El trabajo de extranjeros impulsa la ocupación hasta los 22,5 millones

Los datos de empleo baten récord cada mes, y julio no ha sido una excepción: España ya cuenta con 22,5 millones de afiliados tras aumentar en 41.727 ocupados en el mes y 642.562 en el último año. Una evolución anual que ha permitido rebajar hasta 2.311.499 el número de parados, la cifra más baja en ese mes desde 2007, lo que no evita, sin embargo, que España siga en los primeros puestos de cabeza de desempleados en Europa . Detrás de los resultados del séptimo mes del año está, por un lado, una temporada turística de récord, que ha permitido resultados de ocupación mucho mejores que los registrados en el mismo mes del año anterior, cuando los ocupados apenas crecieron en 4.408. Y, por otro, el tirón del empleo extranjero. Los nuevos puestos fueron, en términos netos, todos inmigrantes, ya que se registraron 66.045 cotizantes más de nacionalidades distintas a la española, frente a una pérdida de 24.318 afiliados españoles. Los datos que se vienen conociendo en los últimos años apuntan a que la inmigración va a reforzar su papel como motor de la creación de empleo en España. Ya cubren, tras superar los 3,5 millones de ocupados, el 15,6% de los puestos de trabajo . Un proceso impulsado por la regularización que comenzó el pasado marzo, que llegó, no obstante, cuando la contribución de este grupo en el mercado laboral estaba ya en máximos.El ritmo anual de creación de empleo es del 2,9%, lo que vuelve a demostrar que la economía camina al margen de la política y de la sucesión de escándalos de corrupción que afectan al Gobierno. La estadística de la Seguridad Social refleja que los ocupados del régimen general , en el que cotizan ocho de cada diez afiliados, ganó 75.465 trabajadores en julio. Pero esta cantidad se vio mermada por la destrucción de 40.605 empleos en régimen especial agrario, que sigue sin levantar cabeza, aunque fue la educación la que lideró la caídas de empleo, con 124.506 afiliaciones menos que en junio por el fin del curso escolar. El comercio y la hostelería encabezaron las ganancias de ocupación, con 50.100 y 24.000 asalariados más, respectivamente. El régimen de autónomos, por su parte, perdió 103 trabajadores en el mes, si bien en el último año ganó 57.984, según la estadística de la Seguridad Social.Malas noticias llegan también de sectores punteros, como las actividades profesionales científicas y técnicas que perdieron casi 5.000 afiliaciones en julio y el sector de las telecomunicaciones y consultoría informática, con otros 2.177 menos. El transporte y la logística sólo ganó 3.600 afiliaciones.No todo son, por tanto, batir marcas para bien. La estadística tiene muchas lecturas, y dibuja también una realidad que dista de las grandes cifras. Hoy se hacen muchos más contratos indefinidos que antes de la reforma laboral de 2022 -el 38,9% de los realizados en julio fueron estables-, pero hay más precariedad laboral que nunca, con empleos de muy corta duración, con poco más de 40 días , y trabajos estables que se cortan de raíz antes de poder desarrollarse, con sueldos que hacen pobres a muchos trabajadores. Si hay una señal de alarma son los despidos que se producen en los últimos días de cada mes. Los datos de afiliación reflejan que en los últimos cuatro días hábiles de julio se destruyeron 273.315 puestos de trabajo. Una dinámica a la que siguen contrataciones masivas. El baile de altas y bajas se mantiene y con el la inestabilidad. Mientras, los pequeños negocios se desangran, pierden empleadores y ocupados, lastrados por los costes laborales y los impuestos. Buena cuenta de ello lo dio la última EPA, que reflejó 100.000 trabajadores por cuenta propia menos en un año y en solo tres meses desaparecieron del mapa empresarial 42.500 trabajadores por cuenta propia con asalariados a su cargo.La evolución de los datos de empleo a lo largo del año se reflejó en las listas de paro registrado ; en un año el número de desempleados ha caído en 93.107, si bien la estadística facilitada por el Ministerio de Trabajo refleja un aumento de 19.517 personas en julio, el mayor incremento del desempleo en julio en más de diez años, pese al tirón del turismo, lo que podría explicarse por el hecho de que muchos inmigrantes tras conseguir el permiso de trabajo se apuntaran a las listas del SEPE . Respecto a junio, el desempleo crece especialmente en el sector servicios, con 8.221 parados más, seguido de construcción, que suma 2.433 más, y del colectivo sin empleo anterior, con 8.268 desempleados más. En este último caso tiene mucho que decir la regulación de inmigrantes. Los datos de empleo baten récord cada mes, y julio no ha sido una excepción: España ya cuenta con 22,5 millones de afiliados tras aumentar en 41.727 ocupados en el mes y 642.562 en el último año. Una evolución anual que ha permitido rebajar hasta 2.311.499 el número de parados, la cifra más baja en ese mes desde 2007, lo que no evita, sin embargo, que España siga en los primeros puestos de cabeza de desempleados en Europa . Detrás de los resultados del séptimo mes del año está, por un lado, una temporada turística de récord, que ha permitido resultados de ocupación mucho mejores que los registrados en el mismo mes del año anterior, cuando los ocupados apenas crecieron en 4.408. Y, por otro, el tirón del empleo extranjero. Los nuevos puestos fueron, en términos netos, todos inmigrantes, ya que se registraron 66.045 cotizantes más de nacionalidades distintas a la española, frente a una pérdida de 24.318 afiliados españoles. Los datos que se vienen conociendo en los últimos años apuntan a que la inmigración va a reforzar su papel como motor de la creación de empleo en España. Ya cubren, tras superar los 3,5 millones de ocupados, el 15,6% de los puestos de trabajo . Un proceso impulsado por la regularización que comenzó el pasado marzo, que llegó, no obstante, cuando la contribución de este grupo en el mercado laboral estaba ya en máximos.El ritmo anual de creación de empleo es del 2,9%, lo que vuelve a demostrar que la economía camina al margen de la política y de la sucesión de escándalos de corrupción que afectan al Gobierno. La estadística de la Seguridad Social refleja que los ocupados del régimen general , en el que cotizan ocho de cada diez afiliados, ganó 75.465 trabajadores en julio. Pero esta cantidad se vio mermada por la destrucción de 40.605 empleos en régimen especial agrario, que sigue sin levantar cabeza, aunque fue la educación la que lideró la caídas de empleo, con 124.506 afiliaciones menos que en junio por el fin del curso escolar. El comercio y la hostelería encabezaron las ganancias de ocupación, con 50.100 y 24.000 asalariados más, respectivamente. El régimen de autónomos, por su parte, perdió 103 trabajadores en el mes, si bien en el último año ganó 57.984, según la estadística de la Seguridad Social.Malas noticias llegan también de sectores punteros, como las actividades profesionales científicas y técnicas que perdieron casi 5.000 afiliaciones en julio y el sector de las telecomunicaciones y consultoría informática, con otros 2.177 menos. El transporte y la logística sólo ganó 3.600 afiliaciones.No todo son, por tanto, batir marcas para bien. La estadística tiene muchas lecturas, y dibuja también una realidad que dista de las grandes cifras. Hoy se hacen muchos más contratos indefinidos que antes de la reforma laboral de 2022 -el 38,9% de los realizados en julio fueron estables-, pero hay más precariedad laboral que nunca, con empleos de muy corta duración, con poco más de 40 días , y trabajos estables que se cortan de raíz antes de poder desarrollarse, con sueldos que hacen pobres a muchos trabajadores. Si hay una señal de alarma son los despidos que se producen en los últimos días de cada mes. Los datos de afiliación reflejan que en los últimos cuatro días hábiles de julio se destruyeron 273.315 puestos de trabajo. Una dinámica a la que siguen contrataciones masivas. El baile de altas y bajas se mantiene y con el la inestabilidad. Mientras, los pequeños negocios se desangran, pierden empleadores y ocupados, lastrados por los costes laborales y los impuestos. Buena cuenta de ello lo dio la última EPA, que reflejó 100.000 trabajadores por cuenta propia menos en un año y en solo tres meses desaparecieron del mapa empresarial 42.500 trabajadores por cuenta propia con asalariados a su cargo.La evolución de los datos de empleo a lo largo del año se reflejó en las listas de paro registrado ; en un año el número de desempleados ha caído en 93.107, si bien la estadística facilitada por el Ministerio de Trabajo refleja un aumento de 19.517 personas en julio, el mayor incremento del desempleo en julio en más de diez años, pese al tirón del turismo, lo que podría explicarse por el hecho de que muchos inmigrantes tras conseguir el permiso de trabajo se apuntaran a las listas del SEPE . Respecto a junio, el desempleo crece especialmente en el sector servicios, con 8.221 parados más, seguido de construcción, que suma 2.433 más, y del colectivo sin empleo anterior, con 8.268 desempleados más. En este último caso tiene mucho que decir la regulación de inmigrantes.  

Los datos de empleo baten récord cada mes, y julio no ha sido una excepción: España ya cuenta con 22,5 millones de afiliados tras aumentar en 41.727 ocupados en el mes y 642.562 en el último año. Una evolución anual que … ha permitido rebajar hasta 2.311.499 el número de parados, la cifra más baja en ese mes desde 2007, lo que no evita, sin embargo, que España siga en los primeros puestos de cabeza de desempleados en Europa. Detrás de los resultados del séptimo mes del año está una temporada turística de récord, que ha permitido, por el tirón de los servicios, resultados de ocupación mucho mejores que los registrados en el mismo mes del año anterior, cuando los ocupados apenas crecieron en 4.408.

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