Cementos La Cruz ha puesto en marcha en Alcobendas una planta de hormigón de tipo «cápsula», una de las instalaciones de mayor capacidad de producción y almacenamiento de Europa dentro de esta categoría, con la que pretende reforzar el suministro a Madrid y contribuir a acelerar la construcción de hasta 10.000 viviendas al año en la capital.La proximidad de la instalación a grandes desarrollos urbanísticos como Madrid Nuevo Norte, Valgrande y Cerro del Baile permitirá reducir los tiempos de suministro, mejorar las condiciones de entrega y recortar los costes de transporte. Una ventaja especialmente relevante para las constructoras en un contexto marcado por la inflación y el encarecimiento de los costes de producción.La apertura de esta planta se enmarca en el Plan Estratégico Horizonte 2030, con el que la compañía ha elevado sus objetivos de crecimiento. Cementos La Cruz aspira a alcanzar una facturación de 270 millones de euros en 2030, frente a los 170 millones previstos para este ejercicio, y a generar empleo para 700 personas. Para cumplir estas metas, ha diseñado un programa de inversiones de unos 140 millones de euros hasta el final de la década, destinado a impulsar la descarbonización, la industrialización y la transformación tecnológica del negocio.La planta de Alcobendas, inaugurada en un acto institucional clausurado por la alcaldesa de la localidad, Rocío García, y en el que también ha participado el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén, es la tercera instalación de este tipo que Cementos La Cruz opera en España.Su diseño hermético permite encapsular todo el proceso productivo y minimizar el impacto acústico, ambiental y visual. Además, su ubicación próxima a las obras contribuye a reducir los desplazamientos necesarios para transportar el hormigón.La instalación ocupa una superficie de 7.000 metros cuadrados y dispone de dos plantas dosificadoras independientes, con una capacidad conjunta de producción de hasta 250 metros cúbicos de hormigón por hora, así como de una central amasadora por vía húmeda. Cuenta también con capacidad para almacenar 2.500 toneladas de áridos y 900 toneladas de cemento.Esta infraestructura permite gestionar grandes cantidades de materias primas, adaptar la producción a diferentes tipos de obra y garantizar la continuidad del suministro, con un control preciso de las dosificaciones. Además de atender la demanda de vivienda residencial, podrá abastecer proyectos de urbanización, pavimentación y otras infraestructuras vinculadas a Madrid Nuevo Norte y al resto de desarrollos de la capital.La compañía busca así aumentar la capacidad de construcción mediante un modelo más eficiente, industrializado y sostenible. En la actualidad, uno de cada cuatro trabajadores de Cementos La Cruz participa en proyectos de innovación y la empresa destina el 2,5% de su facturación anual a investigación y desarrollo.«El problema de la vivienda solo puede resolverse con un aumento rápido pero sostenible de la oferta. Y Madrid va en la buena dirección», señala Antonio Ballester, consejero delegado de Cementos La Cruz. «Nuestra nueva planta ha sido concebida precisamente para ayudar al sector a encarar sus grandes retos en la capital, también en materia de infraestructuras. Queremos demostrar que acelerar la construcción y avanzar en sostenibilidad no son objetivos contrapuestos, sino dos partes del mismo desafío», añade.La sostenibilidad constituye uno de los pilares del Plan Horizonte 2030. Cementos La Cruz trabaja en la reducción de las emisiones de sus materiales y procesos, el impulso de la economía circular, la digitalización y el desarrollo de nuevas tecnologías de construcción industrializada, como la impresión 3D con hormigón.Entre sus principales iniciativas figura Eraclitus, una nueva generación de cementos de baja huella de carbono diseñada para reducir el contenido de clínker y aprovechar materiales de proximidad y recursos procedentes de la economía circular. Cementos La Cruz ha puesto en marcha en Alcobendas una planta de hormigón de tipo «cápsula», una de las instalaciones de mayor capacidad de producción y almacenamiento de Europa dentro de esta categoría, con la que pretende reforzar el suministro a Madrid y contribuir a acelerar la construcción de hasta 10.000 viviendas al año en la capital.La proximidad de la instalación a grandes desarrollos urbanísticos como Madrid Nuevo Norte, Valgrande y Cerro del Baile permitirá reducir los tiempos de suministro, mejorar las condiciones de entrega y recortar los costes de transporte. Una ventaja especialmente relevante para las constructoras en un contexto marcado por la inflación y el encarecimiento de los costes de producción.La apertura de esta planta se enmarca en el Plan Estratégico Horizonte 2030, con el que la compañía ha elevado sus objetivos de crecimiento. Cementos La Cruz aspira a alcanzar una facturación de 270 millones de euros en 2030, frente a los 170 millones previstos para este ejercicio, y a generar empleo para 700 personas. Para cumplir estas metas, ha diseñado un programa de inversiones de unos 140 millones de euros hasta el final de la década, destinado a impulsar la descarbonización, la industrialización y la transformación tecnológica del negocio.La planta de Alcobendas, inaugurada en un acto institucional clausurado por la alcaldesa de la localidad, Rocío García, y en el que también ha participado el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén, es la tercera instalación de este tipo que Cementos La Cruz opera en España.Su diseño hermético permite encapsular todo el proceso productivo y minimizar el impacto acústico, ambiental y visual. Además, su ubicación próxima a las obras contribuye a reducir los desplazamientos necesarios para transportar el hormigón.La instalación ocupa una superficie de 7.000 metros cuadrados y dispone de dos plantas dosificadoras independientes, con una capacidad conjunta de producción de hasta 250 metros cúbicos de hormigón por hora, así como de una central amasadora por vía húmeda. Cuenta también con capacidad para almacenar 2.500 toneladas de áridos y 900 toneladas de cemento.Esta infraestructura permite gestionar grandes cantidades de materias primas, adaptar la producción a diferentes tipos de obra y garantizar la continuidad del suministro, con un control preciso de las dosificaciones. Además de atender la demanda de vivienda residencial, podrá abastecer proyectos de urbanización, pavimentación y otras infraestructuras vinculadas a Madrid Nuevo Norte y al resto de desarrollos de la capital.La compañía busca así aumentar la capacidad de construcción mediante un modelo más eficiente, industrializado y sostenible. En la actualidad, uno de cada cuatro trabajadores de Cementos La Cruz participa en proyectos de innovación y la empresa destina el 2,5% de su facturación anual a investigación y desarrollo.«El problema de la vivienda solo puede resolverse con un aumento rápido pero sostenible de la oferta. Y Madrid va en la buena dirección», señala Antonio Ballester, consejero delegado de Cementos La Cruz. «Nuestra nueva planta ha sido concebida precisamente para ayudar al sector a encarar sus grandes retos en la capital, también en materia de infraestructuras. Queremos demostrar que acelerar la construcción y avanzar en sostenibilidad no son objetivos contrapuestos, sino dos partes del mismo desafío», añade.La sostenibilidad constituye uno de los pilares del Plan Horizonte 2030. Cementos La Cruz trabaja en la reducción de las emisiones de sus materiales y procesos, el impulso de la economía circular, la digitalización y el desarrollo de nuevas tecnologías de construcción industrializada, como la impresión 3D con hormigón.Entre sus principales iniciativas figura Eraclitus, una nueva generación de cementos de baja huella de carbono diseñada para reducir el contenido de clínker y aprovechar materiales de proximidad y recursos procedentes de la economía circular.
Cementos La Cruz ha puesto en marcha en Alcobendas una planta de hormigón de tipo «cápsula», una de las instalaciones de mayor capacidad de producción y almacenamiento de Europa dentro de esta categoría, con la que pretende reforzar el suministro a Madrid y contribuir a … acelerar la construcción de hasta 10.000 viviendas al año en la capital.
La proximidad de la instalación a grandes desarrollos urbanísticos como Madrid Nuevo Norte, Valgrande y Cerro del Baile permitirá reducir los tiempos de suministro, mejorar las condiciones de entrega y recortar los costes de transporte. Una ventaja especialmente relevante para las constructoras en un contexto marcado por la inflación y el encarecimiento de los costes de producción.
La apertura de esta planta se enmarca en el Plan Estratégico Horizonte 2030, con el que la compañía ha elevado sus objetivos de crecimiento. Cementos La Cruz aspira a alcanzar una facturación de 270 millones de euros en 2030, frente a los 170 millones previstos para este ejercicio, y a generar empleo para 700 personas. Para cumplir estas metas, ha diseñado un programa de inversiones de unos 140 millones de euros hasta el final de la década, destinado a impulsar la descarbonización, la industrialización y la transformación tecnológica del negocio.
La planta de Alcobendas, inaugurada en un acto institucional clausurado por la alcaldesa de la localidad, Rocío García, y en el que también ha participado el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén, es la tercera instalación de este tipo que Cementos La Cruz opera en España.
Su diseño hermético permite encapsular todo el proceso productivo y minimizar el impacto acústico, ambiental y visual. Además, su ubicación próxima a las obras contribuye a reducir los desplazamientos necesarios para transportar el hormigón.
La instalación ocupa una superficie de 7.000 metros cuadrados y dispone de dos plantas dosificadoras independientes, con una capacidad conjunta de producción de hasta 250 metros cúbicos de hormigón por hora, así como de una central amasadora por vía húmeda. Cuenta también con capacidad para almacenar 2.500 toneladas de áridos y 900 toneladas de cemento.
Esta infraestructura permite gestionar grandes cantidades de materias primas, adaptar la producción a diferentes tipos de obra y garantizar la continuidad del suministro, con un control preciso de las dosificaciones. Además de atender la demanda de vivienda residencial, podrá abastecer proyectos de urbanización, pavimentación y otras infraestructuras vinculadas a Madrid Nuevo Norte y al resto de desarrollos de la capital.
La compañía busca así aumentar la capacidad de construcción mediante un modelo más eficiente, industrializado y sostenible. En la actualidad, uno de cada cuatro trabajadores de Cementos La Cruz participa en proyectos de innovación y la empresa destina el 2,5% de su facturación anual a investigación y desarrollo.
«El problema de la vivienda solo puede resolverse con un aumento rápido pero sostenible de la oferta. Y Madrid va en la buena dirección», señala Antonio Ballester, consejero delegado de Cementos La Cruz. «Nuestra nueva planta ha sido concebida precisamente para ayudar al sector a encarar sus grandes retos en la capital, también en materia de infraestructuras. Queremos demostrar que acelerar la construcción y avanzar en sostenibilidad no son objetivos contrapuestos, sino dos partes del mismo desafío», añade.
La sostenibilidad constituye uno de los pilares del Plan Horizonte 2030. Cementos La Cruz trabaja en la reducción de las emisiones de sus materiales y procesos, el impulso de la economía circular, la digitalización y el desarrollo de nuevas tecnologías de construcción industrializada, como la impresión 3D con hormigón.
Entre sus principales iniciativas figura Eraclitus, una nueva generación de cementos de baja huella de carbono diseñada para reducir el contenido de clínker y aprovechar materiales de proximidad y recursos procedentes de la economía circular.
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