Hacienda desautorizó hasta en seis asuntos clave a la jefa de la Agencia Tributaria

En una muy recordada comparecencia pública de abril de 2024 la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, cuya salida inminente se vio forzada a oficializar el Ministerio de Hacienda tras una información publicada el miércoles por ABC, tildó de «experimento» la propuesta del entonces presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, de que Cataluña gestionara, liquidara e ingresara el 100% de los impuestos pagados en Cataluña. Solo cuatro meses después, el Ministerio de Hacienda hizo suyo un acuerdo alcanzado entre el PSC y ERC para la investidura de Salvador Illa que se comprometía a desarrollar legalmente esa misma fórmula. La directora general de la Agencia Tributaria jamás volvió a pronunciarse en público sobre el asunto en esos términos. Varias fuentes internas no oficiales del organismo coincidían ayer en que lo hizo porque fue instada a ello desde el ministerio.ABC habló durante el día de ayer con representantes sindicales, de organizaciones profesionales, ex altos cargos y funcionarios con décadas de experiencia en la organización. Todos ellos conocedores del día a día de la Agencia Tributaria y con una relación asidua con la directora general saliente. Y todos apuntan a un proceso de deslegitimación de su autoridad casi desde el inicio del mandato, con hasta media docena de episodios de desautorizaciones significativas, que han llevado a a la institución a una situación que según algunas de las fuentes consultadas no se había vivido jamás. «Los últimos meses esto ha sido un polvorín», asegura el portavoz de uno de los sindicatos más representativos.Una sucesión de episodiosEl silencio impuesto respecto a la negociación entre Hacienda y la Generalitat de Cataluña, en la que se ha llegado a poner sobre la mesa la posible cesión de parte del personal de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en Cataluña a la Generalitat, ha sido uno de los episodios más significativos en que el ministerio desautorizó a la directora de la Agencia, pero no el único, según apuntan las fuentes consultadas.Noticia relacionada general No No Crisis en la cúpula de la Agencia Tributaria: Hacienda releva a la directora general Bruno PérezSe recuerda el caso del informe exculpatorio sobre la situación fiscal del hermano del presidente del Gobierno que la Agencia Tributaria remitió en primera instancia al juzgado sin firmar, en una anomalía evidente que se interpretó por el personal del organismo como una señal de rebeldía hacia un encargo impropio, que se corregió posteriormente con otra anomalía, al ser firmado por tres cargos de la cúpula de la Agencia en ExtremaduraOtro episodio se dio con la polémica de la filtración de datos fiscales protegidos de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, que puso en el disparadero a la Agencia Tributaria y que incluso llevó a la asociación de Inspectores de Hacienda a exigir explicaciones formales. El Ministerio de Hacienda se limitó a defender que la ministra María Jesús Montero no había revelado información protegida y tuvo que ser la propia asociación de inspectores la que negara taxativamente la filtración, que luego se demostró que había salido de la Fiscalía General del Estado, ante otro silencio incómodo de la Agencia.Hacienda no solo ha doblado el pulso de la directora de la supuestamente independiente Agencia Tributaria en guerras políticas, también en asuntos de gestión interna como el des bloqueo de la carrera profesional o la oferta pública de empleo, donde las peticiones de la Dirección de la Agencia han sido rechazadas, según revelan fuentes sindicales.El episodio más reciente apunta a la controversia por las joyas de Zapatero y a la tardanza inusual y difícilmente explicable de la Agencia Tributaria en personarse en el caso, hasta el punto de que ha tenido que ser instada por el juez a hacerlo y aún así ha arrastrado los pies. Varias fuentes internas consultadas coinciden en que la decisión técnica de personarse estaba tomada e imputan el retraso en hacerlo a cuestiones ajenas a la Agencia. En una muy recordada comparecencia pública de abril de 2024 la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, cuya salida inminente se vio forzada a oficializar el Ministerio de Hacienda tras una información publicada el miércoles por ABC, tildó de «experimento» la propuesta del entonces presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, de que Cataluña gestionara, liquidara e ingresara el 100% de los impuestos pagados en Cataluña. Solo cuatro meses después, el Ministerio de Hacienda hizo suyo un acuerdo alcanzado entre el PSC y ERC para la investidura de Salvador Illa que se comprometía a desarrollar legalmente esa misma fórmula. La directora general de la Agencia Tributaria jamás volvió a pronunciarse en público sobre el asunto en esos términos. Varias fuentes internas no oficiales del organismo coincidían ayer en que lo hizo porque fue instada a ello desde el ministerio.ABC habló durante el día de ayer con representantes sindicales, de organizaciones profesionales, ex altos cargos y funcionarios con décadas de experiencia en la organización. Todos ellos conocedores del día a día de la Agencia Tributaria y con una relación asidua con la directora general saliente. Y todos apuntan a un proceso de deslegitimación de su autoridad casi desde el inicio del mandato, con hasta media docena de episodios de desautorizaciones significativas, que han llevado a a la institución a una situación que según algunas de las fuentes consultadas no se había vivido jamás. «Los últimos meses esto ha sido un polvorín», asegura el portavoz de uno de los sindicatos más representativos.Una sucesión de episodiosEl silencio impuesto respecto a la negociación entre Hacienda y la Generalitat de Cataluña, en la que se ha llegado a poner sobre la mesa la posible cesión de parte del personal de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en Cataluña a la Generalitat, ha sido uno de los episodios más significativos en que el ministerio desautorizó a la directora de la Agencia, pero no el único, según apuntan las fuentes consultadas.Noticia relacionada general No No Crisis en la cúpula de la Agencia Tributaria: Hacienda releva a la directora general Bruno PérezSe recuerda el caso del informe exculpatorio sobre la situación fiscal del hermano del presidente del Gobierno que la Agencia Tributaria remitió en primera instancia al juzgado sin firmar, en una anomalía evidente que se interpretó por el personal del organismo como una señal de rebeldía hacia un encargo impropio, que se corregió posteriormente con otra anomalía, al ser firmado por tres cargos de la cúpula de la Agencia en ExtremaduraOtro episodio se dio con la polémica de la filtración de datos fiscales protegidos de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, que puso en el disparadero a la Agencia Tributaria y que incluso llevó a la asociación de Inspectores de Hacienda a exigir explicaciones formales. El Ministerio de Hacienda se limitó a defender que la ministra María Jesús Montero no había revelado información protegida y tuvo que ser la propia asociación de inspectores la que negara taxativamente la filtración, que luego se demostró que había salido de la Fiscalía General del Estado, ante otro silencio incómodo de la Agencia.Hacienda no solo ha doblado el pulso de la directora de la supuestamente independiente Agencia Tributaria en guerras políticas, también en asuntos de gestión interna como el des bloqueo de la carrera profesional o la oferta pública de empleo, donde las peticiones de la Dirección de la Agencia han sido rechazadas, según revelan fuentes sindicales.El episodio más reciente apunta a la controversia por las joyas de Zapatero y a la tardanza inusual y difícilmente explicable de la Agencia Tributaria en personarse en el caso, hasta el punto de que ha tenido que ser instada por el juez a hacerlo y aún así ha arrastrado los pies. Varias fuentes internas consultadas coinciden en que la decisión técnica de personarse estaba tomada e imputan el retraso en hacerlo a cuestiones ajenas a la Agencia.  

En una muy recordada comparecencia pública de abril de 2024 la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, cuya salida inminente se vio forzada a oficializar el Ministerio de Hacienda tras una información publicada el miércoles por ABC, tildó de «experimento» la … propuesta del entonces presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, de que Cataluña gestionara, liquidara e ingresara el 100% de los impuestos pagados en Cataluña. Solo cuatro meses después, el Ministerio de Hacienda hizo suyo un acuerdo alcanzado entre el PSC y ERC para la investidura de Salvador Illa que se comprometía a desarrollar legalmente esa misma fórmula. La directora general de la Agencia Tributaria jamás volvió a pronunciarse en público sobre el asunto en esos términos. Varias fuentes internas no oficiales del organismo coincidían ayer en que lo hizo porque fue instada a ello desde el ministerio.

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