La experta explica qué cambios pueden ayudar a reducir la temperatura en casa durante el verano y cuáles son las soluciones más eficaces.Más información: Matías, autónomo chileno en España: “Fue duro el inicio, sin documentación y sin encontrar un trabajo” La experta explica qué cambios pueden ayudar a reducir la temperatura en casa durante el verano y cuáles son las soluciones más eficaces.Más información: Matías, autónomo chileno en España: “Fue duro el inicio, sin documentación y sin encontrar un trabajo”
Las claves
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Las altas temperaturas del verano hacen que muchas personas busquen soluciones para mantener sus viviendas frescas sin disparar el consumo eléctrico.
Y es que más allá del aire acondicionado, existen soluciones sencillas y eficaces que pueden marcar la diferencia.
Para la arquitecta Silvia Yanguas, la clave está en aplicar medidas sencillas que ayuden a frenar la entrada de calor y mejorar el confort en el hogar.
Según explica la experta a EL ESPAÑOL, una vivienda debe ser capaz de proteger a quienes la habitan frente a las condiciones climáticas más extremas.
«Afrontar una ola de calor nos obliga a recordar que la arquitectura es, ante todo, un refugio térmico y emocional», asegura.
Por eso, cuando el calor aprieta, resulta fundamental reducir al máximo la radiación solar que entra por ventanas y cristaleras.
Por ello, explica que «un recurso muy efectivo es sustituir los textiles pesados por linos de trama abierta en tonos claros o, mejor aún, instalar por el exterior estores con tejidos técnicos tipo screen de baja apertura, capaces de reflejar gran parte de la radiación solar antes de que atraviese el acristalamiento y caliente el interior».
De este modo, se reduce la incidencia directa del sol durante los meses más cálidos, se mejora el confort térmico interior y se disminuye la necesidad de recurrir a sistemas de climatización.
Además, al permitir el paso de la luz natural filtrada, se mantiene una buena iluminación en las estancias sin generar un exceso de calor, contribuyendo así a una vivienda más eficiente y confortable.
No obstante, la experta explica que la naturaleza también puede convertirse en una gran aliada contra las altas temperaturas.
La arquitecta señala que colocar plantas de hoja ancha en terrazas, patios o cerca de las ventanas ayuda a generar sombra y refrescar el ambiente.
Especies como los ficus o los filodendros contribuyen a crear pequeños espacios más frescos gracias a la humedad que liberan y a la protección solar que ofrecen.
Sin embargo, para quien tiene la facilidad de mejorar todo esto desde el principio, al construir una vivienda nueva, Yanguas considera que el confort debe planificarse desde el inicio del proyecto.
«Si tenemos la oportunidad de diseñar una vivienda desde cero, el bienestar no se improvisa, se proyecta», detalla.
En este sentido, apuesta por estrategias bioclimáticas que permitan aprovechar mejor las condiciones naturales del entorno.
La orientación de la vivienda, la protección de las fachadas más expuestas al sol y el uso de materiales como la piedra, la cerámica o el hormigón son algunos de los recursos que ayudan a mantener una temperatura más estable.
Además, recomienda incorporar sistemas de ventilación cruzada y otras soluciones pasivas que favorezcan la circulación del aire sin necesidad de un gran gasto energético.
«Al final, se trata de combinar el conocimiento técnico con la sensibilidad hacia el lugar para crear arquitecturas que ofrezcan confort con el mínimo consumo energético», concluye la arquitecta.
El Español – Sociedad
