Los costes asociados al absentismo laboral en España alcanzan los 92.000 millones de euros, una cifra que supera en más de 20.000 millones el gasto anual destinado a educación pública y que sitúa este fenómeno entre los principales desafíos económicos y sociales del país , según el primer informe del Observatorio de Absentismo Laboral presentado este miércoles por Aecoc.Según informó la asociación, el absentismo ha dejado de ser un problema coyuntural para convertirse en un problema estructural que compromete la competitividad empresarial, la creación de empleo de calidad, la mejora de los salarios y la sostenibilidad del Estado del bienestar.El estudio, elaborado junto a Marlex y con la colaboración de Umivale Activa, concluye que la evolución de las ausencias laborales constituye ya una de las mayores partidas de coste para la economía española. El presidente de Aecoc, Ignacio González, aseguró que el observatorio nace «no para alimentar el ruido, no para señalar, sino para analizar con rigor, entender mejor el problema y contribuir a encontrar soluciones conjuntas».El informe revela que el 16,2% de los trabajadores concentra el 69,3% de las bajas laborales y el 62,6% de los días perdidos por incapacidad temporal.El estudio señala además que los procesos de incapacidad temporal superiores a un año crecieron un 95% entre 2018 y 2024. Aunque representan únicamente el 2,4% de las bajas finalizadas, concentran el 34,1% de los días de trabajo perdidos.Aecoc advirtió de que España registra el mayor crecimiento del absentismo por incapacidad temporal de la Unión Europea. Entre 2018 y 2024, las ausencias laborales por enfermedad aumentaron un 73% en España, frente al 16% de media en la UE, lo que supone un ritmo de crecimiento 4,6 veces superior al comunitario.Asimismo, los trabajadores españoles pierden una media de 4,9 semanas al año por enfermedad, la cifra más elevada entre los países de la OCDE y un 69% superior a la registrada en 2018.En los sectores vinculados a la cadena de valor del gran consumo, el absentismo por incapacidad temporal alcanzó el 7,56% en logística, el 7,15% en la industria alimentaria, el 6,48% en el transporte terrestre y el 6,15% en el comercio minorista, por encima de la media nacional del 5,94%.Jóvenes y listas de esperaEl informe identifica además un cambio en el perfil de los trabajadores que inician procesos de incapacidad temporal. Entre 2018 y 2024, la incidencia de las bajas entre los menores de 35 años aumentó un 152% , mientras que descendió un 27% entre los mayores de 55 años. Sin embargo, la duración media de las bajas de estos últimos alcanza los 82,2 días, frente a los 20,9 días de los trabajadores más jóvenes.Las empresas participantes en el estudio señalaron además las listas de espera sanitarias como uno de los principales factores que prolongan las bajas laborales, debido a las demoras en atención primaria, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas.Tres de cada cuatro compañías consultadas consideran además que la eficacia del actual marco regulatorio para gestionar y controlar el absentismo no justificado es baja o muy baja.El director general de Umivale Activa, Héctor Blasco , destacó que el aumento del absentismo se explica principalmente por la repetición de procesos en un grupo reducido de empleados, el incremento de las bajas de larga duración y el peso creciente de patologías vinculadas a problemas musculoesqueléticos y de salud mental. «Necesitamos entender mejor la repetición, intervenir antes de que los procesos se prolonguen y prestar especial atención a las patologías que concentran la mayor parte del crecimiento», afirmó.Colaboración público-privadaAnte esta situación, Aecoc propuso la creación de un espacio estable de colaboración entre administraciones públicas, mutuas, sindicatos y empresas para abordar el problema de forma coordinada.La organización planteó reforzar la atención sanitaria pública, reducir los tiempos de espera, mejorar los sistemas de información, ampliar progresivamente el papel de las mutuas en la gestión de las contingencias comunes y modernizar el marco regulatorio.Asimismo, defendió que las empresas deben reforzar sus programas de salud y bienestar, mejorar la prevención de riesgos, impulsar la adaptación de puestos de trabajo y fortalecer el papel de los mandos intermedios en la detección temprana de situaciones de riesgo.Aecoc concluyó que la reducción del absentismo evitable exige una respuesta basada en datos, coordinación institucional y corresponsabilidad entre todos los agentes implicados, al tiempo que insistió en que la protección de los trabajadores enfermos y la mejora de la gestión de las ausencias son objetivos compatibles. Los costes asociados al absentismo laboral en España alcanzan los 92.000 millones de euros, una cifra que supera en más de 20.000 millones el gasto anual destinado a educación pública y que sitúa este fenómeno entre los principales desafíos económicos y sociales del país , según el primer informe del Observatorio de Absentismo Laboral presentado este miércoles por Aecoc.Según informó la asociación, el absentismo ha dejado de ser un problema coyuntural para convertirse en un problema estructural que compromete la competitividad empresarial, la creación de empleo de calidad, la mejora de los salarios y la sostenibilidad del Estado del bienestar.El estudio, elaborado junto a Marlex y con la colaboración de Umivale Activa, concluye que la evolución de las ausencias laborales constituye ya una de las mayores partidas de coste para la economía española. El presidente de Aecoc, Ignacio González, aseguró que el observatorio nace «no para alimentar el ruido, no para señalar, sino para analizar con rigor, entender mejor el problema y contribuir a encontrar soluciones conjuntas».El informe revela que el 16,2% de los trabajadores concentra el 69,3% de las bajas laborales y el 62,6% de los días perdidos por incapacidad temporal.El estudio señala además que los procesos de incapacidad temporal superiores a un año crecieron un 95% entre 2018 y 2024. Aunque representan únicamente el 2,4% de las bajas finalizadas, concentran el 34,1% de los días de trabajo perdidos.Aecoc advirtió de que España registra el mayor crecimiento del absentismo por incapacidad temporal de la Unión Europea. Entre 2018 y 2024, las ausencias laborales por enfermedad aumentaron un 73% en España, frente al 16% de media en la UE, lo que supone un ritmo de crecimiento 4,6 veces superior al comunitario.Asimismo, los trabajadores españoles pierden una media de 4,9 semanas al año por enfermedad, la cifra más elevada entre los países de la OCDE y un 69% superior a la registrada en 2018.En los sectores vinculados a la cadena de valor del gran consumo, el absentismo por incapacidad temporal alcanzó el 7,56% en logística, el 7,15% en la industria alimentaria, el 6,48% en el transporte terrestre y el 6,15% en el comercio minorista, por encima de la media nacional del 5,94%.Jóvenes y listas de esperaEl informe identifica además un cambio en el perfil de los trabajadores que inician procesos de incapacidad temporal. Entre 2018 y 2024, la incidencia de las bajas entre los menores de 35 años aumentó un 152% , mientras que descendió un 27% entre los mayores de 55 años. Sin embargo, la duración media de las bajas de estos últimos alcanza los 82,2 días, frente a los 20,9 días de los trabajadores más jóvenes.Las empresas participantes en el estudio señalaron además las listas de espera sanitarias como uno de los principales factores que prolongan las bajas laborales, debido a las demoras en atención primaria, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas.Tres de cada cuatro compañías consultadas consideran además que la eficacia del actual marco regulatorio para gestionar y controlar el absentismo no justificado es baja o muy baja.El director general de Umivale Activa, Héctor Blasco , destacó que el aumento del absentismo se explica principalmente por la repetición de procesos en un grupo reducido de empleados, el incremento de las bajas de larga duración y el peso creciente de patologías vinculadas a problemas musculoesqueléticos y de salud mental. «Necesitamos entender mejor la repetición, intervenir antes de que los procesos se prolonguen y prestar especial atención a las patologías que concentran la mayor parte del crecimiento», afirmó.Colaboración público-privadaAnte esta situación, Aecoc propuso la creación de un espacio estable de colaboración entre administraciones públicas, mutuas, sindicatos y empresas para abordar el problema de forma coordinada.La organización planteó reforzar la atención sanitaria pública, reducir los tiempos de espera, mejorar los sistemas de información, ampliar progresivamente el papel de las mutuas en la gestión de las contingencias comunes y modernizar el marco regulatorio.Asimismo, defendió que las empresas deben reforzar sus programas de salud y bienestar, mejorar la prevención de riesgos, impulsar la adaptación de puestos de trabajo y fortalecer el papel de los mandos intermedios en la detección temprana de situaciones de riesgo.Aecoc concluyó que la reducción del absentismo evitable exige una respuesta basada en datos, coordinación institucional y corresponsabilidad entre todos los agentes implicados, al tiempo que insistió en que la protección de los trabajadores enfermos y la mejora de la gestión de las ausencias son objetivos compatibles.
Los costes asociados al absentismo laboral en España alcanzan los 92.000 millones de euros, una cifra que supera en más de 20.000 millones el gasto anual destinado a educación pública y que sitúa este fenómeno entre los principales desafíos económicos y sociales del país … , según el primer informe del Observatorio de Absentismo Laboral presentado este miércoles por Aecoc.
Según informó la asociación, el absentismo ha dejado de ser un problema coyuntural para convertirse en un problema estructural que compromete la competitividad empresarial, la creación de empleo de calidad, la mejora de los salarios y la sostenibilidad del Estado del bienestar.
El estudio, elaborado junto a Marlex y con la colaboración de Umivale Activa, concluye que la evolución de las ausencias laborales constituye ya una de las mayores partidas de coste para la economía española. El presidente de Aecoc, Ignacio González, aseguró que el observatorio nace «no para alimentar el ruido, no para señalar, sino para analizar con rigor, entender mejor el problema y contribuir a encontrar soluciones conjuntas».
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El informe revela que el 16,2% de los trabajadores concentra el 69,3% de las bajas laborales y el 62,6% de los días perdidos por incapacidad temporal.
El estudio señala además que los procesos de incapacidad temporal superiores a un año crecieron un 95% entre 2018 y 2024. Aunque representan únicamente el 2,4% de las bajas finalizadas, concentran el 34,1% de los días de trabajo perdidos.
Aecoc advirtió de que España registra el mayor crecimiento del absentismo por incapacidad temporal de la Unión Europea. Entre 2018 y 2024, las ausencias laborales por enfermedad aumentaron un 73% en España, frente al 16% de media en la UE, lo que supone un ritmo de crecimiento 4,6 veces superior al comunitario.
Asimismo, los trabajadores españoles pierden una media de 4,9 semanas al año por enfermedad, la cifra más elevada entre los países de la OCDE y un 69% superior a la registrada en 2018.
En los sectores vinculados a la cadena de valor del gran consumo, el absentismo por incapacidad temporal alcanzó el 7,56% en logística, el 7,15% en la industria alimentaria, el 6,48% en el transporte terrestre y el 6,15% en el comercio minorista, por encima de la media nacional del 5,94%.
Jóvenes y listas de espera
El informe identifica además un cambio en el perfil de los trabajadores que inician procesos de incapacidad temporal. Entre 2018 y 2024, la incidencia de las bajas entre los menores de 35 años aumentó un 152%, mientras que descendió un 27% entre los mayores de 55 años. Sin embargo, la duración media de las bajas de estos últimos alcanza los 82,2 días, frente a los 20,9 días de los trabajadores más jóvenes.
Las empresas participantes en el estudio señalaron además las listas de espera sanitarias como uno de los principales factores que prolongan las bajas laborales, debido a las demoras en atención primaria, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas.
Tres de cada cuatro compañías consultadas consideran además que la eficacia del actual marco regulatorio para gestionar y controlar el absentismo no justificado es baja o muy baja.
El director general de Umivale Activa, Héctor Blasco, destacó que el aumento del absentismo se explica principalmente por la repetición de procesos en un grupo reducido de empleados, el incremento de las bajas de larga duración y el peso creciente de patologías vinculadas a problemas musculoesqueléticos y de salud mental. «Necesitamos entender mejor la repetición, intervenir antes de que los procesos se prolonguen y prestar especial atención a las patologías que concentran la mayor parte del crecimiento», afirmó.
Colaboración público-privada
Ante esta situación, Aecoc propuso la creación de un espacio estable de colaboración entre administraciones públicas, mutuas, sindicatos y empresas para abordar el problema de forma coordinada.
La organización planteó reforzar la atención sanitaria pública, reducir los tiempos de espera, mejorar los sistemas de información, ampliar progresivamente el papel de las mutuas en la gestión de las contingencias comunes y modernizar el marco regulatorio.
Asimismo, defendió que las empresas deben reforzar sus programas de salud y bienestar, mejorar la prevención de riesgos, impulsar la adaptación de puestos de trabajo y fortalecer el papel de los mandos intermedios en la detección temprana de situaciones de riesgo.
Aecoc concluyó que la reducción del absentismo evitable exige una respuesta basada en datos, coordinación institucional y corresponsabilidad entre todos los agentes implicados, al tiempo que insistió en que la protección de los trabajadores enfermos y la mejora de la gestión de las ausencias son objetivos compatibles.
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