Lo normal durante el verano es que haya gran presencia de bichos e insectos como hormigas, avispas, moscas, arañas o mosquitos, entre otros . Aunque la mayoría no son peligrosos, sí pueden resultar muy molestos. Sin embargo, la presencia y picaduras de otros sí pueden supner cierto peligro, es algo que ocurre con las garrapatas especialmente. Este año, España registra un aumento notable de estos invertebrados.Se trata de un fenómeno que los expertos vinculan con cambio climático y con cambios en la fauna silvestre. Los inviernos más suaves y las temperaturas más altas reducen la mortalidad de estos parásitos y aceleran su ciclo vital. Esto, entre otras cosas, permite que las garrapatas se reproduzcan antes y estén activas más meses al año, incluso en zonas donde antes no había apenas presencia. A esto se suma la expansión de animales que las pueden portar como como jabalíes, ciervos y roedores, que bajan cada vez más a entornos urbanos y dejan garrapatas en la vegetación de parques y zonas verdes, aumentando el contacto con personas y mascotas como perros y gatos.El resultado es una presencia más temprana, intensa y más amplia de garrapatas en el país, conllevando esto también el aumento de posibilidad de recibir picaduras y de que transmitan infecciones que portan algunas especies de garrapatas, como la enfermedad de Lyme o la fiebre hemorrágica de Crimea‑Congo. Ejemplo de ello es que, en los últimos días, en Castilla-La Mancha se ha ha confirmado un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo , siendo el paciente un hombre de 46 años que ha sido trasladado a la Unidad de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. Así, salir al monte o al campo este verano puede acabar en un disgusto si tenemos la mala suerte de toparnos con estos insectos y que se queden aferrados a nuestra piel o pelo, pudiendo terminar en una picadura y, en el peor de los casos, en que nos transmitan alguna enfermedad. El médico David Callejo explica cómo quitar las garrapatas sin peligro y en qué casos nos debemos preocuparEs por ello que se vuelve crucial aprender a identificarlas y a quitar una garrapata correctamente, pues hacerlo de mala manera puede empeorar las consecuencias . Esto es lo que ha explicado el médico David Callejo en un vídeo compartido en sus redes sociales, en el que indica que hace poco atendió a una niña con una garrapata que llevaba varios días en la parte trasera de su cuello.«Su padre hizo muy bien en traerla o habría tenido problemas mucho mayores. Y es que a veces no solo vale con quitar la garrapata », comenzaba relatando el doctor, que procedía a explicar, no solo como se quitan, sino en qué casos no es suficiente con esta medida.Así da las instrucciones para quitar una garrapata correctamente: «Uno, coge unas pinzas, sujeta la garrapata lo más cerca de la piel que puedas y extráela con una presión constante. Nunca la quemes o la eches alcohol . Esto aumenta el riesgo de que la garrapata vomite y te contagie infecciones», acalaraba contra mitos o primeros impulsos que muchos pueden llevar a cabo por desconocimiento. «Y dos, después de quitar la garrapata, desinfecta y hazle una foto . Así podremos saber de qué género es».Puede ser necesario dar antibiótico si se dan estos casosEspecificando los casos en los que quitar la garrapata no es suficiente para estar fuera de peligro, el médico expone que es crucial saberlo para poder dar antibiótico si se dan estos criterios: «Uno, la garrapata es del género Ixodes. Dos, lleva más de 36 horas enganchada. Y tres, en la zona hay enfermedad de Lyme. En España la tenemos».Callejo advierte y aconseja que se debe observar la picadura durante un mes , incluso «aunque no cumplas estos tres criterios» y avisa de que si esta presenta una mancha negra, rojiza en forma de diana o tenemos fiebre o nos encontramos mal, debemos ir inmediátamente al médico.«Esta niña estuvo de campamento en el monte, pero ya había vuelto hace casi una semana. Estaba en mal sitio y los padres no le vieron la garrapata. Probablemente llevaba varios días allí y encima era del género Ixodes. Así que le dimos antibiótico para evitar males mayores » termina explicando el médico sobre el caso práctico que tuvo que atender. Lo normal durante el verano es que haya gran presencia de bichos e insectos como hormigas, avispas, moscas, arañas o mosquitos, entre otros . Aunque la mayoría no son peligrosos, sí pueden resultar muy molestos. Sin embargo, la presencia y picaduras de otros sí pueden supner cierto peligro, es algo que ocurre con las garrapatas especialmente. Este año, España registra un aumento notable de estos invertebrados.Se trata de un fenómeno que los expertos vinculan con cambio climático y con cambios en la fauna silvestre. Los inviernos más suaves y las temperaturas más altas reducen la mortalidad de estos parásitos y aceleran su ciclo vital. Esto, entre otras cosas, permite que las garrapatas se reproduzcan antes y estén activas más meses al año, incluso en zonas donde antes no había apenas presencia. A esto se suma la expansión de animales que las pueden portar como como jabalíes, ciervos y roedores, que bajan cada vez más a entornos urbanos y dejan garrapatas en la vegetación de parques y zonas verdes, aumentando el contacto con personas y mascotas como perros y gatos.El resultado es una presencia más temprana, intensa y más amplia de garrapatas en el país, conllevando esto también el aumento de posibilidad de recibir picaduras y de que transmitan infecciones que portan algunas especies de garrapatas, como la enfermedad de Lyme o la fiebre hemorrágica de Crimea‑Congo. Ejemplo de ello es que, en los últimos días, en Castilla-La Mancha se ha ha confirmado un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo , siendo el paciente un hombre de 46 años que ha sido trasladado a la Unidad de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. Así, salir al monte o al campo este verano puede acabar en un disgusto si tenemos la mala suerte de toparnos con estos insectos y que se queden aferrados a nuestra piel o pelo, pudiendo terminar en una picadura y, en el peor de los casos, en que nos transmitan alguna enfermedad. El médico David Callejo explica cómo quitar las garrapatas sin peligro y en qué casos nos debemos preocuparEs por ello que se vuelve crucial aprender a identificarlas y a quitar una garrapata correctamente, pues hacerlo de mala manera puede empeorar las consecuencias . Esto es lo que ha explicado el médico David Callejo en un vídeo compartido en sus redes sociales, en el que indica que hace poco atendió a una niña con una garrapata que llevaba varios días en la parte trasera de su cuello.«Su padre hizo muy bien en traerla o habría tenido problemas mucho mayores. Y es que a veces no solo vale con quitar la garrapata », comenzaba relatando el doctor, que procedía a explicar, no solo como se quitan, sino en qué casos no es suficiente con esta medida.Así da las instrucciones para quitar una garrapata correctamente: «Uno, coge unas pinzas, sujeta la garrapata lo más cerca de la piel que puedas y extráela con una presión constante. Nunca la quemes o la eches alcohol . Esto aumenta el riesgo de que la garrapata vomite y te contagie infecciones», acalaraba contra mitos o primeros impulsos que muchos pueden llevar a cabo por desconocimiento. «Y dos, después de quitar la garrapata, desinfecta y hazle una foto . Así podremos saber de qué género es».Puede ser necesario dar antibiótico si se dan estos casosEspecificando los casos en los que quitar la garrapata no es suficiente para estar fuera de peligro, el médico expone que es crucial saberlo para poder dar antibiótico si se dan estos criterios: «Uno, la garrapata es del género Ixodes. Dos, lleva más de 36 horas enganchada. Y tres, en la zona hay enfermedad de Lyme. En España la tenemos».Callejo advierte y aconseja que se debe observar la picadura durante un mes , incluso «aunque no cumplas estos tres criterios» y avisa de que si esta presenta una mancha negra, rojiza en forma de diana o tenemos fiebre o nos encontramos mal, debemos ir inmediátamente al médico.«Esta niña estuvo de campamento en el monte, pero ya había vuelto hace casi una semana. Estaba en mal sitio y los padres no le vieron la garrapata. Probablemente llevaba varios días allí y encima era del género Ixodes. Así que le dimos antibiótico para evitar males mayores » termina explicando el médico sobre el caso práctico que tuvo que atender. Lo normal durante el verano es que haya gran presencia de bichos e insectos como hormigas, avispas, moscas, arañas o mosquitos, entre otros . Aunque la mayoría no son peligrosos, sí pueden resultar muy molestos. Sin embargo, la presencia y picaduras de otros sí pueden supner cierto peligro, es algo que ocurre con las garrapatas especialmente. Este año, España registra un aumento notable de estos invertebrados.Se trata de un fenómeno que los expertos vinculan con cambio climático y con cambios en la fauna silvestre. Los inviernos más suaves y las temperaturas más altas reducen la mortalidad de estos parásitos y aceleran su ciclo vital. Esto, entre otras cosas, permite que las garrapatas se reproduzcan antes y estén activas más meses al año, incluso en zonas donde antes no había apenas presencia. A esto se suma la expansión de animales que las pueden portar como como jabalíes, ciervos y roedores, que bajan cada vez más a entornos urbanos y dejan garrapatas en la vegetación de parques y zonas verdes, aumentando el contacto con personas y mascotas como perros y gatos.El resultado es una presencia más temprana, intensa y más amplia de garrapatas en el país, conllevando esto también el aumento de posibilidad de recibir picaduras y de que transmitan infecciones que portan algunas especies de garrapatas, como la enfermedad de Lyme o la fiebre hemorrágica de Crimea‑Congo. Ejemplo de ello es que, en los últimos días, en Castilla-La Mancha se ha ha confirmado un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo , siendo el paciente un hombre de 46 años que ha sido trasladado a la Unidad de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. Así, salir al monte o al campo este verano puede acabar en un disgusto si tenemos la mala suerte de toparnos con estos insectos y que se queden aferrados a nuestra piel o pelo, pudiendo terminar en una picadura y, en el peor de los casos, en que nos transmitan alguna enfermedad. El médico David Callejo explica cómo quitar las garrapatas sin peligro y en qué casos nos debemos preocuparEs por ello que se vuelve crucial aprender a identificarlas y a quitar una garrapata correctamente, pues hacerlo de mala manera puede empeorar las consecuencias . Esto es lo que ha explicado el médico David Callejo en un vídeo compartido en sus redes sociales, en el que indica que hace poco atendió a una niña con una garrapata que llevaba varios días en la parte trasera de su cuello.«Su padre hizo muy bien en traerla o habría tenido problemas mucho mayores. Y es que a veces no solo vale con quitar la garrapata », comenzaba relatando el doctor, que procedía a explicar, no solo como se quitan, sino en qué casos no es suficiente con esta medida.Así da las instrucciones para quitar una garrapata correctamente: «Uno, coge unas pinzas, sujeta la garrapata lo más cerca de la piel que puedas y extráela con una presión constante. Nunca la quemes o la eches alcohol . Esto aumenta el riesgo de que la garrapata vomite y te contagie infecciones», acalaraba contra mitos o primeros impulsos que muchos pueden llevar a cabo por desconocimiento. «Y dos, después de quitar la garrapata, desinfecta y hazle una foto . Así podremos saber de qué género es».Puede ser necesario dar antibiótico si se dan estos casosEspecificando los casos en los que quitar la garrapata no es suficiente para estar fuera de peligro, el médico expone que es crucial saberlo para poder dar antibiótico si se dan estos criterios: «Uno, la garrapata es del género Ixodes. Dos, lleva más de 36 horas enganchada. Y tres, en la zona hay enfermedad de Lyme. En España la tenemos».Callejo advierte y aconseja que se debe observar la picadura durante un mes , incluso «aunque no cumplas estos tres criterios» y avisa de que si esta presenta una mancha negra, rojiza en forma de diana o tenemos fiebre o nos encontramos mal, debemos ir inmediátamente al médico.«Esta niña estuvo de campamento en el monte, pero ya había vuelto hace casi una semana. Estaba en mal sitio y los padres no le vieron la garrapata. Probablemente llevaba varios días allí y encima era del género Ixodes. Así que le dimos antibiótico para evitar males mayores » termina explicando el médico sobre el caso práctico que tuvo que atender. RSS de noticias de bienestar
David Callejo, médico, sobre quitar las garrapatas sin peligro: «Esto aumenta el riesgo de que el insecto vomite y te contagie infecciones»
