La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha hecho público su último examen sobre el equilibrio presupuestario del sistema de pensiones, un documento muy esperado porque llega después de que el Gobierno chocara con la antigua dirección de este organismo tras pedirle que actualizara el informe de 2025, crítico con la salud de las cuentas, y porque es el primero que se lleva a cabo bajo la batuta de Inés Olóndriz, cuya elección como presidenta de la Airef fue muy criticada porque hasta hace unas semanas era alto cargo del Ministerio de Hacienda. Y a pesar de todo esto, el caso es que, en lo esencial, las conclusiones del último análisis sobre el gasto en pensiones no varían respecto a las que venía publicando el organismo cuando lo lideraba Cristina Herrero : el sistema cumple formalmente con la regla de gasto, pero no garantiza la sostenibilidad de las cuentas a largo plazo. Concretamente, en el horizonte 2022-2050, que es el período que mide la llamada ‘regla de gasto’, un mecanismo introducido en la legislación con la reforma del sistema en 2023, el dispendio en pensiones neto (incluyendo las últimas reformas tributarias aprobadas) se sitúa en el 13,0% del PIB, por debajo del umbral del 13,3% , que es el nivel a partir del cual el Ejecutivo tendría que subir las cotizaciones. Para llegar a ese 13%, el organismo presidido por Olóndriz no ha hecho más que estimar el impacto de las nuevas medidas de ingresos en el promedio de 2022-2050 y cotejarlo con el gasto previsto en el Informe de Envejecimiento de la Comisión Europea. Hechos estos cálculos, queda un resultado que de hecho supone una mejora de casi dos décimas respecto al último dato que publicó el organismo, extremo que se explica por la revisión al alza del impacto esperado de las nueva vías de ingresos; principalmente, el nuevo modelo de cotización de autónomos vinculado a los ingresos reales. Noticia relacionada general No No El auxilio del Estado a la Seguridad Social para pagar las pensiones supera los 500.000 millones José María CamareroSea como fuere, lo relevante no es que la Airef apruebe las cuentas, sino que insiste en que la sostenibilidad del sistema no está garantizada; dicho en otros términos, que «el cumplimiento formal de la regla de gasto de pensiones no implica que desaparezcan las tensiones sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas «, ha afirmado Olóndriz, antes de advertir que, en las actuales condiciones, para 2050 la deuda pública será del 123%.¿Cómo es posible que el Gobierno apruebe el test si los números no salen? La presidenta del órgano fiscalizador le ha dedicado buena parte de su exposición a este particular, que podría resumirse en una crítica de un modelo que se limita a comparar el gasto con el PIB en base a una definición de los ingresos que es «imprecisa». Lo que se echa en falta es un análisis que tome las transferencias que el Estado tiene que realizar año a año para asegurar el pago de las nóminas, y que «quita margen para otras políticas» , ha precisado Olóndriz. Además, la previsión de la Airef es que la satisfacción de las pensiones esperadas en los próximos años obligará a elevar las transferencias implícitas del resto de los Fondos de la Seguridad Social o de la Administración Central en 2,3 puntos, hasta alcanzar el 3,0% del PIB.Pide al Gobierno que modifique el sistema de cálculoNótese, y así lo ha precisado Olóndriz, que el marco español ni siquiera casa con el nuevo esquema fiscal europeo vigente desde 2024, que se ancla en la deuda pública -cosa que la regla de las pensiones no hace- y sitúa como variable clave de supervisión el gasto primario neto de medidas de ingresos (es decir, sin contar efectos derivados de la coyuntura económica), mientras que la regla de las pensiones se determina en nivel de PIB.A todas estas limitaciones, que impiden hacer un cálculo realista sobre la sostenibilidad de la Seguridad Social, hay que añadir el Informe de Envejecimiento de la Comisión Europea, pues la regla de gasto lo emplea para hacer sus estimaciones en su versión de 2024, que según Airef está desfasada ya que se desvía de las últimas estimaciones publicadas por Eurostat. De hecho, la Comisión Europea prevé publicar una nueva edición de este estudio para 2027. Con todo, el organismo ha propuesto al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que reforme los mecanismos que utiliza para calcular el equilibrio presupuestario del sistema, y que lo haga de forma que incorpore todas las transferencias reales. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha hecho público su último examen sobre el equilibrio presupuestario del sistema de pensiones, un documento muy esperado porque llega después de que el Gobierno chocara con la antigua dirección de este organismo tras pedirle que actualizara el informe de 2025, crítico con la salud de las cuentas, y porque es el primero que se lleva a cabo bajo la batuta de Inés Olóndriz, cuya elección como presidenta de la Airef fue muy criticada porque hasta hace unas semanas era alto cargo del Ministerio de Hacienda. Y a pesar de todo esto, el caso es que, en lo esencial, las conclusiones del último análisis sobre el gasto en pensiones no varían respecto a las que venía publicando el organismo cuando lo lideraba Cristina Herrero : el sistema cumple formalmente con la regla de gasto, pero no garantiza la sostenibilidad de las cuentas a largo plazo. Concretamente, en el horizonte 2022-2050, que es el período que mide la llamada ‘regla de gasto’, un mecanismo introducido en la legislación con la reforma del sistema en 2023, el dispendio en pensiones neto (incluyendo las últimas reformas tributarias aprobadas) se sitúa en el 13,0% del PIB, por debajo del umbral del 13,3% , que es el nivel a partir del cual el Ejecutivo tendría que subir las cotizaciones. Para llegar a ese 13%, el organismo presidido por Olóndriz no ha hecho más que estimar el impacto de las nuevas medidas de ingresos en el promedio de 2022-2050 y cotejarlo con el gasto previsto en el Informe de Envejecimiento de la Comisión Europea. Hechos estos cálculos, queda un resultado que de hecho supone una mejora de casi dos décimas respecto al último dato que publicó el organismo, extremo que se explica por la revisión al alza del impacto esperado de las nueva vías de ingresos; principalmente, el nuevo modelo de cotización de autónomos vinculado a los ingresos reales. Noticia relacionada general No No El auxilio del Estado a la Seguridad Social para pagar las pensiones supera los 500.000 millones José María CamareroSea como fuere, lo relevante no es que la Airef apruebe las cuentas, sino que insiste en que la sostenibilidad del sistema no está garantizada; dicho en otros términos, que «el cumplimiento formal de la regla de gasto de pensiones no implica que desaparezcan las tensiones sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas «, ha afirmado Olóndriz, antes de advertir que, en las actuales condiciones, para 2050 la deuda pública será del 123%.¿Cómo es posible que el Gobierno apruebe el test si los números no salen? La presidenta del órgano fiscalizador le ha dedicado buena parte de su exposición a este particular, que podría resumirse en una crítica de un modelo que se limita a comparar el gasto con el PIB en base a una definición de los ingresos que es «imprecisa». Lo que se echa en falta es un análisis que tome las transferencias que el Estado tiene que realizar año a año para asegurar el pago de las nóminas, y que «quita margen para otras políticas» , ha precisado Olóndriz. Además, la previsión de la Airef es que la satisfacción de las pensiones esperadas en los próximos años obligará a elevar las transferencias implícitas del resto de los Fondos de la Seguridad Social o de la Administración Central en 2,3 puntos, hasta alcanzar el 3,0% del PIB.Pide al Gobierno que modifique el sistema de cálculoNótese, y así lo ha precisado Olóndriz, que el marco español ni siquiera casa con el nuevo esquema fiscal europeo vigente desde 2024, que se ancla en la deuda pública -cosa que la regla de las pensiones no hace- y sitúa como variable clave de supervisión el gasto primario neto de medidas de ingresos (es decir, sin contar efectos derivados de la coyuntura económica), mientras que la regla de las pensiones se determina en nivel de PIB.A todas estas limitaciones, que impiden hacer un cálculo realista sobre la sostenibilidad de la Seguridad Social, hay que añadir el Informe de Envejecimiento de la Comisión Europea, pues la regla de gasto lo emplea para hacer sus estimaciones en su versión de 2024, que según Airef está desfasada ya que se desvía de las últimas estimaciones publicadas por Eurostat. De hecho, la Comisión Europea prevé publicar una nueva edición de este estudio para 2027. Con todo, el organismo ha propuesto al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que reforme los mecanismos que utiliza para calcular el equilibrio presupuestario del sistema, y que lo haga de forma que incorpore todas las transferencias reales.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha dado a conocer su nuevo informe sobre el sistema de pensiones, un documentomuy esperado porque llega después de que el Gobierno chocara con la antigua dirección de este organismo tras pedirle que actualizara el informe de 2025, … crítico con el equilibrio presupuestario, y porque es el primero que se publica bajo la batuta de Inés Olóndriz, cuya elección como presidenta fue muy criticada porque hasta hace unas semanas era alto cargo del Ministerio de Hacienda. Y sin embargo, en lo esencial las conclusiones de este examen no varían de las que venía publicando el organismo cuando lo lideraba Cristina Herrero: El sistema cumple formalmente con la regla de gasto, pero no garantiza la sostenibilidad de las cuentas a largo plazo.
Concretamente, en el horizonte 2022-2050 el gasto en pensiones neto de medidas de ingresos se sitúa en el 13% del PIB, tres décimas por debajo del umbral máximo establecido en el Real decreto de 2023. Este resultado supone una mejora de dos décimas con respecto a la anterior previsión, extremo que Olóndriz ha achacado a una mejor estimación del impacto de las últimas medidas tomadas para fortalecer los ingresos.
Sea como fuere, más relevante es el hecho de que el organismo público se ha reafirmado en que la regla no tiene relación directa con la sostenibilidad, que no está garantizada ya que para el conjunto de las AA.PP. anticipa una tendencia de incremento de la deuda hasta el 123% del PIB en 2050.
Para contextualizar las razones de la Airef, cabe recordar en qué consiste la regla de gasto, que no es más que la comparación del dispendio medio previsto en pensiones entre 2022 y 2050, descontado el impacto de las medidas de ingresos aprobadas para reforzar el sistema. Si el gasto neto resultante se sitúa por debajo del límite del 13,3%, la regla se cumple formalmente. Incluso, y como ya se ha avanzado, el informe refleja una clara mejoría en el nivel de cumplimiento, extremo que desde el organismo público achacan al incremento de los ingresos registrado en 2024 y 2025 gracias a medidas aplicadas por el Ejecutivo; con todo, las medidas de ingresos se revisan al alza y se sitúan en el 1,6% del PIB en promedio entre 2022 y 2050.
¿Como casa este aprobado sobre el papel con una deuda del 123%? Ahí está el problema, pues el organismo fiscalizador lleva tiempo advirtiendo de que la regla de gasto utiliza unas referencias que no guardan relación con la sostenibilidad; prueba de ello es que aprobar es compatible con un sensacional endeudamiento del Estado. Para financiar el sistema de la Seguridad Social, el organismo calcula que las transferencias del Estado y otros fondos de la S.S. deberán aumentar 2,3 puntos, hasta alcanzar el 3,0% del PIB.
La regla fiscal vigente, además, se desvía sustancialmente del nuevo marco fiscal europeo, que toma le deuda como un ancla a la hora de valorar el cumplimiento de la disciplina fiscal. Con todo, Olóndriz ha solicitado al Ministerio que dirige Elma Sainz una reforma de la regla de gasto para que «se integre en el marco europeo» y permita hacer previsiones más realistas.
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