Abril, 23 años, ganadera: «He cometido muchos errores por no tener experiencia, pero es un estilo de vida muy bonito»

Tan solo el 9 %de los profesionales al frente del campo en España tiene menos de 41 años, según los datos del Ministerio de Agricultura.Más información: Ana, 29 años, ganadera: «Triunfar no es ser funcionario y trabajar de 7 a 15, prefiero dedicarme a lo que me gusta». Tan solo el 9 %de los profesionales al frente del campo en España tiene menos de 41 años, según los datos del Ministerio de Agricultura.Más información: Ana, 29 años, ganadera: «Triunfar no es ser funcionario y trabajar de 7 a 15, prefiero dedicarme a lo que me gusta».  

Las claves

Abril y Álex, una pareja joven, han iniciado su vida como ganaderos en Cataluña a través del programa Espai Test, que les permitió empezar sin una gran inversión.

Abril destaca los desafíos iniciales del oficio, como la falta de experiencia y la necesidad de buscar ingresos alternativos durante el primer año sin producción de leche.

El sector ganadero español enfrenta falta de relevo generacional, ya que solo uno de cada diez titulares de explotaciones es menor de 41 años.

Abril, además de ser joven, representa a las pocas mujeres en el sector, donde solo el 32% de las explotaciones están controladas por mujeres, y se ha formado específicamente en ganadería y sanidad animal.

El campo español necesita jóvenes. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, tan solo uno de cada diez titulares de explotaciones agroganaderas tiene menos de 41 años. Pero no todo está perdido.

Abril y Álex son una pareja joven que ha decidido ganarse la vida como ganaderos en las montañas de Cataluña. «Hemos cometido muchos errores, sobre todo por no tener experiencia, (…) pero es un estilo de vida muy bonito», explica Abril en su canal de YouTube, llamado Abril Ibañez Flores.

Para arrancar con su proyecto conjunto, aprovecharon una iniciativa llamadaEspai Test. Este programa público-privado cede unas instalaciones y un rebaño de 40 cabras y dos machos durante 3 o 4 años sin obligar a los participantes a realizar una gran inversión inicial.

Se trata, pues, de una ayuda para las personas interesadas en convertirse en ganaderos. «Me gustaron mucho las cabras, me enamoré de ellas y generé una conexión con ellas muy especial… fue el punto de partida», confiesa.

En esta línea, lo que la pareja más valora son los paseos con sus reses. «Si no pastorearan no haríamos un proyecto así, para nosotros es lo más importante«, apunta.

Sin embargo, todo puede truncarse si no encuentran un terreno asequible en la que asentarse cuando termine el Espai Test.

«Nuestro objetivo es seguir con la ganadería, pero si no encontramos una buena finca no será posible», expresa y añade: «Antes que ir a un mal sitio y estar sufriendo mucho, pues no seguimos».

Los duros inicios en la Ganadería

Los inicios nunca fueron fáciles, los de Abril y Álex, tampoco. «Tuvimos que trabajar fuera, porque claro, el primer año no tienes leche y te tienes que espabilar un poco a buscarte ingresos de otros lados», expone Abril.

«La vida me hizo parar de golpe cuando me rompí el ligamento cruzado de la rodilla y los meniscos bajando por la montaña con las cabrillas», relata.

Esta lesión le impidió llevar a cabo sus labores en el campo, por lo que tuvo que pedir ayuda a sus suegros.

«Llegó un punto que yo ya no podía más, anímicamente no podía», confiesa.

Una mujer ganadera, una rara avis

El caso de Abril es doblemente meritorio. No solamente por su juventud, también destaca por ser de un género históricamente invisibilizado en el sector. Y es que según el último Censo Agrario, las mujeres tan solo controlan el 32 % de las explotaciones agroganaderas en España.

Para prepararse a conciencia, Abril estudió durante dos años un ciclo superior en ganadería y asistencia en sanidad animal. «Al final, depender de las cabras tiene sus cosas buenas y cosas malas, pero terminas creando una conexión muy bonita con ellas», concluye.

 El Español – Sociedad

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