecho, curo a la gente», insistió para luego reconocer que la quitó porque la gente se estaba confundiendo.
El archivo visual, que ya no aparece en el perfil de Trump en Truth Social, era una imagen del republicano simulando ser Jesucristo curando una persona enferma y rodeado de personal militar, una enfermera, una mujer rezando y varios edificios simbólicos como el Capitolio o la Estatua de la Libertad con fuegos artificiales y figuras en el cielo cubiertas por un halo de luz celestial. También sale representado el águila calva, un emblema de la nación desde 1782, que aparece en escudos oficiales, monedas, billetes y en el Gran Sello del presidente.
Las reacciones no pararon de suceder por el mensaje de Trump, que además se produjo después de criticar la postura del Papa León XIV sobre la guerra de Irán, muy distante a la adoptada por Estados Unidos. Sus seguidores católicos y cristianos evangélicos han reconocido su estupefacción: «Estamos un poco desconcertados», confesó John Yep, director ejecutivo Católicos por Católicos, la organización sin ánimo de lucro que organizó eventos religiosos en la propiedad de Mar-a-Lago de Trump.
La fe, una línea roja para los seguidores religiosos de Trump
Para muchos líderes cristianos la publicación de Trump y las críticas al Papa han supuesto una línea roja. Muchos votantes han constituido una parte fundamental de la base política de Trump y con estos últimos mensajes se han sentido ofendidos. El obispo Robert Barron, miembro de una comisión de libertad religiosa creada por Trump, aseguró en la red social X que el presidente debía una disculpa al Papa por sus declaraciones «inapropiadas».
«Me entristece que el presidente haya optado por escribir palabras tan despectivas sobre el Santo Padre», rezaba la declaración del Arzobispo Paul S. Coakley, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB). «El Papa León XIV no es su rival, ni es un político. Es el Vicario de Cristo, que habla desde la verdad del Evangelio y por el cuidado de las almas».
Las voces más críticas han sido las de Brilyn Hollyhand y Riley Gaines y del Arzobispo Paul S. Coakley. El ex copresidente del Consejo Asesor Juvenil del Comité Nacional Republicano subrayó que constituía una «blasfemia flagrante»: «La fe no es un accesorio. No es necesario presentarse como un salvador cuando la trayectoria profesional habla por sí sola», escribió. Por su parte, la exnadadora universitaria, Riley Gaines, que acompañó al presidente en mítines, afirmó que no entendía el contenido compartido: «Un poco de humildad le vendría bien. Dios no debe ser burlado», aseveró. El intento de asesinato a Trump en julio de 2024 le llevó a ser considerado por los evangélicos como una persona bendecida por Dios.
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