Los futuros trenes sin conductor ya son una realidad en Metro de Madrid, aunque de momento en pruebas, de noche, sin viajeros, vigilados por un maquinista y en otras líneas al estar en obras la primera en la que se van a instalar. Según ha informado este lunes el Gobierno regional, los ensayos de los trenes automáticos que operarán en 2027 en la L6 (Laguna-Lucero), conocida como la Circular, se han iniciado “recientemente” y en las vías de las líneas 10 (Hospital Infanta Sofía-Puerta del Sur) y 11 (Plaza Elíptica-La Fortuna) En breve, se extenderán también a la L12 o Metrosur (Puerta del Sur-San Nicasio).
Estos nuevos convoyes automáticos operarán en la L6 a partir de 2027 y ya han empezado a ensayarse en las líneas 10 y 11 y próximamente en la L12
Los trenes sin conductor ya son una realidad en Metro de Madrid, aunque de momento en pruebas, de noche, sin viajeros y en otras líneas al estar en obras la primera en la que se van a instalar. El Gobierno regional ha anunciado este lunes que ha iniciado “recientemente” y en las vías de las líneas 10 (Hospital Infanta Sofía-Puerta del Sur) y 11 (Plaza Elíptica-La Fortuna) las pruebas de los trenes automáticos del suburbano que operarán en 2027 en la L6 (Laguna-Lucero), conocida como la Circular.
En concreto, los ensayos han arrancado “sin incidentes”, según fuentes de Metro, con el primero de los 48 convoyes de gálibo ancho que forman parte de la nueva flota, en la que el Ejecutivo autonómico ha gastado más de 531 millones de euros. En breve, los ensayos se extenderán también a la L12 o Metrosur (Puerta del Sur-San Nicasio).
La Circular, que está siendo sometida a un proceso de renovación integral, se convertirá en la primera con conducción automatizada de toda la red, lo que, según el suburbano, que lo llama “el Metro del futuro”, “mejorará la experiencia de los usuarios con más capacidad y frecuencias de paso de hasta dos minutos”.
Estos test, según informa Metro en un comunicado, se llevan a cabo en horario nocturno y sin pasajeros y permiten a la empresa pública “evaluar distintos parámetros relacionados con la seguridad, la fiabilidad, las prestaciones dinámicas, el confort y la interoperabilidad del conjunto del sistema ferroviario”. Estas primeras pruebas, eso sí, están operadas por un maquinista. Más adelante, cuando acaben las obras que se están desarrollando actualmente, los exámenes se trasladarán a la propia L6 y ya en modo automático. Los responsables de Metro eligieron esta línea para ser la primera sin conductor porque es la que tiene más usuarios de la red, con una demanda anual de 116.054.842 viajeros en 2024 y una media de 430.000 usuarios en un día laborables, y porque conecta con otras 10.

Los nuevos trenes sin conductor están compuestos por seis coches y alcanzan una longitud total de más de 109 metros y pueden transportar hasta 1.385 viajeros ―165 de ellos sentados―, un 17% más que los modelos actuales, que suelen llevar de tres a seis vagones dependiendo de si es una línea de alta o baja demanda. Al no tener cabina de conducción ni divisiones, todo el interior está intercomunicado de extremo a extremo y es un amplio pasillo, lo que permite ganar mucho espacio. Del tren del futuro, destacan otros aspectos como su velocidad punta de 110 kilómetros por hora, con un incremento del 33%, o su eficiencia energética, que hace que el consumo caiga en un 20%.
Mientras tanto, en la L6 va a comenzar la segunda fase de las obras, unos trabajos que “no son compatibles con el funcionamiento habitual” del servicio, por lo que se suspenderá todo el tráfico en el arco sur de la L6, entre Sainz de Baranda y Laguna (17 estaciones), el fin de semana del 22 y 23 de agosto. “Ambas instalaciones permanecerán abiertas al operar como cabeceras, mientras que este tramo volverá a estar completamente operativo el lunes 24″, detalla Metro en su nota.
Para paliar las molestias que pueda causar el corte, la compañía metropolitana pondrá a disposición de los usuarios autobuses gratuitos que cubren el trayecto en superficie. Durante esos días, se acometerán labores relacionadas con la instalación de las nuevas puertas de andén para acceder a los trenes sin conductor. Previamente a la instalación de estas mamparas, durante seis meses se renovaron más de 23 kilómetros de vía y se prepararon diferentes instalaciones y sistemas y, posteriormente, se implementarán nuevos sistemas de señalización y control.
En total, se intervendrá en 70 andenes a lo largo de 6,4 kilómetros, con el objetivo de “separar con estas puertas el espacio de espera de los viajeros de la zona de circulación de los trenes” garantizando la entrada al convoy sin riesgos y de manera ordenada, al tiempo que, aprovechando los trabajos de refuerzo realizados en los andenes para soportar las nuevas puertas, se reducirá la separación entre tren y andén.
Las nuevas puertas serán transparentes para mantener la visibilidad en todo momento y ofrecer una mayor sensación de amplitud y presentan novedades en accesibilidad ―se podrá conocer el estado de cada una de las entradas a través de distintos colores y contarán con serigrafías, barras de seguridad y elementos contra los atrapamientos― e información ―tienen unas pantallas LED en la parte superior en las que se podrá ver el tiempo de espera de los siguientes trenes o posibles incidencias―.
Tras el corte de la L6 del fin de semana, el suburbano recuperará la normalidad la semana que viene en otras infraestructuras que han afrontado este verano tareas de renovación y mantenimiento, aprovechando el descenso en la demanda de viajeros. Así, el 25 de agosto está prevista la reapertura de Cuzco (L10), mientras que el día 29 retomará el servicio en la L7, entre Gregorio Marañón y Pitis.
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