Quique Escrivá es un inversor inmobiliario especializado en la construcción de minipisos de entre 25 y 40 metros cuadrados.Más información: La Ley de Propiedad Horizontal lo confirma: si un vecino pinta la puerta de su casa de otro color, puedes apelar al art. 7.1 Quique Escrivá es un inversor inmobiliario especializado en la construcción de minipisos de entre 25 y 40 metros cuadrados.Más información: La Ley de Propiedad Horizontal lo confirma: si un vecino pinta la puerta de su casa de otro color, puedes apelar al art. 7.1
Las claves
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La grave crisis inmobiliaria que atraviesa España ha provocado que comprar o alquilar una vivienda sea una opción cada vez más inaccesible para gran parte de la población.
Ante esta situación, han comenzado a ganar protagonismo fórmulas alternativas que buscan facilitar el acceso a un hogar. Entre ellas destacan los minipisos, viviendas de reducidas dimensiones pensadas para una sola persona y con precios más económicos.
Quique Escrivá, inversor inmobiliario y dueño de 20 minipisos, explicó cómo funciona este modelo de negocio y aseguró que ya está impulsando la construcción de nuevas viviendas de este tipo.
Pisos pequeños y más baratos
El problema de la vivienda en España se ha intensificado en la última década debido al aumento constante de los precios tanto de compra como de alquiler, especialmente en las grandes ciudades y zonas turísticas.
La combinación de salarios estancados, escasez de vivienda asequible y un parque inmobiliario envejecido dificulta el acceso a una vivienda digna para jóvenes, familias con ingresos medios y colectivos vulnerables.
A ello se suma la presión del alquiler turístico y la falta de políticas de vivienda pública suficientes para equilibrar el mercado.
En este contexto, han resurgido propuestas orientadas a viviendas más pequeñas y eficientes, entre ellas los llamados minipisos.
Estos espacios, de superficie reducida pero diseñados para maximizar la funcionalidad, se plantean como una alternativa para personas que priorizan el precio sobre el tamaño.
Un gran promotor de este modelo de vivienda es Quique Escrivá, un inversor inmobiliario que posee 20 minipisos a la vez que está construyendo 9 más.
«En la actualidad, muchas personas están comprando pisos grandes para dividirlos en lo que ya se conocen como minipisos y así maximizar beneficios», aseguraba.
De hecho, se encargaba de mostrar en el canal de YouTube de Diego Revuelta, la construcción de sus nuevos minipisos en un territorio que antes era un chalet.
«Aquí se van a sacar nueve minipisos. Todo cuesta alrededor de 500.000 euros y ahí vamos a sacar una rentabilidad, vamos a alquilar en torno a 5.000 o 6.000 euros al mes, también 12-14% de rentabilidad», aseguraba.
«¿Cuánto tiempo tarda una persona en recuperar la inversión? Aproximadamente 7-8 años. Y a partir de 7-8 años, ya todo son beneficios«, afirmaba.
Estos minipisos que ofrecen Escrivá se encuentran en diferentes municipios y zonas no céntricas de Valencia. Su tamaño es de entre 25 y 40 metros cuadrados y unos precios que rondan entre los 400 y los 500 euros.
«Este medirá sobre 25 o 26 metros cuadrados«, indicaba Quique mientras enseñaba un minipiso. «Lo podremos alquilar sobre 400-450 euros. Bueno, que sería el precio, por ejemplo, de una habitación en el centro de Valencia. No creo que haya habitaciones en Madrid por 400 euros».
Sin embargo, la opción de los minipisos también genera debate social y urbanístico.
Entre los riesgos señalados están la posible pérdida de calidad de vida por espacios demasiado reducidos, la tentación de algunos promotores de ofrecer viviendas mínimas sin estándares adecuados y el peligro de que esta fórmula se convierta en un sustituto, y no en un complemento.
Así, ante las críticas por especulación, Quique fue claro: «El que no pueda pagar, que se vaya a servicios sociales, que para eso lo pagamos con nuestros impuestos, o que se vayan a las ONGs. Ten en cuenta que los pequeños propietarios no somos ONG ni servicios sociales. Esto es un negocio«.
El Español – Sociedad
