China cambia de aliados: ahora pretende estrechar lazos con España mientras busca depender menos de EEUU

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunirá con su homólogo chino, Xi Jinping, este mes de abril en un nuevo acercamiento entre ambos países.
Más información: Estados Unidos necesita trabajadores de la construcción: faltan 456.000 albañiles y pagan sueldos de hasta 75.000€ El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reunirá con su homólogo chino, Xi Jinping, este mes de abril en un nuevo acercamiento entre ambos países.
Más información: Estados Unidos necesita trabajadores de la construcción: faltan 456.000 albañiles y pagan sueldos de hasta 75.000€  

Las claves

nuevo
Generado con IA

China busca estrechar lazos con España en un contexto de distanciamiento con Estados Unidos, reforzando relaciones comerciales y políticas.

Pedro Sánchez visitará China entre el 11 y el 15 de abril para reunirse con Xi Jinping y altos cargos, impulsando la cooperación bilateral.

España es vista por Pekín como un socio estratégico en Europa y puerta de entrada a América Latina, destacando su posición geográfica y empresas.

China ha incluido a España como país prioritario en su plan ‘Exporta a China’, facilitando la entrada de productos españoles y promoviendo un comercio más equilibrado.

La geopolítica global vive un reajuste silencioso pero constante, y China ha decidido mover ficha.

En un contexto de creciente distanciamiento con Estados Unidos, Pekín está reforzando relaciones con otros socios estratégicos, entre ellos España.

La próxima visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a China (la cuarta en apenas cuatro años) no es un gesto aislado, sino un reflejo de una tendencia más profunda.

Pedro Sánchez se reunirá con Xi Jinping

Entre el 11 y el 15 de abril, Sánchez se reunirá con el presidente Xi Jinping y otros altos cargos del país asiático.

El objetivo oficial es fortalecer los lazos comerciales y políticos entre ambos países, pero el trasfondo apunta a algo más ambicioso: la voluntad de China de diversificar alianzas en un momento en que su relación con Estados Unidos atraviesa una etapa compleja.

Las tensiones entre Washington y Pekín se han intensificado en múltiples frentes.

En el ámbito comercial, la guerra arancelaria ha dejado huella. Aunque ambas potencias alcanzaron una tregua parcial, los aranceles siguen siendo elevados y el comercio bilateral se ha resentido.

Las exportaciones chinas a Estados Unidos han caído de forma notable, reduciendo el peso del mercado estadounidense en su economía exterior.

Al mismo tiempo, China ha redirigido sus exportaciones hacia otras regiones, incluida Europa.

La tecnología es otro campo de batalla clave. Estados Unidos ha impuesto restricciones al acceso de China a semiconductores avanzados, inteligencia artificial y equipos tecnológicos críticos.

Pekín ha respondido acelerando su apuesta por la autosuficiencia tecnológica, con inversiones masivas para reducir su dependencia de proveedores occidentales.

Este giro estratégico obliga a China a buscar nuevos socios con los que cooperar en sectores clave, y ahí es donde países como España ganan relevancia.

En este contexto, Pekín considera a España uno de sus mejores socios en Occidente: valora que Madrid no lidera campañas de sanciones ni adopta posiciones especialmente duras en cuestiones sensibles como Taiwán, y que mantiene una política exterior estable y poco politizada.

Además, China ve a España como un aliado dentro de la Unión Europea y una auténtica «puerta» de entrada tanto al mercado europeo como a América Latina, gracias a su posición geográfica y a la sólida presencia de empresas españolas en la región.

La relación económica respalda este acercamiento. China es ya el primer proveedor de bienes de España fuera de la Unión Europea y uno de sus principales socios comerciales globales, con un intercambio bilateral que ronda los 53.000 millones de euros.

Este volumen refleja no solo la intensidad de los flujos comerciales, sino también el margen de crecimiento que ambos países perciben en su cooperación.

Este jueves 9, el Ministerio chino de Comercio anunció un plan dentro de la iniciativa ‘Exporta a China’, que incluye a España como país prioritario para facilitar la entrada de productos extranjeros en su mercado.

El programa contempla más de 100 actividades presenciales y digitales destinadas a atraer empresas extranjeras y reforzar la coordinación comercial, con el objetivo de que los productos importados no solo ingresen, sino que se vendan con éxito.

Las autoridades chinas destacaron que algunas de estas actividades ya realizadas han generado compras por decenas de miles de millones de yuanes, con el objetivo de avanzar hacia un comercio más equilibrado.

Esta medida se produce en el marco de la visita de Pedro Sánchez, durante la cual se tratarán las relaciones económicas y la cooperación tecnológica entre ambos países.

Además, representa una oportunidad para reducir el déficit comercial español con China, que en 2025 alcanzó los 42.278 millones de euros, a pesar de que las exportaciones crecieron un 6,8 % hasta 7.971,6 millones.

En el terreno de la seguridad, la rivalidad entre China y EEUU también se ha intensificado. Las tensiones en torno a Taiwán y el refuerzo de alianzas militares estadounidenses en el Indo-Pacífico han llevado a China a adoptar una postura más firme.

Aunque ambas potencias insisten en la necesidad de evitar una ruptura total y está previsto un encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump en mayo, la realidad es que existe una competencia estructural que se extiende a la diplomacia global.

Por su parte, España busca consolidar oportunidades comerciales en la segunda economía del mundo, en sectores como la energía, la alimentación o las infraestructuras.

 El Español – Sociedad

Noticias Relacionadas