BBVA gana en seis meses en Venezuela tras la caída de Maduro más que en todo 2025

El cambio de régimen en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro invita a BBVA a mirar al país con optimismo y, de hecho, la nueva etapa ya se refleja en los números. El grupo presidido por Carlos Torres ha cosechado en el primer semestre de 2026 un beneficio de 64 millones de euros, lo que supone haber batido ya la cifra de todo el año pasado, y atesora allí un volumen de negocio de 1.000 millones de dólares, según fuentes oficiales del banco, que inciden en que están «bien posicionados en Venezuela» y que tienen «un profundo conocimiento del mercado». En el conjunto de 2025 obtuvo unas ganancias de 52 millones de euros por su actividad en el territorio, y en 2024 el dato fue de 38 millones de euros, según la entidad; de esta manera, si continúa la senda vista en el primer semestre, en 2026 más que duplicaría el resultado del ejercicio anterior. La filial venezolana lleva años siendo un territorio de difícil gestión para la entidad pero todo este tiempo el banco ha decidido permanecer y ahora los números parece que pueden comenzar a brillar si el cambio de régimen se termina por completar. El grupo , que opera allí como BBVA Provincial , lleva presente en el país desde 1997. Emplea a unas 1.900 personas, cuenta con aproximadamente 160 oficinas con las que atiende a más de tres millones de clientes y el valor contable que aplica a la filial, muy reducido por la situación del país, es de 197 millones de euros. En cualquier caso, su presencia en Venezuela es particularmente relevante como único banco extranjero, aunque la filial no es toda de su propiedad sino que posee una participación del 55,21% y el resto está en manos de minoritarios.Asimismo, durante el chavismo el banco ha estado expuesto a un régimen que ejerce control sobre la repatriación de dividendos a España, así como para despedir o cerrar oficinas, por ejemplo. En el pasado, además, ha planeado en algún momento la sombra de la expropiación. Pero el gran problema de Venezuela, ahora, es otro: la situación económica, y en concreto la divisa y la inflación. Sobre la divisa , muy devaluada, el grupo advierte desde hace años en su informe anual que el uso del tipo de cambio oficial para la conversión de los bolívares a euros «no refleja la imagen fiel de los estados financieros consolidados del grupo y de la situación financiera», y por ello aplica desde 2015 un tipo estimado con las referencias disponibles. Sobre la inflación , el grupo aplica una contabilidad que se llama de hiperinflación, que consiste en mostrar las finanzas de la filial en términos reales, ajustando las cifras al elevadísimo nivel de precios del país. Así lo aplica también en Turquía y en Argentina, por ejemplo. La realidad sobre los precios es que en Venezuela se vienen registrando inflaciones de incluso tres dígitos. Fuentes del banco confirman que la cifra de 64 millones de beneficio es consolidada, es decir, ya aplicado este ajuste. De no contar con todos estos condicionantes, el resultado en el país sería mucho mayor ya que en Venezuela por la inflación (y también la divisa) se registran impactos negativos sobre los resultados. En cualquier caso, en este primer semestre el golpe por esta contabilidad especial habría sido menor que hace un año, según fuentes financieras. El banco destaca su confianza en el «potencial» y las «oportunidades» que se pueden generar en el país tras el fin del chavismoPese a estos condicionantes, BBVA tiene confianza en el país y en lo que puede reportar a futuro tras la caída de Maduro. Las cifras ya se dejan ver en sus cuentas, pero esta es una apuesta de futuro. Fuentes del banco destacan que confían en el «potencial» y las «oportunidades» que pueden surgir en el territorio con el tiempo, «siempre con la prudencia que exige el contexto». Hace algunos meses, la entidad ya se posicionaba para canalizar el torrente de inversión extranjera que se prevé que pueda llegar al país si acaba definitivamente el chavismo. «BBVA está presente en Venezuela desde hace casi 30 años y seguirá apoyando a sus clientes y a la sociedad venezolana, acompañando al país durante todo el proceso de recuperación y en su desarrollo futuro, como siempre hemos hecho», añaden. Ese apoyo, por ejemplo, se traduce también en la ayuda que han brindado al país tras los devastadores terremotos de hace algunas semanas. «Como banco, nuestro foco está puesto en nuestros clientes, en el bienestar y la seguridad de nuestros empleados y en una gestión responsable a largo plazo. Nuestra prioridad es prestar el mejor servicio posible a nuestros clientes y apoyar a Venezuela en su recuperación y reconstrucción», indican desde la entidad. En este sentido, desde que se produjo el suceso, BBVA ha donado cinco millones de euros para responder a la emergencia humanitaria, destinados a distintas ONG internacionales y organizaciones locales. Asimismo, puso en marcha una campaña de recaudación de fondos entre empleados, clientes y la sociedad en general que recaudó más de un millón de euros en dos días para ayuda humanitaria. El cambio de régimen en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro invita a BBVA a mirar al país con optimismo y, de hecho, la nueva etapa ya se refleja en los números. El grupo presidido por Carlos Torres ha cosechado en el primer semestre de 2026 un beneficio de 64 millones de euros, lo que supone haber batido ya la cifra de todo el año pasado, y atesora allí un volumen de negocio de 1.000 millones de dólares, según fuentes oficiales del banco, que inciden en que están «bien posicionados en Venezuela» y que tienen «un profundo conocimiento del mercado». En el conjunto de 2025 obtuvo unas ganancias de 52 millones de euros por su actividad en el territorio, y en 2024 el dato fue de 38 millones de euros, según la entidad; de esta manera, si continúa la senda vista en el primer semestre, en 2026 más que duplicaría el resultado del ejercicio anterior. La filial venezolana lleva años siendo un territorio de difícil gestión para la entidad pero todo este tiempo el banco ha decidido permanecer y ahora los números parece que pueden comenzar a brillar si el cambio de régimen se termina por completar. El grupo , que opera allí como BBVA Provincial , lleva presente en el país desde 1997. Emplea a unas 1.900 personas, cuenta con aproximadamente 160 oficinas con las que atiende a más de tres millones de clientes y el valor contable que aplica a la filial, muy reducido por la situación del país, es de 197 millones de euros. En cualquier caso, su presencia en Venezuela es particularmente relevante como único banco extranjero, aunque la filial no es toda de su propiedad sino que posee una participación del 55,21% y el resto está en manos de minoritarios.Asimismo, durante el chavismo el banco ha estado expuesto a un régimen que ejerce control sobre la repatriación de dividendos a España, así como para despedir o cerrar oficinas, por ejemplo. En el pasado, además, ha planeado en algún momento la sombra de la expropiación. Pero el gran problema de Venezuela, ahora, es otro: la situación económica, y en concreto la divisa y la inflación. Sobre la divisa , muy devaluada, el grupo advierte desde hace años en su informe anual que el uso del tipo de cambio oficial para la conversión de los bolívares a euros «no refleja la imagen fiel de los estados financieros consolidados del grupo y de la situación financiera», y por ello aplica desde 2015 un tipo estimado con las referencias disponibles. Sobre la inflación , el grupo aplica una contabilidad que se llama de hiperinflación, que consiste en mostrar las finanzas de la filial en términos reales, ajustando las cifras al elevadísimo nivel de precios del país. Así lo aplica también en Turquía y en Argentina, por ejemplo. La realidad sobre los precios es que en Venezuela se vienen registrando inflaciones de incluso tres dígitos. Fuentes del banco confirman que la cifra de 64 millones de beneficio es consolidada, es decir, ya aplicado este ajuste. De no contar con todos estos condicionantes, el resultado en el país sería mucho mayor ya que en Venezuela por la inflación (y también la divisa) se registran impactos negativos sobre los resultados. En cualquier caso, en este primer semestre el golpe por esta contabilidad especial habría sido menor que hace un año, según fuentes financieras. El banco destaca su confianza en el «potencial» y las «oportunidades» que se pueden generar en el país tras el fin del chavismoPese a estos condicionantes, BBVA tiene confianza en el país y en lo que puede reportar a futuro tras la caída de Maduro. Las cifras ya se dejan ver en sus cuentas, pero esta es una apuesta de futuro. Fuentes del banco destacan que confían en el «potencial» y las «oportunidades» que pueden surgir en el territorio con el tiempo, «siempre con la prudencia que exige el contexto». Hace algunos meses, la entidad ya se posicionaba para canalizar el torrente de inversión extranjera que se prevé que pueda llegar al país si acaba definitivamente el chavismo. «BBVA está presente en Venezuela desde hace casi 30 años y seguirá apoyando a sus clientes y a la sociedad venezolana, acompañando al país durante todo el proceso de recuperación y en su desarrollo futuro, como siempre hemos hecho», añaden. Ese apoyo, por ejemplo, se traduce también en la ayuda que han brindado al país tras los devastadores terremotos de hace algunas semanas. «Como banco, nuestro foco está puesto en nuestros clientes, en el bienestar y la seguridad de nuestros empleados y en una gestión responsable a largo plazo. Nuestra prioridad es prestar el mejor servicio posible a nuestros clientes y apoyar a Venezuela en su recuperación y reconstrucción», indican desde la entidad. En este sentido, desde que se produjo el suceso, BBVA ha donado cinco millones de euros para responder a la emergencia humanitaria, destinados a distintas ONG internacionales y organizaciones locales. Asimismo, puso en marcha una campaña de recaudación de fondos entre empleados, clientes y la sociedad en general que recaudó más de un millón de euros en dos días para ayuda humanitaria.  

El cambio de régimen en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro invita a BBVA a mirar al país con optimismo y, de hecho, la nueva etapa ya se refleja en los números. El grupo presidido por Carlos Torres ha cosechado en el … primer semestre de 2026 un beneficio de 64 millones de euros, lo que supone haber batido ya la cifra de todo el año pasado, y atesora allí un volumen de negocio de 1.000 millones de dólares, según fuentes oficiales del banco, que inciden en que están «bien posicionados en Venezuela» y que tienen «un profundo conocimiento del mercado».

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