El portazo de Asturias y Castilla-La Mancha deja contra las cuerdas la financiación a la catalana del Gobierno

«El modelo, tal y como está planteado, es insuficiente. Asturias necesita más y, por tanto, mantenemos nuestro voto en contra de la propuesta ». El portazo del Gobierno de Asturias a la invitación a la desesperada del Ministerio de Hacienda para subirse al carro de la reforma de la financiación autonómica acordada con ERC y la Generalitat de Cataluña confirmó el peor de los escenarios posibles para el Gobierno. Ahora no le queda otra que pasar el trago de llevar al Congreso un texto que todo el mundo sabe que se ha pactado con la Generalitat de Cataluña pero que el resto de las 14 comunidades autónomas de régimen común rechazan de forma explícita, algo sin precedentes en la historia de las reformas de la financiación autonómica.En las dos últimas semanas se ha derrumbado el castillo de naipes que Hacienda había construido sobre la esperanza de que las mejoras financieras (21.000 millones de euros extra) que ofrece el sistema respecto al modelo actual, especialmente a algunas comunidades muy maltratadas, acabarían convenciendo a más de un gobierno autonómico, incluso del PP. Primero fueron los gobiernos autonómicos del PP , y singularmente la Comunidad Valenciana, los que rechazaron sentarse a negociar un modelo cuyos principales parámetros se negociaron con una sola de las 15 partes implicadas , Cataluña. Y esta semana han sido las dos autonomías gobernadas por el PSOE, Asturias y Castilla-La Mancha, las que después de cumplir con el protocolo del encuentro con el Ministerio de Hacienda han reiterado el rechazo que ya manifestaron hace seis meses cuando María Jesús Montero llevó al Consejo de Política Fiscal y Financiera el acuerdo alcanzado con ERC y la Generalitat de Cataluña.Noticia relacionada general No No Busca mayor respaldo de las CC.AA. Hacienda se abre a retocar su propuesta inicial de reforma de la financiación Bruno PérezLos argumentos, además, son los mismos. El consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, reiteró que el gobierno regional no respaldará un modelo basado en el principio de ordinalidad, que de alguna manera busca blindar la posición de privilegio de las comunidades autónomas que ya tienen más capacidad para generar ingresos fiscales; que premia a unos territorios respecto a otros, en clara referencia a Cataluña; y que, al cabo, no respeta la igualdad entre territorios. «Este modelo no debe ser aprobado», dijo el pasado lunes, es «un despropósito para quienes defendemos la igualdad de todos los españoles y españolas con independencia de su capacidad económica y del lugar donde residan».Más diplomático fue el consejero de Asturias, que tras reunirse con el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, y el resto de la delegación del Ministerio de Hacienda, dijo que el gobierno asturiano se mantenía en su postura de no apoyar la propuesta de reforma del Gobierno «si se mantiene en los mismos términos en que fue presentado a comienzos de año».Un camino con una salida inciertaCon uno u otro tono lo cierto es que el rechazo de Asturias y Castilla-La Mancha deja al Ministerio de Hacienda de Arcadi España contra las cuerdas. Fuentes de Hacienda reiteran que los recientes noes de las comunidades gobernadas por los socialistas no alteran la hoja de ruta prevista, que pasa por llevar la propuesta, con algunas pequeñas alteraciones técnicas de las que Hacienda ya ha informado a los gobiernos autonómicos, al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) antes del verano, como paso previo a su remisión a las Cortes Generales para su tramitación en la última parte del año con el objetivo de que el nuevo sistema esté operativo a partir del próximo 1 de enero.En sus declaraciones públicas el ministro de Hacienda ya ha dejado caer que un eventual rechazo masivo de los gobiernos autonómicos al modelo, que se empeña en imputar única y exclusivamente a las autonomías del PP, no sería interpretado por el Gobierno como una deslegitimación y que se sigue pensando que es buen modelo, que mejora sustancialmente la financiación de las autonomías y que merece la pena ser tramitado en el Parlamento.El Gobierno no considera que el rechazo de todas las CC.AA. con la excepción de Cataluña deslegitime su propuestaEl asunto es que nada le garantiza al Gobierno que el Congreso vaya a respaldar de forma mayoritaria su propuesta. Al rechazo previsible de PP y Vox se une el repudio de Junts, que se ha instalado en la posición de que no aceptará ningún planteamiento que no reconozca a Cataluña un modelo similar al foral de País Vasco y Navarra, y el más que probable no de Coalición Canaria lo que hace virtualmente imposible que la propuesta salga adelante.Fuentes de la cúpula de Hacienda asociaban hace unos meses la suerte de la reforma de la financiación autonómica a la de los Presupuestos Generales del Estado y a día de hoy todo apunta a que ambos proyectos pueden correr la misma suerte en los próximos meses. «El modelo, tal y como está planteado, es insuficiente. Asturias necesita más y, por tanto, mantenemos nuestro voto en contra de la propuesta ». El portazo del Gobierno de Asturias a la invitación a la desesperada del Ministerio de Hacienda para subirse al carro de la reforma de la financiación autonómica acordada con ERC y la Generalitat de Cataluña confirmó el peor de los escenarios posibles para el Gobierno. Ahora no le queda otra que pasar el trago de llevar al Congreso un texto que todo el mundo sabe que se ha pactado con la Generalitat de Cataluña pero que el resto de las 14 comunidades autónomas de régimen común rechazan de forma explícita, algo sin precedentes en la historia de las reformas de la financiación autonómica.En las dos últimas semanas se ha derrumbado el castillo de naipes que Hacienda había construido sobre la esperanza de que las mejoras financieras (21.000 millones de euros extra) que ofrece el sistema respecto al modelo actual, especialmente a algunas comunidades muy maltratadas, acabarían convenciendo a más de un gobierno autonómico, incluso del PP. Primero fueron los gobiernos autonómicos del PP , y singularmente la Comunidad Valenciana, los que rechazaron sentarse a negociar un modelo cuyos principales parámetros se negociaron con una sola de las 15 partes implicadas , Cataluña. Y esta semana han sido las dos autonomías gobernadas por el PSOE, Asturias y Castilla-La Mancha, las que después de cumplir con el protocolo del encuentro con el Ministerio de Hacienda han reiterado el rechazo que ya manifestaron hace seis meses cuando María Jesús Montero llevó al Consejo de Política Fiscal y Financiera el acuerdo alcanzado con ERC y la Generalitat de Cataluña.Noticia relacionada general No No Busca mayor respaldo de las CC.AA. Hacienda se abre a retocar su propuesta inicial de reforma de la financiación Bruno PérezLos argumentos, además, son los mismos. El consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, reiteró que el gobierno regional no respaldará un modelo basado en el principio de ordinalidad, que de alguna manera busca blindar la posición de privilegio de las comunidades autónomas que ya tienen más capacidad para generar ingresos fiscales; que premia a unos territorios respecto a otros, en clara referencia a Cataluña; y que, al cabo, no respeta la igualdad entre territorios. «Este modelo no debe ser aprobado», dijo el pasado lunes, es «un despropósito para quienes defendemos la igualdad de todos los españoles y españolas con independencia de su capacidad económica y del lugar donde residan».Más diplomático fue el consejero de Asturias, que tras reunirse con el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, y el resto de la delegación del Ministerio de Hacienda, dijo que el gobierno asturiano se mantenía en su postura de no apoyar la propuesta de reforma del Gobierno «si se mantiene en los mismos términos en que fue presentado a comienzos de año».Un camino con una salida inciertaCon uno u otro tono lo cierto es que el rechazo de Asturias y Castilla-La Mancha deja al Ministerio de Hacienda de Arcadi España contra las cuerdas. Fuentes de Hacienda reiteran que los recientes noes de las comunidades gobernadas por los socialistas no alteran la hoja de ruta prevista, que pasa por llevar la propuesta, con algunas pequeñas alteraciones técnicas de las que Hacienda ya ha informado a los gobiernos autonómicos, al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) antes del verano, como paso previo a su remisión a las Cortes Generales para su tramitación en la última parte del año con el objetivo de que el nuevo sistema esté operativo a partir del próximo 1 de enero.En sus declaraciones públicas el ministro de Hacienda ya ha dejado caer que un eventual rechazo masivo de los gobiernos autonómicos al modelo, que se empeña en imputar única y exclusivamente a las autonomías del PP, no sería interpretado por el Gobierno como una deslegitimación y que se sigue pensando que es buen modelo, que mejora sustancialmente la financiación de las autonomías y que merece la pena ser tramitado en el Parlamento.El Gobierno no considera que el rechazo de todas las CC.AA. con la excepción de Cataluña deslegitime su propuestaEl asunto es que nada le garantiza al Gobierno que el Congreso vaya a respaldar de forma mayoritaria su propuesta. Al rechazo previsible de PP y Vox se une el repudio de Junts, que se ha instalado en la posición de que no aceptará ningún planteamiento que no reconozca a Cataluña un modelo similar al foral de País Vasco y Navarra, y el más que probable no de Coalición Canaria lo que hace virtualmente imposible que la propuesta salga adelante.Fuentes de la cúpula de Hacienda asociaban hace unos meses la suerte de la reforma de la financiación autonómica a la de los Presupuestos Generales del Estado y a día de hoy todo apunta a que ambos proyectos pueden correr la misma suerte en los próximos meses.  

«El modelo, tal y como está planteado, es insuficiente. Asturias necesita más y, por tanto, mantenemos nuestro voto en contra de la propuesta». El portazo del Gobierno de Asturias a la invitación a la desesperada del Ministerio de Hacienda para subirse al … carro de la reforma de la financiación autonómica acordada con ERC y la Generalitat de Cataluña confirmó el peor de los escenarios posibles para el Gobierno. Ahora no le queda otra que pasar el trago de llevar al Congreso un texto que todo el mundo sabe que se ha pactado con la Generalitat de Cataluña pero que el resto de las 14 comunidades autónomas de régimen común rechazan de forma explícita, algo sin precedentes en la historia de las reformas de la financiación autonómica.

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