Kast llega a los seis meses de presidencia en Chile sin la velocidad de crucero que anunciaba

La presidencia del derechista José Antonio Kast en Chile cumplirá seis meses a comienzos de septiembre sin haber alcanzado la velocidad de crucero que él mismo anunciaba y que el contundente resultado electoral del 58,1% de los votos frente al 41,8% de la candidata de izquierda, la comunista Jeannette Jara, parecía garantizar.Kast ha mostrado cierta vulnerabilidad en su política de nombramientos, con la marcha ya de dos ministros, y se está atascando en la reforma legislativa sobre seguridad ciudadana que tenía que ser la estrella de su presidencia. Los sondeos muestran una aprobación presidencial del 28,9%, por debajo de sus antecesores en el arranque de sus mandatos.El Gobierno de Kast introdujo en el Senado el pasado 17 de agosto una reforma constitucional para sacar adelante su Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo, la cual contempla ocho modificaciones constitucionales. La más polémica de todas es la relativa al estado de excepción, que Kast quiere poder extender hasta 240 días sin intervención del Congreso . La limitación de libertades por tan largo tiempo, sin supervisión del Poder Legislativo, ha provocado críticas entre los partidos que, además del Partido Republicano dirigido por Kast, dan apoyo al Gobierno. Dirigentes de la Unión Demócrata Independiente y de Renovación Nacional han mostrado sus dudas; también se han expresado desde el Partido Nacional Libertario, que aunque no forma parte del bloque oficialista tampoco está integrado en la oposición.El propio Gobierno ha dado señales equívocas. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, han llegado a proponer, ante las dificultades que encontraban en el Legislativo, que la reforma se sometiera a plebiscito, algo que el presidente rechazó.Los últimos días, Kast ha comenzado a sugerir que lo remitido al Senado no es más que un documento de partida sobre el que los partidos deberán alcanzar el mayor consenso posible para su aprobación. Para ello, ha admitido quitar a la tramitación el carácter de suma urgencia que se le había atribuido .Prioridades de Kast La propuesta legislativa parece menos madurada en el seno del Gobierno de lo que cabría pensar teniendo en cuenta que la seguridad fue una de las principales cartas jugadas por Kast en las elecciones de finales de 2025, en cuya primera vuelta se impuso a la candidatura de la derecha tradicional en parte por sus promesas de mano dura . Kast tomó posesión de la presidencia el 11 de marzo, insistiendo de nuevo en esa cuestión. Sin embargo, la entonces ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, no cumplió el plazo previsto para presentar su plan ante el Congreso. En mayo fue sustituida por Martín Arrau, quien debió acelerar la tramitación.Además de Steinert, Kast también cambió entonces a la ministra al frente de la Secretaría General del Gobierno, Mara Sedini, cuyo cargo acumuló el titular de Interior. En estos seis meses, se han cambiado a cinco subsecretarios –uno de ellos víctima del test de drogas impuesto a todos los altos funcionarios– y 32 secretarios regionales ministeriales que inicialmente formaban parte del organigrama ideado por Kast.La prioridad en este comienzo de mandato también ha estado en el campo económico. El Gobierno ha logrado la aprobación de la Ley de Reconstrucción Nacional, que reduce el impuesto de sociedades del 27% al 23% y flexibiliza el cómputo de la jornada de 40 horas semanales. Se trata de medidas que pueden tener un efecto positivo en los niveles de producción y productividad, pero que no gozan de popularidad, lo que ha contribuido a la baja nota obtenida por el Gobierno.Demonizado como ultra, Kast está demostrando más moderación y prudencia de la que la propaganda contraria le atribuía.La última encuesta de Pulso Ciudadana marca un rechazo de la actuación del Ejecutivo del 56,6% y una aprobación del 28,9%; el 49,5% cree que el país está peor que hace un año. En cuanto a la controversia en torno al nuevo plan de seguridad, el 58% de los chilenos se pronuncia contra la propuesta de estado de excepción, según el instituto Cadem. Ha habido aceptación, en cambio, de la propuesta de rebajar a los 17 años la edad para el ingreso en el cuerpo de Carabineros.El hecho de tomarse más tiempo para intentar materializar las promesas que le llevaron al Gobierno no tendría por qué afectar negativamente al Gobierno. Demonizado como ultra, Kast está demostrando más moderación y prudencia de la que la propaganda contraria le atribuía. La presidencia del derechista José Antonio Kast en Chile cumplirá seis meses a comienzos de septiembre sin haber alcanzado la velocidad de crucero que él mismo anunciaba y que el contundente resultado electoral del 58,1% de los votos frente al 41,8% de la candidata de izquierda, la comunista Jeannette Jara, parecía garantizar.Kast ha mostrado cierta vulnerabilidad en su política de nombramientos, con la marcha ya de dos ministros, y se está atascando en la reforma legislativa sobre seguridad ciudadana que tenía que ser la estrella de su presidencia. Los sondeos muestran una aprobación presidencial del 28,9%, por debajo de sus antecesores en el arranque de sus mandatos.El Gobierno de Kast introdujo en el Senado el pasado 17 de agosto una reforma constitucional para sacar adelante su Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo, la cual contempla ocho modificaciones constitucionales. La más polémica de todas es la relativa al estado de excepción, que Kast quiere poder extender hasta 240 días sin intervención del Congreso . La limitación de libertades por tan largo tiempo, sin supervisión del Poder Legislativo, ha provocado críticas entre los partidos que, además del Partido Republicano dirigido por Kast, dan apoyo al Gobierno. Dirigentes de la Unión Demócrata Independiente y de Renovación Nacional han mostrado sus dudas; también se han expresado desde el Partido Nacional Libertario, que aunque no forma parte del bloque oficialista tampoco está integrado en la oposición.El propio Gobierno ha dado señales equívocas. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, han llegado a proponer, ante las dificultades que encontraban en el Legislativo, que la reforma se sometiera a plebiscito, algo que el presidente rechazó.Los últimos días, Kast ha comenzado a sugerir que lo remitido al Senado no es más que un documento de partida sobre el que los partidos deberán alcanzar el mayor consenso posible para su aprobación. Para ello, ha admitido quitar a la tramitación el carácter de suma urgencia que se le había atribuido .Prioridades de Kast La propuesta legislativa parece menos madurada en el seno del Gobierno de lo que cabría pensar teniendo en cuenta que la seguridad fue una de las principales cartas jugadas por Kast en las elecciones de finales de 2025, en cuya primera vuelta se impuso a la candidatura de la derecha tradicional en parte por sus promesas de mano dura . Kast tomó posesión de la presidencia el 11 de marzo, insistiendo de nuevo en esa cuestión. Sin embargo, la entonces ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, no cumplió el plazo previsto para presentar su plan ante el Congreso. En mayo fue sustituida por Martín Arrau, quien debió acelerar la tramitación.Además de Steinert, Kast también cambió entonces a la ministra al frente de la Secretaría General del Gobierno, Mara Sedini, cuyo cargo acumuló el titular de Interior. En estos seis meses, se han cambiado a cinco subsecretarios –uno de ellos víctima del test de drogas impuesto a todos los altos funcionarios– y 32 secretarios regionales ministeriales que inicialmente formaban parte del organigrama ideado por Kast.La prioridad en este comienzo de mandato también ha estado en el campo económico. El Gobierno ha logrado la aprobación de la Ley de Reconstrucción Nacional, que reduce el impuesto de sociedades del 27% al 23% y flexibiliza el cómputo de la jornada de 40 horas semanales. Se trata de medidas que pueden tener un efecto positivo en los niveles de producción y productividad, pero que no gozan de popularidad, lo que ha contribuido a la baja nota obtenida por el Gobierno.Demonizado como ultra, Kast está demostrando más moderación y prudencia de la que la propaganda contraria le atribuía.La última encuesta de Pulso Ciudadana marca un rechazo de la actuación del Ejecutivo del 56,6% y una aprobación del 28,9%; el 49,5% cree que el país está peor que hace un año. En cuanto a la controversia en torno al nuevo plan de seguridad, el 58% de los chilenos se pronuncia contra la propuesta de estado de excepción, según el instituto Cadem. Ha habido aceptación, en cambio, de la propuesta de rebajar a los 17 años la edad para el ingreso en el cuerpo de Carabineros.El hecho de tomarse más tiempo para intentar materializar las promesas que le llevaron al Gobierno no tendría por qué afectar negativamente al Gobierno. Demonizado como ultra, Kast está demostrando más moderación y prudencia de la que la propaganda contraria le atribuía.  

La presidencia del derechista José Antonio Kast en Chile cumplirá seis meses a comienzos de septiembre sin haber alcanzado la velocidad de crucero que él mismo anunciaba y que el contundente resultado electoral del 58,1% de los votos frente al 41,8% de la … candidata de izquierda, la comunista Jeannette Jara, parecía garantizar.

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