El principio del verano siempre trae buenas noticias para los inversores, ya sean pequeños o grandes. Las principales compañías españolas suelen pagar en esta época del año parte de su remuneración a los accionistas, los dividendos. De esta paga extra no se queda fuera el Estado, que desde hace tiempo participa en el capital de diversas empresas del Ibex 35.Por ello, a través de la SEPI, que es el vehículo financiero por el que los diferentes gobiernos entran y salen del capital de las empresas – y que no vive su mejor momento en cuanto a reputación –, el Estado español ingresará durante estas semanas unos 170 millones de euros por concepto de dividendo.Las participaciones que tiene el Estado en las compañías del Ibex 35, en principio, atiende a razones estratégicas. Por ejemplo, a través de la SEPI la administración pública está presente en los dos principales gestores energéticos. Por un lado tiene el 20% del capital de Redeia, la empresa matriz de Red Eléctrica. Una situación que le sitúa como máximo accionista de la compañía que este 1 de julio, gracias a un dividendo de 0,60 céntimos por acción, dejará una caja de 64,9 millones de euros al Estado.Noticia relacionada general No No BBVA reduce al 1,96% su participación en Telefónica y deja de ser accionista significativo María Jesús PérezEsta participación, una de las más polémicas debido a la situación que rodea a Red Eléctrica con respecto al apagón de abril de 2025 , la comparte junto a BlackRock (5%) y Amancio Ortega (5%) como principales socios.La otra gran inversión energética está en Enagás, donde la SEPI tiene el 5% del capital, y este mismo jueves recibió 7,8 millones de remuneración. La curiosidad es que los otros dos accionistas de referencia del transportista del gas español son los mismos que en Red Eléctrica. Esto se explica porque son empresas con gran fiabilidad a la hora de otorgar dividendos por tener unos ingresos fijos regulados que permiten ejecutar planes estratégicos muy estables.Para el Estado, por su parte, estas participaciones son esenciales a nivel estratégico por el diseño de las redes de gas y electricidad, que al final recaen en los ministerios energéticos (sea cual sea el nombre), que son los que desarrollan las políticas energéticas.Piezas claveEl gran montante llega desde Telefónica . El Estado entró en el accionariado de la compañía para contrarrestar la llegada de STC . Lo hizo con un 10% que ahora deja en caja 85 millones de euros. Pero la situación ha cambiado en el operador de telefonía. En su último plan estratégico anunció que el dividendo de 2025 será de 30 céntimos por acción, pagadero en diciembre del año pasado, y este junio –el que recibe ahora–, a razón de 15 céntimos en cada momento; para 2026, la empresa ha comunicado que se quedarán únicamente en un pago de 15 céntimos, pagadero en junio de 2027. No parece muy probable que el Estado varíe su posición en las empresas del Ibex en los próximos mesesLa remuneración a futuro, asumiendo que el Estado mantenga esa posición del 10%, queda por definir ya que «el objetivo de remuneración para 2027 y 2028 se basará en un rango del 40-60% del flujo de caja libre.Por último, la SEPI es el máximo accionista de Indra , con una participación del 28%, y que recibe una retribución de 13,3 millones. La compañía de defensa se ha convertido en un pilar esencial. De hecho, en los últimos años se ha aumentado la participación hasta el punto de quedarse cerca de tener que lanzar una opa por el total de la compañía.Sobre las participaciones del Estado en las empresas del Ibex 35 está por ver la decisión que tomará el próximo Gobierno si, finalmente, las encuestas van encaminadas y se produce un cambio de Ejecutivo. Parece poco probable que en Redeia y Enagás haya ningún tipo de cambio, y asumiendo la relevancia de la defensa y las telecomunicaciones, tampoco se esperan cambios. El principio del verano siempre trae buenas noticias para los inversores, ya sean pequeños o grandes. Las principales compañías españolas suelen pagar en esta época del año parte de su remuneración a los accionistas, los dividendos. De esta paga extra no se queda fuera el Estado, que desde hace tiempo participa en el capital de diversas empresas del Ibex 35.Por ello, a través de la SEPI, que es el vehículo financiero por el que los diferentes gobiernos entran y salen del capital de las empresas – y que no vive su mejor momento en cuanto a reputación –, el Estado español ingresará durante estas semanas unos 170 millones de euros por concepto de dividendo.Las participaciones que tiene el Estado en las compañías del Ibex 35, en principio, atiende a razones estratégicas. Por ejemplo, a través de la SEPI la administración pública está presente en los dos principales gestores energéticos. Por un lado tiene el 20% del capital de Redeia, la empresa matriz de Red Eléctrica. Una situación que le sitúa como máximo accionista de la compañía que este 1 de julio, gracias a un dividendo de 0,60 céntimos por acción, dejará una caja de 64,9 millones de euros al Estado.Noticia relacionada general No No BBVA reduce al 1,96% su participación en Telefónica y deja de ser accionista significativo María Jesús PérezEsta participación, una de las más polémicas debido a la situación que rodea a Red Eléctrica con respecto al apagón de abril de 2025 , la comparte junto a BlackRock (5%) y Amancio Ortega (5%) como principales socios.La otra gran inversión energética está en Enagás, donde la SEPI tiene el 5% del capital, y este mismo jueves recibió 7,8 millones de remuneración. La curiosidad es que los otros dos accionistas de referencia del transportista del gas español son los mismos que en Red Eléctrica. Esto se explica porque son empresas con gran fiabilidad a la hora de otorgar dividendos por tener unos ingresos fijos regulados que permiten ejecutar planes estratégicos muy estables.Para el Estado, por su parte, estas participaciones son esenciales a nivel estratégico por el diseño de las redes de gas y electricidad, que al final recaen en los ministerios energéticos (sea cual sea el nombre), que son los que desarrollan las políticas energéticas.Piezas claveEl gran montante llega desde Telefónica . El Estado entró en el accionariado de la compañía para contrarrestar la llegada de STC . Lo hizo con un 10% que ahora deja en caja 85 millones de euros. Pero la situación ha cambiado en el operador de telefonía. En su último plan estratégico anunció que el dividendo de 2025 será de 30 céntimos por acción, pagadero en diciembre del año pasado, y este junio –el que recibe ahora–, a razón de 15 céntimos en cada momento; para 2026, la empresa ha comunicado que se quedarán únicamente en un pago de 15 céntimos, pagadero en junio de 2027. No parece muy probable que el Estado varíe su posición en las empresas del Ibex en los próximos mesesLa remuneración a futuro, asumiendo que el Estado mantenga esa posición del 10%, queda por definir ya que «el objetivo de remuneración para 2027 y 2028 se basará en un rango del 40-60% del flujo de caja libre.Por último, la SEPI es el máximo accionista de Indra , con una participación del 28%, y que recibe una retribución de 13,3 millones. La compañía de defensa se ha convertido en un pilar esencial. De hecho, en los últimos años se ha aumentado la participación hasta el punto de quedarse cerca de tener que lanzar una opa por el total de la compañía.Sobre las participaciones del Estado en las empresas del Ibex 35 está por ver la decisión que tomará el próximo Gobierno si, finalmente, las encuestas van encaminadas y se produce un cambio de Ejecutivo. Parece poco probable que en Redeia y Enagás haya ningún tipo de cambio, y asumiendo la relevancia de la defensa y las telecomunicaciones, tampoco se esperan cambios.
El principio del verano siempre trae buenas noticias para los inversores, ya sean pequeños o grandes. Las principales compañías españolas suelen pagar en esta época del año parte de su remuneración a los accionistas, los dividendos. De esta paga extra no se queda fuera el … Estado, que desde hace tiempo participa en el capital de diversas empresas del Ibex 35.
Por ello, a través de la SEPI, que es el vehículo financiero por el que los diferentes gobiernos entran y salen del capital de las empresas –y que no vive su mejor momento en cuanto a reputación–, el Estado español ingresará durante estas semanas unos 170 millones de euros por concepto de dividendo.
Las participaciones que tiene el Estado en las compañías del Ibex 35, en principio, atiende a razones estratégicas. Por ejemplo, a través de la SEPI la administración pública está presente en los dos principales gestores energéticos. Por un lado tiene el 20% del capital de Redeia, la empresa matriz de Red Eléctrica. Una situación que le sitúa como máximo accionista de la compañía que este 1 de julio, gracias a un dividendo de 0,60 céntimos por acción, dejará una caja de 64,9 millones de euros al Estado.
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Esta participación, una de las más polémicas debido a la situación que rodea a Red Eléctrica con respecto al apagón de abril de 2025, la comparte junto a BlackRock (5%) y Amancio Ortega (5%) como principales socios.
La otra gran inversión energética está en Enagás, donde la SEPI tiene el 5% del capital, y este mismo jueves recibió 7,8 millones de remuneración. La curiosidad es que los otros dos accionistas de referencia del transportista del gas español son los mismos que en Red Eléctrica. Esto se explica porque son empresas con gran fiabilidad a la hora de otorgar dividendos por tener unos ingresos fijos regulados que permiten ejecutar planes estratégicos muy estables.
Para el Estado, por su parte, estas participaciones son esenciales a nivel estratégico por el diseño de las redes de gas y electricidad, que al final recaen en los ministerios energéticos (sea cual sea el nombre), que son los que desarrollan las políticas energéticas.
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El gran montante llega desde Telefónica. El Estado entró en el accionariado de la compañía para contrarrestar la llegada de STC. Lo hizo con un 10% que ahora deja en caja 85 millones de euros.
Pero la situación ha cambiado en el operador de telefonía. En su último plan estratégico anunció que el dividendo de 2025 será de 30 céntimos por acción, pagadero en diciembre del año pasado, y este junio –el que recibe ahora–, a razón de 15 céntimos en cada momento; para 2026, la empresa ha comunicado que se quedarán únicamente en un pago de 15 céntimos, pagadero en junio de 2027.
No parece muy probable que el Estado varíe su posición en las empresas del Ibex en los próximos meses
La remuneración a futuro, asumiendo que el Estado mantenga esa posición del 10%, queda por definir ya que «el objetivo de remuneración para 2027 y 2028 se basará en un rango del 40-60% del flujo de caja libre.
Por último, la SEPI es el máximo accionista de Indra, con una participación del 28%, y que recibe una retribución de 13,3 millones. La compañía de defensa se ha convertido en un pilar esencial. De hecho, en los últimos años se ha aumentado la participación hasta el punto de quedarse cerca de tener que lanzar una opa por el total de la compañía.
Sobre las participaciones del Estado en las empresas del Ibex 35 está por ver la decisión que tomará el próximo Gobierno si, finalmente, las encuestas van encaminadas y se produce un cambio de Ejecutivo. Parece poco probable que en Redeia y Enagás haya ningún tipo de cambio, y asumiendo la relevancia de la defensa y las telecomunicaciones, tampoco se esperan cambios.
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