La pareja decidió dejar atrás la rutina convencional y convertirse en nómadas: «Nosotros también necesitamos disfrutar lo que nos queda».Más información: Emilio vive solo en un contenedor en la montaña: «No quiero pagar una hipoteca por 40 años, quiero la libertad» La pareja decidió dejar atrás la rutina convencional y convertirse en nómadas: «Nosotros también necesitamos disfrutar lo que nos queda».Más información: Emilio vive solo en un contenedor en la montaña: «No quiero pagar una hipoteca por 40 años, quiero la libertad»
Las claves
Generado con IA
Ana nació en Venezuela y lleva 20 años viviendo en España, mientras que Fernando, originario de Buenos Aires, llegó a la Península hace 56 años. Ambos habían llevado una vida «convencional» con su piso, su hipoteca, los hijos y el trabajo, hasta que un día todo cambió.
En algún punto de su vida hace tres años la pareja de latinoamericanos decidió salir de «la rueda del hámster»: «Le dijimos a la vida que se parara y empezamos nosotros a darle las vueltas que queríamos», comentó Fernando en una entrevista con el creador de contenido Arnau Serrado.
Así, con el objetivo de disfrutar «lo que nos queda de vida», la pareja compró una autocaravana Fiat Ducato Maxi que tiene «27 años ya cumplidos», la repararon por «cinco meses muy duros» con sus propias manos y emprendieron camino.
La vida de un nómada
Ambos confesaron que la labor de reparar la autocaravana, aunque arduo, les permitió conocer mucho mejor el vehículo al que ahora llaman casa. Además, haciéndolo ellos mismos ahorraron «un dineral» y que «al final fueron 1.631 euros con pintura incluida».
Sin embargo, Fernando recalcó que el mantenimiento de una autocaravana es constante para que funcione perfectamente y sobre todo si tiene 27 años de uso y 127.000 kilómetros.
Por otro lado, a nivel de vida Ana expresó que «vivimos bien, no nos hace falta de nada» y resaltó que «hemos ahorrado muchísimo en gastos porque nosotros mientras estábamos en la casa, era el mantenimiento de la casa», a lo que agregó Fernando que «se nos iba la vida».
Ana y Fernando son pensionistas, pero, comentó la venezolana, que «no tenemos una pensión muy grande«. Por esto, este estilo de vida que requiere menos gastos y les permite viajar y conocer rincones diferentes se acopla perfectamente a sus vidas.
Así, a pesar de que «nunca hemos sacado el gasto», Fernando hizo énfasis en que «lo que sí sabemos es que en nuestras cuentas queda dinero al final del mes, que no pasaba cuando estábamos en casa».
«Antes, cuando vivíamos en la casa de ladrillo, el día 15 y 17 ya estabas pegado a la pared, en las lonas, deseando que llegara el día 24 para cobrar la pensión», comentó Fernando. Así, ambos explicaron que mudándose a una autocaravana hay muchos gastos que desaparecen como la electricidad.
Fernando y Ana llevan 3 años viviendo en una caravana de 7m² : “Ahora nos queda dinero al final del mes”
Por su parte, Ana quiso recalcar que no es que se aprovechan de la luz y el agua públicos de, por ejemplo, parques de caravanas, sino que ellos invierten su dinero en otros lugares: «La gente compra licor, comida, el butano, tienes que poner gasolina, sales al pueblo a conocer y siempre te tomas una cerveza o un té, entras a un chino y compras… Vas dejando un montón de dinero«, expresó.
Incluso acotó que en ciertas ocasiones que se reúnen varias personas que viven de esta manera y hacen «quedadas de autocaravanas», suelen recoger los tickets de los tres o cuatro días que duran para sacar gastos y que «nosotros nos hemos llegado a dejar 7.000 euros en un pueblo entre todos».
Lo cierto es que la pareja de jubilados vive su retiro de la mejor manera viajando y sintiéndose parte de una comunidad diferente: «Si necesitas cualquier cosa, siempre hay alguien alrededor que te va a ayudar o tú ayudas a alguien alrededor que lo necesita (…) Aquí nos conocemos mucho porque esa es la actitud», concluyó Fernando.
El Español – Sociedad
