Lituania descubre túneles por los que Bielorrusia envía a inmigrantes ilegales

Con las rutas terrestres fortificadas sobre la superficie , las autoridades bielorrusas han decidido seguir impulsando la inmigración clandestina bajo tierra, para dar continuidad al arma de guerra híbrida con la que desde hace años intentan desestabilizar a la vecina Lituania . Esta es al menos la interpretación que hace el Gobierno lituano de la red de túneles recién descubierta en la frontera.El servicio de guardias fronterizos de Lituania (VSAT) ha vuelto a sepultar al menos dos túneles sin terminar excavados desde Bielorrusia y que considera destinados a la inmigración irregular. El jefe del VSAT, Rustamas Liubajevas, advierte que estos hallazgos «están lejos de ser casos aislados», y señala que la táctica bielorrusa «ha cambiado hacia un uso cada vez mayor de túneles o cuevas».Los guardias fronterizos han identificado en las últimas semanas «decenas de lugares» donde «casi con toda seguridad se están cavando túneles». Liubajevas afirma que la tendencia se ha intensificado ahora, aunque los primeros túneles se abrieron el año pasado, y asegura que es poco probable que «Minsk esté a oscuras en este asunto».Liubajevas argumenta que la proximidad de los túneles a la frontera, junto con la necesidad de suministrar madera para los soportes estructurales, «hace poco plausible que los guardias fronterizos bielorrusos no estén al tanto o que no estén echando una mano activamente», aunque probablemente sean los propios migrantes quienes excavan. «Sin el apoyo de la guardia fronteriza de Bielorrusia, estas construcciones no serían posibles», insiste.«Debemos pensar que ahora nuestros guardias fronterizos necesitan reforzar sus defensas con sensores de vibración y equipos de detección de túneles, más comúnmente asociados a zonas de conflicto o corredores de tráfico de drogas», señala. Mientras tanto, el nuevo Gobierno de Vilna intenta llegar al fondo de su estrategia migratoria.Polonia ayuda a detectar pasadizosEl primer túnel fue descubierto cerca del pueblo de Piesciai, en el distrito de Varna, después de que las autoridades lituanas detectaran indicios de actividad subterránea y solicitaran apoyo a la unidad de la Guardia Fronteriza de Podlaskie, en Polonia. Los oficiales polacos utilizaron equipos especializados de detección de túneles para ayudar a localizar los pasadizos.«El túnel, de aproximadamente un metro de diámetro, se extendía unos cinco metros desde la frontera con Bielorrusia hasta Lituania. Seguía sin haber salida y los migrantes y otras personas no tenían todavía forma de cruzar», declaró en ese momento el Servicio Estatal de Guardia Fronteriza de Lituania.Un segundo túnel, de once metros de longitud, ha sido descubierto cerca de la aldea de Pertakas, en el distrito de Lazdijai. Los guardias fronterizos indicaron que los equipos técnicos habían detectado nuevamente vibraciones que sugerían la presencia de obras subterráneas y acudieron en este caso con sus propias fuerzas. Según un comunicado de la guardia fronteriza, cuando los agentes llegaron al lugar, unos 20 «extranjeros», descritos como hombres jóvenes vestidos de civil, huyeron de regreso a Bielorrusia. Este segundo paso fronterizo ilegal se estaba construyendo bajo una carretera de patrulla que se adentraba en territorio lituano, pero aún no había llegado a un punto de salida. Con las rutas terrestres fortificadas sobre la superficie , las autoridades bielorrusas han decidido seguir impulsando la inmigración clandestina bajo tierra, para dar continuidad al arma de guerra híbrida con la que desde hace años intentan desestabilizar a la vecina Lituania . Esta es al menos la interpretación que hace el Gobierno lituano de la red de túneles recién descubierta en la frontera.El servicio de guardias fronterizos de Lituania (VSAT) ha vuelto a sepultar al menos dos túneles sin terminar excavados desde Bielorrusia y que considera destinados a la inmigración irregular. El jefe del VSAT, Rustamas Liubajevas, advierte que estos hallazgos «están lejos de ser casos aislados», y señala que la táctica bielorrusa «ha cambiado hacia un uso cada vez mayor de túneles o cuevas».Los guardias fronterizos han identificado en las últimas semanas «decenas de lugares» donde «casi con toda seguridad se están cavando túneles». Liubajevas afirma que la tendencia se ha intensificado ahora, aunque los primeros túneles se abrieron el año pasado, y asegura que es poco probable que «Minsk esté a oscuras en este asunto».Liubajevas argumenta que la proximidad de los túneles a la frontera, junto con la necesidad de suministrar madera para los soportes estructurales, «hace poco plausible que los guardias fronterizos bielorrusos no estén al tanto o que no estén echando una mano activamente», aunque probablemente sean los propios migrantes quienes excavan. «Sin el apoyo de la guardia fronteriza de Bielorrusia, estas construcciones no serían posibles», insiste.«Debemos pensar que ahora nuestros guardias fronterizos necesitan reforzar sus defensas con sensores de vibración y equipos de detección de túneles, más comúnmente asociados a zonas de conflicto o corredores de tráfico de drogas», señala. Mientras tanto, el nuevo Gobierno de Vilna intenta llegar al fondo de su estrategia migratoria.Polonia ayuda a detectar pasadizosEl primer túnel fue descubierto cerca del pueblo de Piesciai, en el distrito de Varna, después de que las autoridades lituanas detectaran indicios de actividad subterránea y solicitaran apoyo a la unidad de la Guardia Fronteriza de Podlaskie, en Polonia. Los oficiales polacos utilizaron equipos especializados de detección de túneles para ayudar a localizar los pasadizos.«El túnel, de aproximadamente un metro de diámetro, se extendía unos cinco metros desde la frontera con Bielorrusia hasta Lituania. Seguía sin haber salida y los migrantes y otras personas no tenían todavía forma de cruzar», declaró en ese momento el Servicio Estatal de Guardia Fronteriza de Lituania.Un segundo túnel, de once metros de longitud, ha sido descubierto cerca de la aldea de Pertakas, en el distrito de Lazdijai. Los guardias fronterizos indicaron que los equipos técnicos habían detectado nuevamente vibraciones que sugerían la presencia de obras subterráneas y acudieron en este caso con sus propias fuerzas. Según un comunicado de la guardia fronteriza, cuando los agentes llegaron al lugar, unos 20 «extranjeros», descritos como hombres jóvenes vestidos de civil, huyeron de regreso a Bielorrusia. Este segundo paso fronterizo ilegal se estaba construyendo bajo una carretera de patrulla que se adentraba en territorio lituano, pero aún no había llegado a un punto de salida.  

Con las rutas terrestres fortificadas sobre la superficie, las autoridades bielorrusas han decidido seguir impulsando la inmigración clandestina bajo tierra, para dar continuidad al arma de guerra híbrida con la que desde hace años intentan desestabilizar a la vecina Lituania. Esta es … al menos la interpretación que hace el Gobierno lituano de la red de túneles recién descubierta en la frontera.

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