El ciberataque que la plataforma sufrió en abril está afectando a los usuarios en plena temporada de vacaciones.Más información: Pablo González, albañil español en Noruega: “Un pintor gana unos 3.600 euros al mes sin impuestos” El ciberataque que la plataforma sufrió en abril está afectando a los usuarios en plena temporada de vacaciones.Más información: Pablo González, albañil español en Noruega: “Un pintor gana unos 3.600 euros al mes sin impuestos”
Las claves
Generado con IA
Fue el pasado mes de abril cuando la plataforma de reservas de alojamiento Booking sufrió un ciberataque. Como consecuencia del mismo, algunos de sus usuarios sufrieron el robo de información relacionada con sus reservas. Y ahora se están dando cuenta de ello.
En ese mes de abril, la compañía reconoció el acceso no autorizado a datos personales, teléfonos, correos electrónicos y detalles de reservas de algunos de sus usuarios.
Y ello se está traduciendo en la actualidad en reservas modificadas, pagos fraudulentos y personas que ven cómo, al llegar al alojamiento reservado, ya no está disponible.
Víctima de un ataque
Varios son los expertos que han advertido que lo expuesto anteriormente está sucediendo en la actualidad.
Uno de ellos es Sergio García, gerente de la tecnológica i3e: «La diferencia respecto a otras campañas de fraude es que el delincuente conoce detalles reales del viaje”.
Y añade: “Sabe dónde te alojas, cuándo viajas e incluso el importe de la reserva. Para el usuario resulta muy difícil sospechar que está siendo víctima de un ataque de phishing«.
Porque el impacto de este tipo de ciberataques no suele suceder en el momento en que se produce, sino meses después.
Con nombres, teléfonos, correos electrónicos y datos de reservas en su poder, los ciberdelincuentes pueden hacerse pasar por el hotel o por la propia plataforma. Es entonces cuando solicitan pagos adicionales, modificar información o generar incidencias que el viajero descubre cuando está a punto de viajar o incluso al llegar a destino.
¿Consecuencias? Junto a la pérdida económica, los viajeros se encuentran con reservas modificadas, canceladas o con discrepancias entre la información que conservan ellos y la que figura en el establecimiento.
«El peor escenario es que el usuario descubra el problema al llegar”, remarca García. “Después de horas de viaje puede encontrarse con que su reserva no aparece, ha sido modificada o no existe disponibilidad”.
Y, lo peor de todo, es que sucede en plena temporada alta. “Resolver una situación así puede resultar muy complicado y costoso«, señala Sergio García.
Porque, junto a la complejidad de reclamar, hay otro asunto de gran calado.
“Cuando intervienen terceros que han aprovechado datos obtenidos en una filtración, determinar responsabilidades no siempre resulta sencillo y muchos afectados se ven obligados a asumir gastos adicionales de alojamiento o desplazamiento mientras se resuelve la incidencia”, resalta el experto.
Soluciones
Para evitar quedarse sin habitación y sin dinero, los especialistas recomiendan verificar directamente con el alojamiento el estado de la reserva unos días antes del viaje y desconfiar de cualquier comunicación que solicite pagos adicionales fuera de los canales oficiales.
«Si recibimos un correo o mensaje solicitando una transferencia urgente o la actualización de datos bancarios, debemos desconfiar, aunque incluya información real de nuestra reserva. La comprobación directa con el hotel sigue siendo la mejor medida de protección», afirma García.
Ante este escenario, los expertos aconsejan además conservar justificantes de pago y confirmaciones de reserva, así como contactar nuevamente con el establecimiento en las 48 horas previas al viaje.
«La filtración ya se produjo y los datos están circulando. Lo importante ahora es evitar que esa información termine convirtiéndose en un fraude capaz de arruinar unas vacaciones», concluye el gerente de i3e.
El Español – Sociedad
