A pesar de la polarización y el ruido político, el Parlament aún encuentra espacios para el acuerdo. Según un análisis de EL PAÍS, solo el 11% de las votaciones celebradas durante la legislatura ha obtenido el apoyo unánime de los ocho grupos parlamentarios. Esos consensos se concentran en iniciativas de apoyo al sector primario y en medidas para reforzar los servicios públicos. En cambio, los grandes debates sobre inmigración, fiscalidad o lengua no figuran entre las votaciones aprobadas por unanimidad.
El PSC resalta la firmeza del bloque de la investidura
El PSC ha relizado su análisis de su actividad parlamentaria en el que destaca que el Govern ha logrado aprobar el 98% de la agenda legislativa y que de sus 127 proposiciones en solitario ha conseguido que prosperaran el 87%. En las mociones, donde se marca la posición política, afirma haber alcanzado el consenso con el bloque de la investidura con un consenso superior al 60%. «Es un gobierno en minoría pero con una sólida mayoría parlamentaria», afirman en el partido. El estudio arroja que las mayores afinidades se dan en la izquierda: Comuns y ERC coinciden un 89,51% en la votación de las mociones; Comuns y la CUP, en un 88,61%% y ERC y la CUP, en un 86,53%. Los socialistas coinciden en con ERC en un 73,83% de los casos y con Junts, pese a su distancia en el Parlament, en un 68,46%. Pese al cordón sanitario alrededor de Aliança, Junts coincide con Aliana un 61% y los socialistas un 45,64%.
El 11% de las votaciones obtienen un apoyo total de la Cámara. La inmigración, la fiscalidad o la lengua quedan fuera de esos consensos
A pesar de la polarización y el ruido político, el Parlament aún encuentra espacios para el acuerdo. Según un análisis de EL PAÍS, solo el 11% de las votaciones celebradas durante la legislatura ha obtenido el apoyo unánime de los ocho grupos parlamentarios. Esos consensos se concentran en iniciativas de apoyo al sector primario y en medidas para reforzar los servicios públicos. En cambio, los grandes debates sobre inmigración, fiscalidad o lengua no figuran entre las votaciones aprobadas por unanimidad.
El análisis incluye cerca de 1.300 votaciones registradas en el pleno del Parlament hasta el mes de junio de la actual legislatura. De ellas, 138 salieron adelante con el respaldo de los ocho grupos con representación en la Cámara: PSC, Junts, ERC, PP, Vox, Comuns, CUP y Aliança Catalana. Buena parte de esos acuerdos se concentra en el sector primario. Las votaciones unánimes incluyen desde ayudas para paliar los efectos de los temporales, incentivos a las buenas prácticas agrícolas o el apoyo a la venta directa de productos agrarios hasta medidas para combatir enfermedades animales como la peste porcina africana, reforzar la gestión forestal o respaldar al sector pesquero.
El otro gran espacio de consenso aparece en el funcionamiento de los servicios públicos. Entre las votaciones aprobadas por unanimidad figuran iniciativas para reducir las listas de espera sanitarias, reforzar la salud mental y los servicios de dependencia, combatir el absentismo escolar, mejorar las condiciones laborales del profesorado, impulsar la digitalización de los centros educativos o reforzar la seguridad en las infraestructuras de transporte público. Los resultados ilustran que el consenso también tiene un patrón. No gira alrededor de grandes reformas ni de cambios legislativos de calado, sino de iniciativas de gestión: cuestiones técnicas con un impacto a corto plazo en ámbitos concretos.
En cambio, ese consenso desaparece cuando las iniciativas obligan a los grupos a definir posiciones sobre modelos de país o cuestiones identitarias. Es el caso de ámbitos como la inmigración, el autogobierno o la lengua catalana, por ejemplo, no existe ninguna votación que consiga un consenso de la Cámara. En global, en todo caso, los consensos apenas se consiguen en el 11% de las mociones presentadas. “Partiendo de la base de que el PSC gobierna en minoría, sería lógico pensar que fuera el primer interesado en buscar consensos. Pero la realidad es justamente la contraria”, critican desde el PP. “Basta con observar el nivel de conflictividad que mantiene con sectores como la enseñanza, la sanidad o el campo”, añaden las mismas fuentes. Desde ERC, en cambio, ponen el límite en la relación con la extrema derecha: “Con ellos no hay ningú camino por recorrer”.
ERC, partido puente
Si la unanimidad es una excepción, la capacidad para coincidir con el resto de grupos tampoco se reparte por igual. El análisis de las votaciones sitúa a los republicanos como la formación con mayor transversalidad parlamentaria de la legislatura. Los republicanos son el partido que más coincide en el sentido del voto con el conjunto de la Cámara, principalmente con Comuns (87%), CUP (86%), Junts (79%) y PSC (68%). “Es normal que coincidamos con Junts y la CUP por el eje nacional. Somos partidos independentistas y defendemos los intereses de Cataluña. Nosotros siempre estaremos al lado de las iniciativas que defiendan a la clase trabajadora y los intereses del país”, defienden desde filas republicanas.
Los republicanos desempeñan un papel singular durante la legislatura. Aunque forma parte del bloque independentista, también es un socio clave para la estabilidad del Govern de Illa y ha facilitado la aprobación de algunas de sus principales iniciativas. “Estamos por la política útil, no por los bloqueos de otros”, señala un diputado. A lo largo del curso, el bloque de investidura formado por socialistas, republicanos y comunes han coincidido en el 64,5% de las votaciones, un registro inferior al 67% que aseguró el PSC en un recuento propio. “Estamos contentos de regresar a un escenario en el que los debates se enmarcan en las políticas de izquierdas y de derechas. Lo hemos visto en diversas votaciones, donde los partidos progresistas apuestan por políticas sociales”, defendió entonces la portavoz socialista, Elena Díaz.
El PSC ha relizado su análisis de su actividad parlamentaria en el que destaca que el Govern ha logrado aprobar el 98% de la agenda legislativa y que de sus 127 proposiciones en solitario ha conseguido que prosperaran el 87%. En las mociones, donde se marca la posición política, afirma haber alcanzado el consenso con el bloque de la investidura con un consenso superior al 60%. «Es un gobierno en minoría pero con una sólida mayoría parlamentaria», afirman en el partido. El estudio arroja que las mayores afinidades se dan en la izquierda: Comuns y ERC coinciden un 89,51% en la votación de las mociones; Comuns y la CUP, en un 88,61%% y ERC y la CUP, en un 86,53%. Los socialistas coinciden en con ERC en un 73,83% de los casos y con Junts, pese a su distancia en el Parlament, en un 68,46%. Pese al cordón sanitario alrededor de Aliança, Junts coincide con Aliana un 61% y los socialistas un 45,64%.
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