Los líderes sindicales de UGT y Comisiones Obreras (CC.OO.) se han adentrado de lleno en la contienda electoral andaluza al apuntar que no quieren oír hablar de rebajas de impuestos, como las que han aprobado la mayor parte de las comunidades autónomas incluida Andalucía, porque esa tendencia supone una «desprotección» de los trabajadores al ver mermados los servicios públicos sanitarios, sociales o educativos. Esa es la exigencia que han planteado Pepe Álvarez y Unai Sordo en la presentación de los actos del Primero de Mayo, jornada en la que exigirán la subida de salarios dentro de la negociación colectiva con la patronal, el ‘no a la guerra’ como la de Irán o su defensa de la regularización de inmigrantes que acaba de iniciar el Gobierno.El mensaje tributario no es baladí, ya que el acto central del 1 de mayo se desplaza a Málaga , donde acudirán Álvarez y Sordo, dejando de lado la manifestación de Madrid, donde habitualmente se desarrollaba el eje central de este día. Ambas organizaciones sindicales han querido desmarcarse de la campaña electoral de Andalucía por llevar la jornada reivindicativa a ese territorio, aunque la realidad es más tozuda: la marcha se producirá apenas unas horas antes del pistoletazo de salida de la campaña electoral de cara a los comicios del 17 de mayo, una cita en la que la mayoría de las encuestas apuntan a que el PP puede volver a lograr la mayoría absoluta en detrimento del PSOE y el resto de formaciones de izquierdas. Una de las principales banderas de los sindicatos para este Primero de Mayo será el mantenimiento de derechos, algo que, según apuntan, no se puede lograr rebajando los impuestos. «No podemos bajarlos para después perder servicios sociales», ha insistido Pepe Álvarez, quien ha cargado contra las rebajas tributarias que han desplegado la mayor parte de los gobiernos autonómicos, incluido el de Andalucía, así como las propuestas de partidos como el PP para reducirlos aún más en la próxima legislatura. Los sindicatos consideran que si bajan impuestos, como la parte del IRPF que les corresponde a los gobiernos regionales, o el de Sucesiones y Donaciones, la población se ve obligada a contratar seguros de salud y solo pueden hacerlo los trabajadores que realmente ganan más dinero. De esta forma, ambas organizaciones se meten de lleno en la contienda electoral y lo argumentan anticipándose a posibles críticas por su presencia en Málaga el 1 de mayo. «Si tienen miedo a dialogar sobre nuestras propuestas es que acertamos», ha indicado Álvarez para defender este cambio de ubicación en la manifestación central sobre el que, apuntan, ya estaban pensando «hace meses».Nueva negociación colectivaTambién van a dejar plasmada su propuesta para elevar los salarios entre un 4% y un 7% en los próximos tres años, dentro del nuevo acuerdo nacional para la negociación colectiva de los tres próximos años. «Tenemos que lograrlo para que esas subidas lleguen al bolsillo de la gente», han apuntado. Por ahora, se están desarrollando contactos discretos entre patronal y sindicatos para iniciar esa fase de negociación. Aunque UGT y CC.OO. admiten que la subida salarial y el problema de las bajas laborales serán las cuestiones que, anticipan, más costará acordar. En lo relativo al registro de jornada, que sigue pendiente de tramitación por parte del Gobierno tras el varapalo del Consejo de Estado, los sindicatos esperan que el Ejecutivo lo lleve adelante. Si no lo hacen, ha indicado Pepe Álvarez, tendrán «respuesta sindical» porque consideran que no se puede esperar más tiempo para aplicarlo ante las 2,5 millones de horas extra impagadas que, según sus cálculos, se realizan en España. Los líderes sindicales de UGT y Comisiones Obreras (CC.OO.) se han adentrado de lleno en la contienda electoral andaluza al apuntar que no quieren oír hablar de rebajas de impuestos, como las que han aprobado la mayor parte de las comunidades autónomas incluida Andalucía, porque esa tendencia supone una «desprotección» de los trabajadores al ver mermados los servicios públicos sanitarios, sociales o educativos. Esa es la exigencia que han planteado Pepe Álvarez y Unai Sordo en la presentación de los actos del Primero de Mayo, jornada en la que exigirán la subida de salarios dentro de la negociación colectiva con la patronal, el ‘no a la guerra’ como la de Irán o su defensa de la regularización de inmigrantes que acaba de iniciar el Gobierno.El mensaje tributario no es baladí, ya que el acto central del 1 de mayo se desplaza a Málaga , donde acudirán Álvarez y Sordo, dejando de lado la manifestación de Madrid, donde habitualmente se desarrollaba el eje central de este día. Ambas organizaciones sindicales han querido desmarcarse de la campaña electoral de Andalucía por llevar la jornada reivindicativa a ese territorio, aunque la realidad es más tozuda: la marcha se producirá apenas unas horas antes del pistoletazo de salida de la campaña electoral de cara a los comicios del 17 de mayo, una cita en la que la mayoría de las encuestas apuntan a que el PP puede volver a lograr la mayoría absoluta en detrimento del PSOE y el resto de formaciones de izquierdas. Una de las principales banderas de los sindicatos para este Primero de Mayo será el mantenimiento de derechos, algo que, según apuntan, no se puede lograr rebajando los impuestos. «No podemos bajarlos para después perder servicios sociales», ha insistido Pepe Álvarez, quien ha cargado contra las rebajas tributarias que han desplegado la mayor parte de los gobiernos autonómicos, incluido el de Andalucía, así como las propuestas de partidos como el PP para reducirlos aún más en la próxima legislatura. Los sindicatos consideran que si bajan impuestos, como la parte del IRPF que les corresponde a los gobiernos regionales, o el de Sucesiones y Donaciones, la población se ve obligada a contratar seguros de salud y solo pueden hacerlo los trabajadores que realmente ganan más dinero. De esta forma, ambas organizaciones se meten de lleno en la contienda electoral y lo argumentan anticipándose a posibles críticas por su presencia en Málaga el 1 de mayo. «Si tienen miedo a dialogar sobre nuestras propuestas es que acertamos», ha indicado Álvarez para defender este cambio de ubicación en la manifestación central sobre el que, apuntan, ya estaban pensando «hace meses».Nueva negociación colectivaTambién van a dejar plasmada su propuesta para elevar los salarios entre un 4% y un 7% en los próximos tres años, dentro del nuevo acuerdo nacional para la negociación colectiva de los tres próximos años. «Tenemos que lograrlo para que esas subidas lleguen al bolsillo de la gente», han apuntado. Por ahora, se están desarrollando contactos discretos entre patronal y sindicatos para iniciar esa fase de negociación. Aunque UGT y CC.OO. admiten que la subida salarial y el problema de las bajas laborales serán las cuestiones que, anticipan, más costará acordar. En lo relativo al registro de jornada, que sigue pendiente de tramitación por parte del Gobierno tras el varapalo del Consejo de Estado, los sindicatos esperan que el Ejecutivo lo lleve adelante. Si no lo hacen, ha indicado Pepe Álvarez, tendrán «respuesta sindical» porque consideran que no se puede esperar más tiempo para aplicarlo ante las 2,5 millones de horas extra impagadas que, según sus cálculos, se realizan en España.
Los líderes sindicales de UGT y Comisiones Obreras (CC.OO.) se han adentrado de lleno en la contienda electoral andaluza al apuntar que no quieren oír hablar de rebajas de impuestos, como las que han aprobado la mayor parte de las comunidades autónomas incluida Andalucía, … porque esa tendencia supone una «desprotección» de los trabajadores al ver mermados los servicios públicos sanitarios, sociales o educativos. Esa es la exigencia que han planteado Pepe Álvarez y Unai Sordo en la presentación de los actos del Primero de Mayo, jornada en la que exigirán la subida de salarios dentro de la negociación colectiva con la patronal, el ‘no a la guerra’ como la de Irán o su defensa de la regularización de inmigrantes que acaba de iniciar el Gobierno.
El mensaje tributario no es baladí, ya que el acto central del 1 de mayo se desplaza a Málaga, donde acudirán Álvarez y Sordo, dejando de lado la manifestación de Madrid, donde habitualmente se desarrollaba el eje central de este día. Ambas organizaciones sindicales han querido desmarcarse de la campaña electoral de Andalucía por llevar la jornada reivindicativa a ese territorio, aunque la realidad es más tozuda: la marcha se producirá apenas unas horas antes del pistoletazo de salida de la campaña electoral de cara a los comicios del 17 de mayo, una cita en la que la mayoría de las encuestas apuntan a que el PP puede volver a lograr la mayoría absoluta en detrimento del PSOE y el resto de formaciones de izquierdas.
Una de las principales banderas de los sindicatos para este Primero de Mayo será el mantenimiento de derechos, algo que, según apuntan, no se puede lograr rebajando los impuestos. «No podemos bajarlos para después perder servicios sociales», ha insistido Pepe Álvarez, quien ha cargado contra las rebajas tributarias que han desplegado la mayor parte de los gobiernos autonómicos, incluido el de Andalucía, así como las propuestas de partidos como el PP para reducirlos aún más en la próxima legislatura. Los sindicatos consideran que si bajan impuestos, como la parte del IRPF que les corresponde a los gobiernos regionales, o el de Sucesiones y Donaciones, la población se ve obligada a contratar seguros de salud y solo pueden hacerlo los trabajadores que realmente ganan más dinero.
De esta forma, ambas organizaciones se meten de lleno en la contienda electoral y lo argumentan anticipándose a posibles críticas por su presencia en Málaga el 1 de mayo. «Si tienen miedo a dialogar sobre nuestras propuestas es que acertamos», ha indicado Álvarez para defender este cambio de ubicación en la manifestación central sobre el que, apuntan, ya estaban pensando «hace meses».
Nueva negociación colectiva
También van a dejar plasmada su propuesta para elevar los salarios entre un 4% y un 7% en los próximos tres años, dentro del nuevo acuerdo nacional para la negociación colectiva de los tres próximos años. «Tenemos que lograrlo para que esas subidas lleguen al bolsillo de la gente», han apuntado. Por ahora, se están desarrollando contactos discretos entre patronal y sindicatos para iniciar esa fase de negociación. Aunque UGT y CC.OO. admiten que la subida salarial y el problema de las bajas laborales serán las cuestiones que, anticipan, más costará acordar.
En lo relativo al registro de jornada, que sigue pendiente de tramitación por parte del Gobierno tras el varapalo del Consejo de Estado, los sindicatos esperan que el Ejecutivo lo lleve adelante. Si no lo hacen, ha indicado Pepe Álvarez, tendrán «respuesta sindical» porque consideran que no se puede esperar más tiempo para aplicarlo ante las 2,5 millones de horas extra impagadas que, según sus cálculos, se realizan en España.
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