«España y la UE subvencionan a la dictadura cubana y no son solidarias con su pueblo»

John Suárez aterriza en la Redacción de ABC después de presentar ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo en Bruselas una propuesta para que la UE suspenda el Acuerdo de Diálogo y Cooperación con Cuba. El activista de los derechos humanos cubano ha defendido la petición del Centro para una Cuba Libre, del que es director ejecutivo, junto a la Asociación Española Cuba en Transición. Suárez describe su labor como «la voz de los activistas que están dentro de la isla», para que el resto del mundo sea consciente del sufrimiento de la población del país desde hace más de sesenta años. En esta tarea, Suárez aspira a «hacer llegar la preocupación sobre las libertades básicas de Cuba a otros parlamentos para que puedan hacer políticas efectivas que apoyen la democracia cubana». —Recientemente ha sido el quinto aniversario de las históricas protestas del 11-J. ¿Cree que unas nuevas manifestaciones masivas podrían lograr el fin del régimen castrista en Cuba?—Yo creo que es importante ver en el futuro la posibilidad de otra protesta masiva a nivel nacional, pero también ver las consecuencias de las últimas protestas, que aún siguen vigentes. Alrededor de 1.300 presos políticos continúan en la cárcel. Además, las fuerzas del régimen salieron con armas blancas y mataron a personas y después amenazaron a las familias para no denunciarlo. —Diversas organizaciones externas han confirmado violaciones de derechos humanos en Cuba. ¿Considera que la comunidad internacional está actuando lo suficiente ante esta situación?—Es importante hacer caso a esta situación, pero también tomar políticas y acciones en base a eso. En el caso de España y de Europa no hay una coherencia. Lo vemos con el acuerdo de la Unión Europea con Cuba y también la relación de España con Cuba: están subvencionando a una dictadura y no siendo solidarias con el pueblo cubano. Dicen que están ayudando al pueblo cubano, que están interesados en temas de derechos humanos, pero han permitido a la dictadura cubana decidir cómo le llegan las ayudas a la isla. Y esas ayudas no terminan llegando a los cubanos de a pie, sino a la dictadura. El contraste es que, a principios de este año, millones de dólares fueron enviados por Estados Unidos y eso sí ayudó a la gente en el país. Entonces nosotros estamos pidiendo que, de la misma manera que Estados Unidos lo pudo hacer, lo pueden hacer los europeos; deben asegurar que la ayuda llegue a los cubanos necesitados y no a las arcas de la dictadura.—Se ha comentado en los últimos meses, tras la intervención de EE.UU. en Venezuela, que podría llevar a cabo también una incursión militar en Cuba. ¿Existe esta posibilidad?—Con la Administración Trump en la Casa Blanca cualquier posibilidad existe, depende de la decisión del presidente. En caso de que tomase esa decisión, no sería una intervención militar ‘per se’, sino una acción policial. Lo que pueden utilizar para esa acción policial es que el Departamento de Justicia de Trump y el Fiscal General en Florida anunciaron en mayo de este año el encausamiento de Raúl Castro y otros oficiales cubanos en el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 . Tienen varios cargos de conspiración de asesinato, asesinato, terrorismo, etc., y eso es algo formal para decir que pueden entrar para buscar a Castro, como hicieron con Maduro. —En su opinión, con o sin una intervención externa previa, ¿sería posible una transición pacífica posterior?—Yo creo que siempre es importante si hay posibilidad de una intervención americana, pero los cubanos tenemos que ver cuáles son las posibilidades con o sin los estadounidenses, y mantener el enfoque sobre el objetivo de recuperar la soberanía del pueblo cubano y decidir quién podría ser elegido en elecciones libres y transparentes para dirigir el país. La libertad de Cuba dependerá de los cubanos y de su decisión de querer ser libres.«La libertad de Cuba dependerá de los cubanos y de su decisión de querer ser libres»—En caso de que se produjese una transición política, ¿cree que sería positivo que pudieran participar miembros de la familia Castro?—Entonces no sería una transición, sería una sucesión. Ya lo hemos visto, de hermano a hermano, de Fidel Castro a Raúl Castro, y francamente en esa sucesión vimos un nuevo dictador más sangriento que mató a líderes de la oposición. Si se produce otra sucesión de poder, yo no sé si va a ser Raulito ‘El Cangrejo’ el próximo; yo creo que la persona que ya está mandando hace tiempo es el hijo de Raúl Castro, que es un general de brigada, Alejandro Castro Espín . Fue la persona que condujo las negociaciones con EE.UU. en el deshielo de Obama, estuvo viajando con Raúl Castro a Rusia para reunirse con Putin y sigue ahí, es la pieza clave porque no es muy visible. ‘El Cangrejo’ no tiene la formación que tiene Alejandro.—En el mes de junio, Cuba ha aprobado un paquete de reformas económicas. ¿Realmente va a cambiar algo del sistema?—Es maquillaje porque tener una reforma seria requiere dos factores que la dictadura no pretende eliminar porque son necesarios para seguir haciendo negocio: uno es el poder judicial independiente y el otro es la gestión de la agricultura. Los productores cubanos no pueden trabajar libremente, deben entregar una parte de la cosecha al Estado; entonces no hay incentivos para la producción.—El turismo es un sector económico vital para la economía estatal y, en los últimos meses, diversas compañías extranjeras han retirado sus operaciones de la isla. ¿Eso podría generar presión al régimen?—Esto no es una cuestión que está afectando el cubano de a pie, pero sí impacta a Gaesa, a la élite del poder militar y a la familia Castro, porque les están cortando los recursos para mantener su estatus. Entonces sí puede crear fisuras y conflictos dentro la cúpula del poder. Al final, cuando la cúpula de poder vea los problemas económicos en sus propias carnes, será cuando empiece a cambiar algo.«En los últimos diez años, el régimen mantiene el poder utilizando el terror y la represión y no porque tenga el consentimiento del pueblo cubano»—¿Mantiene la esperanza de que, en un futuro cercano, haya un cambio de régimen en Cuba?—Yo pienso que siempre existe esa posibilidad. Especialmente ahora porque hay un desgaste del modelo ideológico desde 1991 tras el derrumbe del campo socialista. En los últimos diez años, el régimen mantiene el poder utilizando el terror y la represión y no porque tenga el consentimiento del pueblo cubano. Hay factores para poder ver un cambio, pero eso va a requerir más apoyo internacional y también creatividad por parte de los cubanos dentro de la isla. Con apoyo desde fuera, ellos deben ser los protagonistas del cambio. John Suárez aterriza en la Redacción de ABC después de presentar ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo en Bruselas una propuesta para que la UE suspenda el Acuerdo de Diálogo y Cooperación con Cuba. El activista de los derechos humanos cubano ha defendido la petición del Centro para una Cuba Libre, del que es director ejecutivo, junto a la Asociación Española Cuba en Transición. Suárez describe su labor como «la voz de los activistas que están dentro de la isla», para que el resto del mundo sea consciente del sufrimiento de la población del país desde hace más de sesenta años. En esta tarea, Suárez aspira a «hacer llegar la preocupación sobre las libertades básicas de Cuba a otros parlamentos para que puedan hacer políticas efectivas que apoyen la democracia cubana». —Recientemente ha sido el quinto aniversario de las históricas protestas del 11-J. ¿Cree que unas nuevas manifestaciones masivas podrían lograr el fin del régimen castrista en Cuba?—Yo creo que es importante ver en el futuro la posibilidad de otra protesta masiva a nivel nacional, pero también ver las consecuencias de las últimas protestas, que aún siguen vigentes. Alrededor de 1.300 presos políticos continúan en la cárcel. Además, las fuerzas del régimen salieron con armas blancas y mataron a personas y después amenazaron a las familias para no denunciarlo. —Diversas organizaciones externas han confirmado violaciones de derechos humanos en Cuba. ¿Considera que la comunidad internacional está actuando lo suficiente ante esta situación?—Es importante hacer caso a esta situación, pero también tomar políticas y acciones en base a eso. En el caso de España y de Europa no hay una coherencia. Lo vemos con el acuerdo de la Unión Europea con Cuba y también la relación de España con Cuba: están subvencionando a una dictadura y no siendo solidarias con el pueblo cubano. Dicen que están ayudando al pueblo cubano, que están interesados en temas de derechos humanos, pero han permitido a la dictadura cubana decidir cómo le llegan las ayudas a la isla. Y esas ayudas no terminan llegando a los cubanos de a pie, sino a la dictadura. El contraste es que, a principios de este año, millones de dólares fueron enviados por Estados Unidos y eso sí ayudó a la gente en el país. Entonces nosotros estamos pidiendo que, de la misma manera que Estados Unidos lo pudo hacer, lo pueden hacer los europeos; deben asegurar que la ayuda llegue a los cubanos necesitados y no a las arcas de la dictadura.—Se ha comentado en los últimos meses, tras la intervención de EE.UU. en Venezuela, que podría llevar a cabo también una incursión militar en Cuba. ¿Existe esta posibilidad?—Con la Administración Trump en la Casa Blanca cualquier posibilidad existe, depende de la decisión del presidente. En caso de que tomase esa decisión, no sería una intervención militar ‘per se’, sino una acción policial. Lo que pueden utilizar para esa acción policial es que el Departamento de Justicia de Trump y el Fiscal General en Florida anunciaron en mayo de este año el encausamiento de Raúl Castro y otros oficiales cubanos en el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 . Tienen varios cargos de conspiración de asesinato, asesinato, terrorismo, etc., y eso es algo formal para decir que pueden entrar para buscar a Castro, como hicieron con Maduro. —En su opinión, con o sin una intervención externa previa, ¿sería posible una transición pacífica posterior?—Yo creo que siempre es importante si hay posibilidad de una intervención americana, pero los cubanos tenemos que ver cuáles son las posibilidades con o sin los estadounidenses, y mantener el enfoque sobre el objetivo de recuperar la soberanía del pueblo cubano y decidir quién podría ser elegido en elecciones libres y transparentes para dirigir el país. La libertad de Cuba dependerá de los cubanos y de su decisión de querer ser libres.«La libertad de Cuba dependerá de los cubanos y de su decisión de querer ser libres»—En caso de que se produjese una transición política, ¿cree que sería positivo que pudieran participar miembros de la familia Castro?—Entonces no sería una transición, sería una sucesión. Ya lo hemos visto, de hermano a hermano, de Fidel Castro a Raúl Castro, y francamente en esa sucesión vimos un nuevo dictador más sangriento que mató a líderes de la oposición. Si se produce otra sucesión de poder, yo no sé si va a ser Raulito ‘El Cangrejo’ el próximo; yo creo que la persona que ya está mandando hace tiempo es el hijo de Raúl Castro, que es un general de brigada, Alejandro Castro Espín . Fue la persona que condujo las negociaciones con EE.UU. en el deshielo de Obama, estuvo viajando con Raúl Castro a Rusia para reunirse con Putin y sigue ahí, es la pieza clave porque no es muy visible. ‘El Cangrejo’ no tiene la formación que tiene Alejandro.—En el mes de junio, Cuba ha aprobado un paquete de reformas económicas. ¿Realmente va a cambiar algo del sistema?—Es maquillaje porque tener una reforma seria requiere dos factores que la dictadura no pretende eliminar porque son necesarios para seguir haciendo negocio: uno es el poder judicial independiente y el otro es la gestión de la agricultura. Los productores cubanos no pueden trabajar libremente, deben entregar una parte de la cosecha al Estado; entonces no hay incentivos para la producción.—El turismo es un sector económico vital para la economía estatal y, en los últimos meses, diversas compañías extranjeras han retirado sus operaciones de la isla. ¿Eso podría generar presión al régimen?—Esto no es una cuestión que está afectando el cubano de a pie, pero sí impacta a Gaesa, a la élite del poder militar y a la familia Castro, porque les están cortando los recursos para mantener su estatus. Entonces sí puede crear fisuras y conflictos dentro la cúpula del poder. Al final, cuando la cúpula de poder vea los problemas económicos en sus propias carnes, será cuando empiece a cambiar algo.«En los últimos diez años, el régimen mantiene el poder utilizando el terror y la represión y no porque tenga el consentimiento del pueblo cubano»—¿Mantiene la esperanza de que, en un futuro cercano, haya un cambio de régimen en Cuba?—Yo pienso que siempre existe esa posibilidad. Especialmente ahora porque hay un desgaste del modelo ideológico desde 1991 tras el derrumbe del campo socialista. En los últimos diez años, el régimen mantiene el poder utilizando el terror y la represión y no porque tenga el consentimiento del pueblo cubano. Hay factores para poder ver un cambio, pero eso va a requerir más apoyo internacional y también creatividad por parte de los cubanos dentro de la isla. Con apoyo desde fuera, ellos deben ser los protagonistas del cambio.  

John Suárez aterriza en la Redacción de ABC después de presentar ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo en Bruselas una propuesta para que la UE suspenda el Acuerdo de Diálogo y Cooperación con Cuba. El activista de los derechos humanos cubano ha … defendido la petición del Centro para una Cuba Libre, del que es director ejecutivo, junto a la Asociación Española Cuba en Transición.

 RSS de noticias de internacional

Noticias Relacionadas